ANÁLISIS | ¿Qué superequipos podrían surgir de la burbuja?

Repasamos algunos de los casos posibles

Hace 40, 30 o 20 años, era muy poco habitual que los mejores jugadores de la liga unieran fuerzas en un mismo equipo para intentar conseguir el campeonato “por la vía rápida”. Antes, los rivales eran auténticos enemigos que no querían ni cruzar miradas a lo largo de la temporada. Sin embargo, el nuevo baloncesto ha traído una visión diferente sobre este tipo de situaciones, aunque sigue habiendo casos aislados no tan atrás en el tiempo como Kobe Bryant o más recientemente Giannis Antetokounmpo, que no quiere saber nada de sus compañeros de trabajo ni siquiera durante el verano para mejorar sus habilidades.

“No es que no quiera aprender de los mejores, mejoro a diario. Aprenderé del jugador número 15 de nuestra plantilla si es necesario, pero mi naturaleza competitiva es muy alta cuando entreno con otras estrellas. No puedo hacerlo, es mi forma de ser y soy un buen chico, así que no voy a establecer buenas relaciones con ellos y luego cuando nos enfrentemos no van a ser mis amigos”.

Esto ya no es lo habitual, vemos a superestrellas de la competición que pasan veranos juntos para compartir tiempo de trabajo y familiar unidos, y no ven al rival que tienen delante en la pista como un enemigo al que hay que abatir y humillar para vencer. Algunos debatirán de que la liga ha ganado para mejor con un ambiente mucho más sano, mientras que otros volverán a mirar en el baúl de los recuerdos con anhelo para ver las luchas encarnizadas dentro y fuera de la pista que protagonizaban los Chicago Bulls y los Detroit Pistons entre finales de los 80 y principios de los 90.

No podemos huir de la realidad, y esta nos dice que los grandes dominadores de la competición se ven como amigos, personas que se dedican a lo mismo en el día a día y que no tienen aspiraciones muy distintas entre ellos. Su objetivo es idéntico, ganar un campeonato. Venimos de ver cómo un superequipo ha dominado el último lustro de baloncesto y ha cambiado el deporte para siempre. Los Golden State Warriors formados por Stephen Curry, Kevin Durant, Klay Thompson y Draymond Green como núcleo duro han sido el último ejemplo de que cuando las estrellas se juntan, nada puede salir mal; aunque ellos solo necesitaron la adición de una más, puesto que construyeron el resto de su éxito mediante el Draft.

El pasado mes de julio se cumplieron 10 años de la famosa decisión de LeBron James, en la que anunciaba al mundo que dejaba los Cleveland Cavaliers para poner rumbo a South Beach para emparejarse en la pista con dos grandes amigos, Dwyane Wade y Chris Bosh, formando el que se considera históricamente como el primer “Big-Three” de la era moderna. Una reflexión curiosa a la que he llegado en estos últimos días es que los aficionados más jóvenes, lo que no seguían (seguíamos, también me tengo que incluir) la NBA antes del siglo XXI por el simple hecho de no haber nacido, consideran (consideramos) totalmente normal esta asociación de jugadores, pues es una tendencia que a pesar de haber tenido su punto álgido en Miami, llevaba sucediendo de una manera u otra desde los Lakers de Shaq, Kobe, Payton y Malone o los Celtics de Pierce, Garnett, Allen y Rondo. Es por eso que cada vez es más habitual que en los medios o entre las conversaciones con amigos se esté buscando un equipo nuevo para el jugador que repunta en cierto equipo que no cuenta con el apoyo necesario para pelear por un anillo.

En Disney World, antes de que comience la reanudación de la temporada 2019-20, se han reunido todos los requisitos para que surjan nuevos proyectos futuros de aquellos que sueñan con ser los siguientes en esta nueva línea de sucesión para formar un superequipo que domine los próximos años en la competición. Tanto los Heat de 2010 como los actuales Brooklyn Nets de Durant, Irving y DeAndre Jordan, se forjaron durante el hermanamiento que supone disputar unos Juegos Olímpicos con la selección de Estados Unidos y pasar tiempo libre lejos de la disciplina de sus respectivas franquicias.

