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Sam Hinkie y su jugada maestra con Sacramento Kings

Un movimiento menor ha desembocado en un gran golpe

Sam Hinkie para bien y para mal

Dentro de poco hará un año de la renuncia de Sam Hinkie. Pero en este largo año sin la mente maestra de «The Process«, sus acciones siguen teniendo una gran repercusión en el futuro de la franquicia. Sé que algunos de sus movimientos resultaron cuestionables moralmente, y también sé que más de uno no entendió esos movimientos. Quizás uno de los hechos por los cuales Sam Hinkie no era comprendido, era por el hecho de que vivimos instalados en la inmediatez. En el mundo de la competición, esa inmediatez es quizás más acentuada, los proyectos a años vista no son deseados, el ganar es imperativo. Sam Hinkie entendió y canalizó esas ansias de ganar de algunos equipos para orquestar golpes de teatro. Algunos de esos golpes de teatro debo decir aún no se han materializado, por una serie de acciones que no entraremos a valorar.

Antes que GM, nuestro mago de las picks era un analista consumado, siendo muy benévolo, Sam Hinkie era un enfermo de las estadísticas avanzadas, todo debía estar bajo su control, todo tenía que ser calculado. Dentro de esa amalgama de datos surgía la probabilística. Un modelo de análisis altamente caprichoso y de un alto riesgo, pero eran en esos terrenos pantanosos donde el General Manager se movía como pez en el agua. Uno de los movimientos más emblemáticos y que daría para un artículo seguramente sería el que trajo directo de Magic los derechos de Saric y el pick 2017 a cambio de Elfrid Payton.

Pero antes que esto se convierta en un panegírico, me gustaría presentar la que a día de hoy, se ha convertido en la jugada maestra de Sam Hinkie. Una jugada que no ha costado nada a Sixers, bueno sí, sí que ha costado, los derechos de Arturas Guadaitis y Luka Mitrovic (insertad grito de horror). Así pues, permitirme que os analice punto por punto, los detalles de una jugada maestra.

En temporadas anteriores…

Debemos remontarnos en el verano de 2015, los Sixers acababan de seleccionar a Jahlil Okafor. Otra de las especialidades de Hinkie, coleccionar centers como quién colecciona cromos. Ese dos de julio de 2015, Sam Hinkie se presentó en Sacramento perpetrando a punta de pistola uno de los mayores robos que se recuerdan en la NBA reciente y que no lleve el sello de Billy King como damnificado. Los Kings necesitaban urgentemente liberar salario para fichar a un par de agentes libres de calidad. Ese par de agentes libres debían ayudar a la dupla Cousins/Gay a alcanzar unos Playoffs que deberíamos remontarnos al Pleistoceno inferior para ver su última participación.

Ese par de agentes libres de calidad, se convirtió en un agente, Rajon Rondo. Rondo digamos que fue pura nitroglicerina para la bomba que es Cousins. Pero volviendo a nuestra protagonista, Hinkie sacó las cosas que quería a, como decimos, coste cero, estamos hablando de Staukas y unos inocentes picks y derechos. De inmediato el trato se consideró un robo, pero no a la altura del perpetrado por Danny Ainge a unos Nets que están en un agujero tan negro como su uniforme. Los Sixers a priori ganaron un jugador, Staukas, que era muy del agrado de Hinkie y jugadores de rotación como Landry o Thompson. Al final Thompson saldría traspasado por Jermaine O’Neal buscando cuadrar salarios de cara al tope salarial. Parecía otro movimiento más de Hinkie pero no contábamos con un detalle… la franquicia era Sacramento.

Sacramento Kings, la franquicia sin corona… y sin cabeza

Si, ya sé qué el chiste era malo, pero es que está a la altura del descalabro en que se ha convertido una franquicia que hace casi 15 años casi tumba a esos Lakers de Shaq y Kobe. Entre sus filas, podíamos contar libra por libra una cantidad de talento nada desdeñable. Ese equipo contaba con Chris Webber, Mike Bibby, Pedja Stojakovic y Vlade Divac y como decimos no llegó a finales de Conferencia por una serie de oscuras circunstancias.  Pero después de los mejores Kings de la historia (a mi juicio), el desierto más absoluto. Los Kings darían tumbos por la conferencia Oeste hasta la selección de un joven interior con la pick número 5, estamos hablando de DeMarcus Cousins.

DeMarcus Cousins Sacramento Kings
Cousins fue el referente de los Kings estos últimos años, Nil Alemany (SB)

Cousins pronto se erigió como un jugador de un talento increíble para el juego… pero con una cabeza complicada. El joven interior se convirtió rápidamente en el estandarte de la franquicia, un jugador que volvía a poner la ciudad en el mapa. Pero año tras año y decepción tras decepción, a finales de la temporada pasada la paciencia de Cousins parecía tocar a su fin. Entrenador que entraba entrenador que salía, dando una sensación de inestabilidad constante. A la cabeza de este caos muchos de nosotros anteponíamos la cara de Vlade Divac, pero parece que las últimas horas nos ha demostrado que puede que realmente esto no sea así. El caso es que los Kings empezaban la presente temporada con muchas incógnitas, que se iban acumulando a la ya de por sí larga lista. Cousins protagonizó un nuevo choque con la gerencia el presente draft por sus elecciones de… jugadores interiores.

