El Draft 2020 pone fin a la luna de miel de los Minnesota Timberwolves

Tras la elección, deben empezar a llegar los resultados

Los Minnesota Timberwolves fueron los más ruidosos (y más arriesgados) del mercado el día del trade-deadline. La llegada de D’Angelo Russell a cambio de Andrew Wiggins era un movimiento que nadie esperaba en el mes de febrero, aunque los dos jugadores hubieran sido reportados como transferibles por ambas franquicias, y convertía años de estancamiento e inmovilismo del proyecto de Saunders Jr en algo de ilusión. Ilusión por haber reorganizado una situación que parecía irreversible y que podía acabar con el traspaso de Karl Anthony-Towns, tal y como se rumoreaba.

Sobre el papel y con perspectivas de futuro, esto era justo lo que necesitaban los Wolves; añadir una pieza que acompañara a Towns, y adquirir jugadores de rol como Juancho Hernangómez o Malik Beasley. que pudieran aportar solidez y continuidad. Por lo demás, todavía tocaba esperar, terminar la temporada de la mejor manera posible y construir durante el verano un núcleo consistente con la muy probable alta elección que recibirían y el poquito dinero que quedara para firmar agentes libres. Podemos decir que el primer objetivo estaba cumplido, los Wolves no pudieron terminar la temporada porque no tuvieron oportunidad, como los demás equipos que se quedaron fuera de la burbuja, y la segunda no podía haber salido de mejor manera; el pick #1 era suyo.

Pero la luna de miel y las pajas mentales acaban ahí. Adam Silver ya ha pronunciado nombre del primer jugador elegido de toda la noche, Anthony Edwards, que se unirá a la franquicia de Minneapolis de manera inmediata. A partir de aquí, toca empezar a cumplir. Deberán estar preparados.

El Draft trae de la mano a Anthony Edwards… y a Ricky Rubio

La noche del Draft de los Minnesota Timberwolves ha sido muy buena. Mejorable, como todo, pero muy buena. Con la primera elección, «sorprendían» a todo el mundo escogiendo a Anthony Edwards por delante de LaMelo Ball, como todas las predicciones indicaban. A priori, un movimiento inteligente teniendo en cuenta que Minnesota no tenía ningún alero de confianza para ser titular. Con Edwards, además de añadir potencial a la plantilla, cubrían ese vacío que, en materia Draft, era la mejor alternativa posible, pues finalmente nadie se arriesgó a traspasar por la elección.

Lo que si que nadie se esperaba era que Ricky Rubio volviera a Minnesota. Un pick #17, un pick #25 y un pick #28 fueron suficiente para que el base del Masnou regresara a la franquicia que lo drafteó en el año 2009, un movimiento a un bajo costo que completa un quinteto que vuelve a postularse como candidato a jugar los Playoffs.

Anthony, desde luego, sobre el papel, parece bastante mejor alternativa que Ball o Wiseman. Un alero moldeable, físicamente privilegiado, con soltura para crear su propio tiro pero también para aprovechar las ventajas que ejerce sobre su defensor. Es cierto que recuerda a Andrew Wiggins, un precedente que todavía está caliente en Minny, pero también es cierto que «Ant», como ya lo apodan algunos (hormiga en inglés), está un poco mejor rodeado que Wiggs.

Y de eso precisamente se va a encargar Ricky, de rodear. Tras un año muy bueno en Phoenix, quedándose incluso cerca de llevar a la franquicia a los Playoffs, y tras unos días casi de locos, en los que ha formado parte de tres franquicias diferentes, Ricky entra en ese punto de su carrera de catalogarle como complemento de lujo. Habiendo demostrado ya más que de sobra su nivel dentro de la liga con Utah y con Phoenix, se cuelga el cartel de veterano para acompañar a D’Angelo Russell en el backcourt cuando necesite un segundo generador, o para darle descanso en sus minutos de banquillo. Además, conoce la organización, conoce a algunos de los jugadores de muy primera mano (Karl Anthony Towns, el propio Juancho…), es probable que ya tenga en la ciudad un núcleo de amistades formado y sentirá esa comodidad de retornar a la que es su segunda casa. Era difícil encontrar peor paraje para el (OKC) y era difícil también encontrarlo mejor (MIN). En cualquier caso, sale ganando.

Acoplar a la pareja KAT-D’Lo

Todo esto, sin saber todavía si Karl Anthony Towns y D’Angelo Russell son compatibles entre ellos. La única referencia que tenemos de ellos dos juntos en pista es del 10 de febrero, en la derrota de Minnesota frente a Toronto Raptors, el único partido que han compartido cancha. Son mejores amigos y sus características son complementarias, estamos de acuerdo, pero… ¿serán capaces de transformar el fit en realidad? Todo dependerá de su capacidad para entender bien los roles y, sobre todo, de su capacidad competitiva. Y ninguno de los dos está para poner pegas.