Vincent Goodwill, periodista de Yahoo Sports, revelaba que un entrenador anónimo que está presente en las instalaciones de Orlando, tenía muy claro que en este ambiente podría surgir una nueva asociación de estrellas. Aunque el pasado verano vimos cómo se separaba la dinastía de los Warriors, no hay que olvidar que estos movimientos siguen sucediendo, y para nada se trata de una moda pasajera que haya llegado a su fin.

«El próximo superequipo saldrá de aquí. Creo que es inevitable” dijo el entrenador anónimo a Goodwill. “Los chicos están centrados en el ahora, pero también están mirando al futuro. Saben que hay mucho dinero en juego en el futuro inmediato y en el más lejano”.

“Entro en mi hotel, veo a un All-Star en el vestíbulo… me subo al ascensor con él, se baja en un piso, yo continúo pero ya se dónde puedo encontrarle… así es como comienza todo. Podríamos quedar para jugar al golf, podríamos pescar… Hay muchas cosas que hacer durante el tiempo libre y la liga no puede vigilar esas cosas”.

Ethan Strauss de The Athletic renombraba la burbuja de Disney World como “Tamperpalooza”. A estas alturas, todos sabemos que puede pasar cualquier cosa, los jugadores podrían establecer relaciones afectivas entre ellos, como pasó con Kevin Durant y Kyrie Irving, que pueden llevar a una asociación futura. Aunque no sabemos quién puede conectar con quién, voy a intentar repasar algunas de las narrativas realistas que podrían llegar a desarrollarse mientras los jugadores recuperan la actividad en Florida.

El futuro de Giannis Antetokounmpo

Giannis Antetokounmpo tiene mucho en juego en esta reanudación de la temporada en Disney World. El griego ya tiene su MVP, posiblemente el segundo en las próximas semanas, pero solo le falta ganar un título para perpetuarse como el mejor jugador del mundo y uno de los más importantes de la competición. Pero no solo hay títulos en la línea, sino un contrato que muchas franquicias estarán deseando asumir para añadir su talento a la plantilla. Giannis ha reconocido su amor hacia Milwaukee en repetidas ocasiones, pero poderoso caballero es don dinero, y también don Larry O’Brien. Si no gana el título esta temporada o la siguiente, será difícil no especular con una posible salida.

Todavía tiene un año más de contrato, pero ya se habla de la decisión que puede llegar a tomar cuando el tiempo expire. Todo a raíz de una historia de Malika Andrews, periodista especializada de los Milwaukee Bucks para la ESPN que afirmaba en un artículo publicado hace poco más de un año, habiendo digerido el título de los Raptors y su eliminación en las Finales de Conferencia, que si no conseguía ganar el anillo con los de Mike Budenholzer, no iba a ser fácil retenerlo. El propio jugador reconoció que no le hizo mucha gracia que esta circunstancia se filtrara a la prensa, por lo que podemos intuir que no se trata de humo y rumores infundados. Y aquí es donde aparecen peligrosamente los Golden State Warriors con sus tentáculos rozando a Antetokounmpo.

Giannis ha sido señalado por muchos como el sucesor soñado de Kevin Durant para que los Warriors sigan estirando su dominio y dinastía durante otros 4, 5 o 6 años más. Sin embargo, no lo tendrán fácil para hacerse con sus servicios. Aunque los de la Bahía no estarán representados en la burbuja de Orlando tras una temporada desastrosa marcada por las lesiones que terminó con un balance de 15-50, es imposible pasar por alto su candidatura pues tiene lazos afianzados con algunos jugadores del equipo. Antetokounmpo ha dejado caer en varias ocasiones su deseo de compartir vestuario con Stephen Curry, mantienen una buena relación y en alguna ocasión se les ha visto charlar amistosamente de lo que podría ser una asociación futura de mucho miedo. Eso sí, si los Warriors quieren al griego tendrán que decir adiós a Draymond Green, Andrew Wiggins o Klay Thompson… o incluso a todos a la vez. La situación no es la misma que cuando consiguieron reclutar a Durant, contractualmente es un movimiento casi imposible, pero por alguna razón hay un casi en esa frase.

