Fuente de la foto: Keith Allison (CC)

Kemba Walker decide el partido ante los Pacers

Indiana Pacers 95-96 Charlotte Hornets

Fuente de la foto: Keith Allison (CC)
Fuente de la foto: Keith Allison (CC)

Por segunda vez consecutiva, los Hornets asaltaron el Bankers Life Fieldhouse, en un partido que siempre pareció de cara para los entrenados por Clifford, pero un buen último cuarto de los Pacers (25-19) dejó un final apretado,algo muy común en los partidos de los de Indianápolis. Kemba Walker, uno de los mejores jugadores en el clutch time, decidió con una jugada individual que acabó en una bandeja a falta de 2.9 segundos, dejando el 95-96 final en el marcador.  Paul George (el mejor de su equipo) no pudo convertir el Game Winner.

Tras su último partido a principios de Febrero, en el que los Charlotte Hornets ganaron fácilmente en Indiana, los Pacers buscaban venganza. Habiendo dejado una buena imagen en los partidos tras el All-star (3 de 4, derrota en prórroga contra Miami) el duelo entre los dos contendientes de playoff parecía igualado y así fue. El partido comenzó con los dos equipos buscando el movimiento rápido del balón, así como jugar a la contra, fast pace que dicen los estadounidenses. En los primeros minutos los mejores fueron Cody Zeller y Myles Turner (7 y 8 puntos) que, irónicamente, apenas tuvieron más peso más tarde en el partido. Las sensaciones eran que los Hornets jugaban más sólidos, más compactos como un equipo, mientras que los Indiana Pacers dependían más de sus individualidades, con todo, el marcador no se alteró en exceso y se llegó al fin de los doce primeros minutos con un 26-29 a favor de los visitantes.

El segundo cuarto fue más de lo mismo, los dos banquillos mostraron un buen nivel, destacando el acierto de Al Jefferson en la media distancia, también en este cuarto destacó el que sería el líder de los Hornets durante gran parte del partido: Marvin Williams. El alero de Carolina se aprovechó durante todo el partido de su particular missmatch ante el rookie Myles Turner, consiguiendo lanzar muchos tiros de tres completamente liberado (5-9 en triples acabaría el partido, 26 pts y 13 rebotes) Con la entrada de los quintetos titulares los Hornets demostraron un gran juego colectivo y por la parte de los locales solo Paul George (que llegó con 17 puntos al rescate) mantuvo vivo al equipo entrenado por Frank Vogel. Con un triple imposible de Paul George, se llegó al descanso con un 50-53 a favor de Charlotte.

El tercer cuarto parecía confirmar lo visto durante el partido: era cuestión de tiempo que los Hornets se escaparan, pero una vez más, los Pacers consiguieron mantenerse cerca, gracias en gran medida al esfuerzo físico de su banquillo, liderado por Rodney Stuckey (1/6 en tiros, aún fuera de forma) tras más de mes y medio sin pisar la cancha. Se llegaba al último cuarto con un 77-70 en lo alto del Bankers Life Fieldhouse.

Los últimos 12 minutos empezaron de forma convulsa: ningún equipo conseguía convertir sus oportunidades, quedando demostrado en el 1-9 en tiros de los Hornet y el 3-11 de los Pacers en los primeros 4 minutos del cuarto. Esto les bastó a los Pacers para ir acercándose, poniéndose por delante en el marcador a falta de 5.10 minutos, situación que no ocurría desde los comienzos del partido. Como suele ser habitual en los partidos de los Pacers (y es que sus últimos 5 partidos se decidieron en regular time por 3 puntos o menos) se vivió un final muy emocionante, donde la defensa de Indiana tuvo un papel clave. Pese al mal partido de la backcourt de los Pacers (7-26) fueron los líderes del intento de remontada, y Monta Ellis puso a los Pacers por delante a falta de 16 segundos. Tras 2 tiempos muerto de Clifford, Kemba Walker recibió el balón en su propio campo, dribló a George Hill, consiguiendo que le defendiera el lento pívot Mahinmi en el cambio aún lejos de la canasta, definiendo con clase y sangre fría ante Paul George, que quizá esperaba un pase a la esquina. El 96-95 brillaba en el marcador y solo quedaban 3 segundos de partido, Paul George consiguió quedarse liberado en la jugada tras tiempo muerto, pero el tiro se quedó corto: Kemba Walker había decidido otro partido (Es el máximo anotador, con 77 puntos, en los finales apretados)

Con esta victoria, los Hornets (30-27) se aferran a los playoffs del Este, apretando aún más la clasificación, afianzándose en el 8º puesto. Por su parte, los Pacers mantienen su 6ª plaza (31-27) empatados con los Atlanta Hawks, que serán el próximo rivan de los Charlotte Hornets el Sábado (21.30 hora española)  mientras que los Pacers recibirán a uno de los equipos que están marcando tendencia: Los Blazers de Lillard y Mccollum.