Baskonia invierte la tendencia y aplasta al Bilbao

Bilbao Basket 64-87 KIROLBET Baskonia

Después de mucho esperar, volvemos a disfrutar del baloncesto en España con una cita de gourmet: una extraordinaria (y experimental) fase final en la que 12 equipos se enfrentan a cara de perro por alcanzar la gloria. Tras un primer y segundo plato en los que Barcelona y Unicaja habían hecho valer su favoritismo frente a un peleón Joventut y un Tenerife en fase de rodaje, la jornada terminaba con un gran dulce de postre: duelo vasco entre KirolBet Baskonia y RetaBet Bilbao. Los amantes del buen baloncesto empezábamos a paladear antes siquiera de hacer juego.

La narrativa se contaba sola. Bilbao llega a esta fase después de hacer una soberbia temporada en la primera mitad. Llegando incluso a Copa siendo recién ascendido pero perdiendo frescura en su juego en las últimas jornadas antes del parón y, sobre todo, con la baja de Bouteille que había su gran estrella (rumbo a Málaga). En el banquillo, su gran arma, un Mumbrú al que conocíamos como jugador pero que como entrenador parece estar, por lo menos, a la altura de su legado. Joven, con un equipo trabajado y fresco y sacando magia de la pizarra.

Enfrente, un histórico de lleno en una temporada de crisis, quedándose incluso fuera de la lucha por la Copa y con sensación de urgencia en sus decisiones. Y, especialmente, recuperando para la causa baskonista al mítico Dusko Ivanovic.  Un zorro viejo que siempre ha sacado lo mejor de sus equipos estando en Vitoria. Al contrario que Bilbao, Baskonia empezaba a encontrar su sitio. David contra Goliath, con estilo opuestos, temporadas contrarias y hasta tendencias inversas. La narrativa.

Pero nada más pisar jugadores la cancha nos dimos cuenta de que nos faltaba algo. Si algo ha definido siempre a estos equipos vascos es el factor afición y es precisamente lo que nos faltaba hoy. Es verdad que esta competición es lo mejor que se puede hacer teniendo en cuenta las adversas circunstancias pero, que hayamos visto las gradas vacías justo en este partido no ha ayudado a que nos pareciera normal. Tampoco los uniformes nos han ayudado. Ni “Los hombres de negro” iban de negro ni Baskonia lucía de rojo y azul. Eso sí, estos últimos lucían una equipación que no sólo era bonita sino que también era un homenaje a todos los sanitarios y sanitarias que se han dejado la piel (mil gracias, héroes y heroínas).

Así, ni siquiera cuando el balón empezó a volar nos olvidamos de Miribilla y el Buesa, sino que seguíamos teniendo en mente lo extraño de la temporada. Y el partido parecía empeñado en rememorarnos la temporada. Porque ha sido un reflejo de ella. Primero, un Bilbao bien plantado lideraba el partido a base de esfuerzo, siempre cerca de la igualdad pero sabiendo jugar bien sus bazas. Y con Mumbrú. El entrenador diseñó un sistema que secó a Shengelia y dio alas a los suyos en ataque, repartiendo la anotación entre todos sus hombres. Baskonia se defendía con su orgullo, mirando siempre de cerca pero por debajo a su rival, que daba la sorpresa. Granger, al que había ganas de verle así y Zoran Dragic sostenían a los de Ivanovic mientras hacían la goma. Y, ya en el primer cuarto, Vildoza anunciaba festival.

Se llegó al final del primer cuarto con empate a 23 y el segundo cuarto empezó por los mismo derroteros. Bilbao con muy ligera ventaja y Vildoza anotando triples. Hubo que esperar al principio del último cuarto para verle fallar uno, su sexto lanzamiento. Pero, cuando parecía que Bilbao se encaminaba hacia arriba y Baskonia no se encontraba cómodo, tras alcanzar la máxima diferencia del partido con un +6 para los pupilos de Mumbrú, tras tiros libres de Serron, la tendencia cambió.

Como en el resumen de la temporada, Bilbao empezó a perder aire, ha quedarse sin argumentos en ataque mientras el ogro empezaba a despertar en las entrañas del histórico de Vitoria. Dusko y su coleta nos indicaban que algo había cambiado. Primero fue Shengelia quien puso su sello y, a continuación, Diop y Vildoza ajusticiaban para poner el 37-44 con el que nos íbamos a vestuarios. Quedaba la mitad todavía pero, como en la temporada 2019/20, todo iba a ser diferente. No lo sabíamos entonces, pero ya casi había terminado.

La segunda parte fue un paseo baskonista y un agonizar de Bilbao, que no encontraba espacio en ataque que diera réplica al martilleo constante de su rival desde el triple. El tercer cuarto empezó con un parcial de 0-7 y, aunque Rouselle anotó dos triples seguidos (uno de ellos desde su casa), Dragic, Granger y, cómo no, Vildoza dieron la réplica para llevar a los suyos en volandas y disparar la confianza de la afición, que se ve con muchas posibilidades en el grupo si la fantástica segunda parte jugada hoy tiene continuación. El último cuarto no tuvo historia alguna salvo para confirmar sensaciones en el bando ganador y buscar soluciones en el perdedor.

El final de 64 – 87 sólo indica que el postre fue demasiado largo, sentando mal a unos y dulce hasta empalagar, para bien, a otros. Como al principio, tendencias enfrentadas entre estos dos equipos y sensaciones inversas.

MVP

Luca Vildoza, sin duda, ha sido el hombre del partido. Ha terminado con 20 puntos; 5 rebotes; 5 asistencias; 2 recuperaciones;  tapones; 5/7 en triples y 31 de valoración. Pero, sobre todo, con la sensación de , sosteniendo a su equipo primero y ajusticiando al rival después con un acierto que duró desde el principio hasta que el partido estaba decidido.

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