En términos de encaje en el sistema del equipo, Antetokounmpo es el jugador ideal para exprimir los últimos años del máximo nivel de Stephen Curry y podrían asociarse para intentar ganar más campeonatos que extiendan su palmarés individual. Además, Tim Kawakami, periodista especializado de los Golden State Warriors en The Athletic, confirmaba que Joe Lacob, dueño del equipo, podría estar pensando en pagar todas las multas necesarias si les permite hacerse con un jugador que les haga ganar campeonatos y así deshacerse de la competencia. ¿De qué importan unos cientos de millones de dólares de multa ahora si añadiendo a Giannis puedes ganar varios campeonatos más, seguir aumentando la marca y recuperar la inversión en miles de millones de dólares, no?

No obstante, ha aparecido otra franquicia que podría ser un destino mucho más realista para el MVP de la pasada temporada y con el que podría tener muchas más opciones de llevarse el anillo que con la plantilla actual de los Bucks, Miami Heat. Según confirmaba Barry Jackson del Miami Herald hace unos meses, Pat Riley estaría dispuesto a ponerlo todo sobre la mesa en la agencia libre de 2021 para hacerse con Giannis Antetokounmpo y formar una nueva dinastía en South Beach. Sabiendo la capacidad de reclutar a peces gordos que tiene Riley, los Heat ganan escalones en una carrera que será muy divertida de presenciar dentro de un año.

Además, tiene mucho más sentido en términos económicos al poder encontrar equipos con facilidad para las grandes promesas que se están desarrollando actualmente en la franquicia como Bam Adebayo, Tyler Herro, Kendrick Nunn o Duncan Robinson y así abrir hueco salarial. Ver a dos grandísimos competidores como Jimmy Butler y Giannis Antetokounmpo dejándolo todo sobre el parqué para ganar un campeonato podría ser una auténtica delicia para los aficionados.

¿Qué pasa con Chris Paul?

Después de su traspaso a Oklahoma City Thunder por Russell Westbrook, todos esperábamos que se produjera un movimiento para facilitarle la salida a un equipo con opciones de ganar un campeonato. Sin embargo, el base decidió abrazar su nueva realidad para convertirse en el líder y mentor de un grupo que ha terminado sobrepasando las expectativas que estaban puestas en ellos, para ser seleccionado como All-Star después de dos años fuera. El trabajo que ha hecho con el conjunto de Billy Donovan ha sido magnífico, pero no parece que su futuro esté precisamente ligado a la franquicia. Es cierto que tiene una opción de jugador con valor de 44 millones de dólares para la siguiente temporada, y que lo más seguro es que la acepte y se quede, pero no se sabrá qué sucederá después.

Es complicado que los Thunder se conviertan en un candidato real al título en un abanico de 2 a 3 años, por lo que su continuidad más allá de la próxima temporada es bastante inviable. Esto abre el camino para una nueva salida a la agencia libre, donde podría consumarse el sueño que tanto él como muchos de sus seguidores llevan soñando durante mucho tiempo. La “Banana Boat Crew” podría unirse pronto, y por qué no en Los Ángeles. Cuesta creer que LeBron, Paul y Carmelo Anthony no vayan a pasar más de una noche juntos en Disney World bebiéndose una botella de vino en la habitación del hotel. Siempre habían soñado con esta asociación, y ahora podría ser el momento perfecto.

Chris Paul ha afirmado en varias ocasiones desde su salida de los Clippers que echa mucho de menos Los Ángeles y que su mujer e hijo siguen residiendo allí, donde Chris Jr. va a la escuela. Está claro que el base tendría que rebajarse considerablemente su salario, pero no creo que le importe mucho después de asegurarse esos 44 millones que tiene en el bolsillo para la 2020-21 y centrarse en poder ganar un anillo, de lo poco que le falta en su carrera profesional. En la 2021-22 con Carmelo Anthony dispuesto a unirse al equipo por lo que sea, podría llevarse a cabo esta reunión con unos Lakers que seguirían en la lucha por sumar un anillo sin importar lo que suceda al final de esta temporada o la siguiente. ¿Suficiente para sacar a Dwyane Wade del retiro? Perdón, recordé que hablaba de opciones realistas.

