Foto: Hannah Foslien/Getty Images North America

ANÁLISIS | ¿Encajaría Jamal Crawford en los Warriors?

Repasamos lo que puede conllevar la llegada de Crawford a Golden State en la agencia libre

La agencia libre se acerca y los rumores comienzan a salir a la luz. Muchos jugadores decidirán su futuro este verano y las franquicias se preparan para mejorar sus plantillas. Golden State Warriors es uno de esos equipos que tendrá que moverse en el mercado, ya sea para retener a sus piezas que salen a la agencia libre o para buscar nuevos nombres. Por un lado, se esperan las salidas de nombres como Zaza Pachulia o Nick Young mientras que por otro la ‘front office’ quiere mantener en la plantilla a jóvenes jugadores como Patrick McCaw o Kevon Looney y harán todos sus esfuerzos para que vistan la camiseta de Golden State la próxima temporada. No obstante, aunque la prioridad de la dirección es conseguir nuevas piezas jóvenes, han saltado a oído de todos algunos veteranos que podrían firmar con los Warriors.

Este plan no les ha funcionado nada mal desde el fichaje de Durant. David West, Matt Barnes, Nick Young, Omri Casspi o Anderson Varejao son algunos de los nombres destacables que han pasado por la franquicia en las últimas temporadas. Ahora, abundan los rumores de otro veterano curtido en mil batallas como Jamal Crawford. Según informaba en el día de ayer Marcus Thompson II del medio The Athletic, varios pesos pesados del vestuario como Durant, Green o Curry así como algunos entrenadores asistentes habían pedido a la directiva que trataran de convencer a Crawford para que llevara a cabo una segunda etapa en Oakland. Un escolta muy respetado que ha ganado en dos ocasiones el premio a mejor sexto hombre del año, aunque la temporada pasada en los Timberwolves bajó mucho su producción.

Jamal Crawford jugó en Golden State Warriors en la temporada 2008-09 tras ser traspasado a mitad de campaña desde New York Knicks a cambio de Al Harrington. Su gran habilidad anotadora le convirtieron en uno de los grandes favoritos de la afición por aquel entonces. Los Warriors trataban de pasar página tras el ‘boom’ del ‘We Believe’ que no perduró mucho. Al Harrington fue una de las piezas más importantes en esa gran hazaña que hacía las maletas a la Gran Manzana en un proyecto que no destacó y se quedó en 32 victorias y 50 derrotas. Crawford tampoco pudo disfrutar de otro gran proyecto deportivo mientras los Warriors perdieron 53 partidos esa temporada quedaron fuera de los puestos de Playoffs. Promedió 19,7 puntos con un 33,8% de acierto en tiros de tres. Uno de sus partidos más destacados en la Bahía fue en Charlotte ante los Bobcats donde anotó 50 puntos, una noche que quedará en la retina de todos los aficionados de Golden State.

Pero la situación actual es muy diferente a la de hace diez años. Golden State busca piernas frescas que puedan contribuir en Playoffs y Jamal Crawford es toda una incógnita en ese sentido. Ha pasado de 15,8 a 10,3 puntos por partido en las últimas tres campañas y los minutos que vería en el esquema de Steve Kerr serían mucho más reducidos a los que ha disfrutado en los Clippers o Wolves. No parece encajar del todo en las necesidades reales de la franquicia y vendría a sustituir el papel de un Nick Young que ha tenido partidos buenos en temporada regular pero ha estado casi desaparecido en la postemporada. Únicamente es reseñable sus apariciones en el quinteto titular en segunda ronda ante New Orleans Pelicans debido a la lesión de Stephen Curry, aunque su impacto en la pista era casi inexistente. La defensa de Crawford caducó hace mucho tiempo y su principal recurso sería el ‘crossover’ y de vez en cuando meter algún que otro triple.

Entonces, ¿qué sería lo positivo de su llegada a los Warriors? Sorprende que jugadores de la talla de Durant o Curry pidan expresamente a la franquicia la contratación de un jugador que parece venido a menos. Pese a que los años han pasado claramente por él, podría aportar desde el banquillo en labores ofensivas y de manejo del balón, algo que siempre han necesitado en Golden State. Rebajar algo de presión en unas labores que parecen reservadas a Curry, Durant y Thompson siempre sería positivo. Además, por otro lado la mejora de la química en el vestuario podría contribuir al crecimiento continuo del grupo humano que forman en la plantilla. Jamal fue galardonado en la gala de los NBA Awards con el premio a mejor compañero, algo que no otorgan por cualquier motivo.