A estas alturas, nadie puede tener motivos para dudar de su talento, al igual que de su liderazgo; Russell fue capaz de meter en Playoffs a esos Nets del año 2019 que tuvieron a Atkinson al frente y Towns es el líder total estadístico de Minny prácticamente desde que llegó a la liga. Las dudas vienen, además de en el apartado defensivo, donde con un poquito de trabajo específico y la llegada de jugadores que puedan complementarles deberían demostrar una mejora de impacto, en su capacidad de ganar. 

Como en Fórmula 1, ya se sabe qué son capaces de hacer con un coche perdedor. ¿Pero con un coche ganador? Es más, ¿son capaces de convertir a los Timberwolves en un coche ganador?

¿Qué va a pasar con Malik Beasley?

Es el tema más caliente de la Agencia Libre. Los Wolves ya habían declarado su intención de renovarle (y no precisamente por poco dinero), pero sus problemas son evidentes, y lo peor de todo es que son extradeportivos. Extradeportivos, y muy graves. Mucho más allá de la posesión de droga, lo cual viola enteramente la política anti-estupefacientes de la liga, y más allá de la tenencia de armas, que aunque no ilícita en Estados Unidos, habla por si sola del perfil ante el que nos encontramos.

Hablamos de delitos de amenazas con armas y episodios de violencia doméstica para con su mujer y su hija, de 19 meses, con incluso rumores acerca un vídeo apuntándolas con un rifle del calibre 12 que la policía incautó en un registro de su domicilio junto a un arma de cañón corto. El jugador se encuentra ahora mismo en libertad sin cargos, tras haber sido arrestado y haber pasado recluido un periodo largo de tiempo, pero aún se encuentra bajo investigación. Este fue el comunicado que los Wolves emitieron hace mes y medio;

Nadie sabe absolutamente nada más de que los Wolves serán muy cautos con la situación del escolta, como ellos mismos han declarado, pendientes en todo momento del fallo de la justicia, de si finalmente se acaban demostrando estos hechos o si Malik Beasley acaba absuelto de sus cargos. No obstante, la situación es muy, muy complicada, y aunque aún se deben esclarecer los hechos, la cosa no pinta bien para Beasley. En caso de que acabara declarado culpable de lo que todavía son acusaciones, no sólo se le cerrarían las puertas en Minnesota, sino también del resto de la liga. Malik llega de disputar sus mejores meses en la liga; desde que llegó a Minnesota, sus guarismos de 20,7 puntos, 5,1 rebotes y un 42,6 % en triples le harían merecedor de un contrato cercano a los 15 millones de dólares, en una FA en la que la falta de talento permitirá a jugadores de nivel medio-alto conseguir contratos algo más altos que los que en condiciones normales conseguirían.

¿Y con Juancho Hernangómez?

La de Juancho, por fortuna, es algo más fácil. También ha hecho sus mejores meses en la NBA en Minnesota (12,9 puntos, 7,3 rebotes, un robo de balón y un excelso 42% en triples), también es Agente Libre restringido, y deportivamente, también es una muy buena firma para afianzar el proyecto y colocarlo al lado de KAT y D’Lo. Y lo que es más importante; es una de las estrellas de la próxima película de Adam Sandler.

Juancho sí que encaja como un guante en Minnesota. Su versatilidad, su tiro de tres puntos, su juego sin balón, su inteligencia posicional y su incansable trabajo en tareas como el rebote ofensivo lo convierten en el complemento perfecto. Y la franquicia lo sabe.

«Estamos muy muy felices con las cosas que fuimos capaces de ver la temporada pasada y por eso su renovación se ha convertido en nuestra prioridad», declaraba Ryan Saunders hace menos de un mes a Star Tribune.

Más allá del dinero que pueda percibir, no hay duda de que veremos a Juancho Hernangómez vistiendo un Wolves en la portada de su camiseta. El contrato puede rondar cerca de los 8 millones de dólares,  el doble de lo que ya percibe actualmente (4,6), independientemente de que alguna franquicia pudiera inflar el precio bajo su condición de restringido, aunque esto no parece probable. Es un precio que no compromete demasiado al equipo, que es flexible a la hora de plantear un traspaso en caso de que Juancho no funcionara a medio plazo y coherente dentro del mercado para un jugador de su calibre.


Minnesota coloca las piezas de lo que se espera que sea su proyecto a dos años vista. A la espera de que empiece la Agencia Libre, y que se solucionen todos esos flecos que quedan, los de Saunders vuelven, como mínimo, a la pelea por estar entre los ocho primeros de su Conferencia. Lo demás ya dependerá de cómo sean capaces de trabajar en el equipo dentro de la pista. Ese es el siguiente objetivo.