 Sacramento o el complejo de Dr Jekyll y Mr Hyde

Está temporada hemos visto diferentes facetas de Sacramento. Hemos visto la cara competitiva, luchando codo con codo por unos playoffs muy baratos en el Oeste. En el otro, hemos visto un equipo irregular, lastrado por múltiples polémicas y lesiones. Con la lesión de Rudy Gay los Kings recibían la primera estocada de la que parecía ser la mejor temporada en Sacramento en años. El equipo parecía dar un paso adelante con un Cousins que se echó al equipo a la espalda, mientras en Philadelphia conteníamos la respiración, ¿qué podría suceder?

El traspaso de Cousins es quizás un epílogo anunciado, pero lejos de ser un epílogo satisfactorio, deja la sensación que, otra vez, Sacramento se ha inmolado. Ya no sólo por lo poco que reciben, un Hield que deja muchas incógnitas como rookie, un jugador de rotación como Galloway o un Evans en franca decadencia. El adiós de Cousins se le pueden sumar el abandono de jugadores como Collison o Gay, dejando el equipo a un nivel de top 3 por abajo de la dura conferencia Oeste. Eso significa para Sixers que podrían conseguir una elección alta en un draft cargado de talento exterior. No podemos saber a ciencia cierta las consecuencias del traspaso, pero el hecho de añadir una tercera espada al proyecto Sixer, es hoy por hoy, muy factible. Otro detalle importante es que ahora los Sixers se pueden centrar plenamente a ganar y desarrollar sus jóvenes, ya que las derrotas las aportará Sacramento.

El análisis del traspaso de Cousins y las repercusiones por equipo

  1. Está claro que para Sacramento este trade es la ruina. Se podía haber renovado a Cousins porque contaban con espacio para rodearle bien, pero 3 años de malas decisiones en la gerencia han precipitado las cosas. Además, el hecho de traspasar tu jugador franquicia, que estaba dispuesto a renovar y era tu principal foco de atracción de agentes libres, deja tu imagen por los suelos en el mercado. Sacramento es un mercado pequeño, dificultando la llegada de agentes libres si no es sobrepagando. Claramente se debería haber buscado un traspaso mejor que les ofreciera un salvavidas al citado trade que firmaron con nosotros. La única manera que pueden reconstruir ahora los Kings es a través del draft, pero esas opciones fueron entregados a Sixers, por otro lado, no cuentan con muchos más activos de interés. En resumen, los Kings se encuentran en una situación de solar absoluto, un caso parecido al de Nets, la única alternativa sería una explosión de Hield o Cauley-Stein en auténticas estrellas.
  2.  NOLA arriesga mucho porque solo tiene año y medio para convencer a Cousins de seguir, pero para mi merece la pena el riesgo. Tienen a los dos mejores interiores de la Liga juntos (¿la mejor pareja interior de la historia por potencial?) y este año les debe dar para entrar en Playoffs. Muy descompensado eso sí. Pero les queda hueco para otro máximo y si de verdad quieren traer de vuelta a CP3 eso ya si es un Big Three de los serios y podrían convencer a Cousins de renovar. Muchos interrogantes pero el riesgo merece la pena.
  3. Por último los Sixers. Beneficiados sin mover un dedo. Kings este año va a caer hasta donde la duración de la RS se lo permita. Contemplando la posibilidad que van a caer por debajo de nosotros sin duda, y muy probablemente por debajo de Lakers y Suns. Eso nos deja grandes probabilidades de tener un pick top3 (incluso la pick 1) y encima nos aumenta aun más las opciones de recibir el pick de Lakers (podrían ser el 4º peor récord con la caída de Kings). Eso este año, porque todo pinta que en 2019 serán la peor franquicia de la NBA y nos tendrán que dar su pick sin restricciones. Nosotros por ese año podemos estar con un Embiid All Star, un Simmons que también lo sea, todos los jóvenes con 3-4 años ya de experiencia y acoplados, un par de rookies top5 de este Draft… Probablemente en Playoffs… y con la pick 1 otra vez. Una situación similar a la de los actuales Celtics (pero con mucho mas potencial). La franquicia está en una situación de un potencial ilimitado, si se hacen las cosas bien de autentica dinastía. Sam Hinkie supo pescar en la inestabilidad de Sacramento y sus ganas de postemporada, generando un traspaso redondo para los Sixers a coste 0.

El arsenal de picks de Sixers

El resultado de todo esto convierte el futuro de los Sixers pueda convertirse en aún más brillante. Los aficionados de la NBA alaban continuamente a los Celtics por poseer el derecho de intercambio de picks Brooklyn. Pero ahora mismo, los activos de los Sixers ahora sin duda mejores porque, además de los swaps de selección, tienen el pick de Sacramento sin protección. Y la selección de los Lakers, que se convierte en completamente desprotegido el año que viene si no cae este año. Además tienen sus propias selecciones en 2018 y 2019. Por no decir, Joel Embiid, Ben Simmons y Dario Saric. Este es el legado de Sam Hinkie y su jugada maestra.