Joel Embiid, otro en la agenda de los Heat

Los Philadelphia 76ers afrontan una prueba mayúscula en la reanudación de la temporada en Orlando. Tras una temporada de blancos y negros, los Sixers se lo juegan todo a una carta para poner fin a la narrativa de que Joel Embiid y Ben Simmons no pueden coexistir en la pista. Para ello, Brett Brown ha decidido mover ficha y probar con el australiano en la posición de ala-pívot, la que ejerció mayoritariamente durante su etapa en la NCAA con LSU. Pero… ¿y si las cosas siguen sin funcionar? En ese caso se verán forzados a pasar página y traspasar a uno de los dos para intentar una nueva fórmula que les permita acercarse a unas Finales que no saborean desde los 2000.

Entonces, llegará el momento de decidir quién sale, si Ben Simmons o Joel Embiid. Si deciden separarse del camerunés, ya le ha salido un posible destino al que estaría encantado llegar. Anteriormente durante la temporada, antes de enfrentarse a los Heat, Embiid y Butler intercambiaron buenas palabras por sus experiencias tras la única temporada en la que el alero finalmente pasó en la ciudad del amor fraternal. La competitividad es algo que les une, y estarían dispuestos a volver a jugar juntos.

Los Heat podrían elucubrar un paquete de traspaso que involucre a sus jóvenes estrellas para hacerse con los servicios de uno de los pívots más dominantes en la actualidad. El equipo de Pat Riley va a por todas, ya sea este verano o el siguiente, como han filtrado los periodistas especializados en la franquicia de Florida. La pareja Embiid-Butler podría ser muy fructuosa y sería otro de los caminos alternativos que podrían explorar si no consiguen atraer la atención de Giannis Antetokounmpo. Veremos si Butler saca tiempo para verse con Embiid en la burbuja, pues ya ha recibido quejas de sus vecinos en el hotel por hacer entrenamientos intensos con balón en su propia habitación.

Buscando pareja para Marc

Marc Gasol decidió renovar con los Toronto Raptors por una temporada tras conseguir su primer anillo de campeón en las últimas Finales. Pero no parece que la relación vaya a extenderse mucho más. El pívot de Sant Boi tiene a varios equipos interesados que podrían hacerle una oferta para seguir peleando por el título como Los Ángeles Clippers o Golden State Warriors, que han expresado cierto interés en adquirirle, pero voy a salirme un poco del carril que llevaba en este artículo para exponer una situación diferente, algo menos discutida en los medios en la que podría encajar muy bien.

Si Gasol quiere buscar caras conocidas o descansar del inglés, siempre podrá recurrir a los Dallas Mavericks de Luka Doncic y Kristaps Porzingis. Las dos estrellas del conjunto tejano están muy ligadas a España y a la Liga Endesa y podrían ser un destino interesante para el catalán. Es cierto que los Mavs tienen una buena rotación interior con Boban Marjanovic, Maxi Kleber y Dwight Powell como referencias, además de un Porzingis que sigue buscando su mejor estado físico tras volver de la lesión. Pero de nuevo la salud podría ser un problema y hay que recordar que Powell viene de una lesión en el Aquiles.

Marc Gasol es un jugador que podría encajar muy bien en el sistema de los Mavericks, un pívot de referencia, contrastado en la competición y con experiencia de campeonato que podría servir de mentor para muchas de las jóvenes estrellas de la franquicia. No molestaría a Porzingis en sus funciones, ya que son dos jugadores con estilos de juego diferentes. Kristaps tiene problemas para crearse su propio tiro y los Mavericks necesitarían un interior más organizador que podría quitar presión de los hombros de Luka para crear jugadas en los momentos importantes de partido.

La franquicia de Mark Cuban cuenta con una ‘Mid Level Exception’ y una excepción bianual si Tim Hardaway Jr. escoge su opción de jugador. Marc podría unirse a una franquicia que está buscando a una tercera pieza para intentar hacerse hueco en el Oeste en lugar de unirse a otros equipos donde podría tener un rol mucho más marginal.