Sixers buscan evitar el mínimo salarial

Adquirieron a McGee y a Wallace para evitar multas

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Foto: Michael Tipton (CC).

Todos ya conocemos los planes de Sam Hinkie: conseguir el máximo de talento mediante draft para optar en unos años a ganar el ansiado anillo de campeón de la NBA. Estos planes, a parte de lo deportivo, también pasan por los despachos, y es que parte del plan del GM de la franquicia es ahorrar todo el dinero posible, entrando en vacíos legales para que la franquicia pague lo mínimo posible.

Aquí es donde entran los extraños trades de Javale McGee y Gerald Wallace:

Ambos jugadores, con contratos tóxicos en sus respectivas franquicias, son jugadores cuyo bajo rendimiento no corresponde con su salario. Pese a esto, Hinkie no renunció a traer estos jugadores para evitar estar por debajo del mínimo salarial y evitar así una de las multas más blandas que tiene la NBA.

El mínimo salarial para esta temporada es de 63 millones de dólares, es decir, el 90% del tope salarial. En caso de no llegar a los 63 millones entre todos los jugadores que hayan pasado por la franquicia este año, el equipo está obligado a repartir entre todos los jugadores del roster la cantidad proporcional hasta llegar al límite. El año pasado, por poner un ejemplo, los Nuggets pagaron 773.000$ a cada jugador. Así como los Magic la nada despreciable cantidad de 1,9 millones de dólares.

En los 2 años anteriores, los Sixers han usado ya esta estrategia, tradeando jugadores para cortarlos sin siquiera haber jugado 1 partido con el equipo, estos son los casos de Earl Clark, Danny Granger, Hasheem Thabeet, Keith Bogans, Jared Cunningham y Andrei Kirilenko. Recordemos que a Kirilenko se le hizo el buy-out sin siquiera presentarse a las instalaciones de los Sixers después de ser tradeado.