Foto: realmadrid.com

Borrón y cuenta nueva ante ALBA Berlín

Los blancos suman en Euroliga tras tres derrotas consecutivas

El Real Madrid consiguió la victoria en casa frente ALBA Berlín para poner fin a una racha de tres derrotas consecutivas en Euroliga. Los blancos sufrieron para imponerse tras una primera mitad muy igualada. Un gran esfuerzo en la segunda mitad hizo que los de Laso sumaran una victoria muy importante para cambiar la mentalidad. Anotación repartida, con 12 puntos de Anthony Randolph, Usman Garuba y Sergio Llull.

Presión por pasar página

Tanto Real Madrid como ALBA Berlín afrontaban este partido acumulando una racha de derrotas consecutivas que querían dejar en el pasado. Los blancos perdieron sus últimos tres partidos de manera consecutiva en Euroliga, mientras que el conjunto de Aíto García Reneses acumulaba cuatro partidos en los que no había logrado alzarse con la victoria.

La situación iba a mejorar para uno de ellos, mucho más en juego que un simple partido en la capital española. La oportunidad de cambiar de mentalidad y mirar a los siguientes rivales con otros ojos. Se notó esta intensidad en un solo lado de la pista, pues ALBA Berlín a penas tuvo opciones de acumular buenas jugadas, más allá de lo que era capaz de crear Sikma con el balón en las manos.

La brújula de Campazzo conduce al Madrid a un gran inicio

Facundo Campazzo fue uno de los grandes protagonistas de los diez primeros minutos de partido. El Real Madrid quería empezar bien su partido para evitar tener que remar después. El base argentino se encargó de que su equipo tomara la buena ruta en los primeros compases del partido, evitando descarrilar con su gran organización del juego. 6 asistencias en el primer cuarto, encontrando a sus compañeros en las mejores posiciones de ataque para hacer mucho daño a ALBA Berlín.

Anthony Randolph fue uno de sus compañeros de baile favoritos. El norteamericano vio el aro como una piscina en los primeros minutos de partido, 10 tantos y 2 rebotes. La velocidad de Campazzo en transición permitió a los blancos pillar a su rival en las posiciones menos favorables defensivamente, colocando un 28-14 de inicio para afrontar con mayor vitalidad un partido clave para retomar las buenas sensaciones en Europa y recuperarse en una clasificación que está dando más de una sorpresa esta temporada.

Reacción alemana en el segundo cuarto

Tras diez primeros minutos donde les costó contener a su rival, ALBA Berlín pudo recuperar ritmo en los segundos diez minutos. El conjunto de Aíto García Reneses apretó en defensa para dejar a los blancos en solo 14 puntos, mientras que su ofensiva funcionó a pleno gas, 24 tantos para poner el marcador en un 42-38 que dejaba el partido mucho más interesante al descanso. Hermannsson lideró a los alemanes tras los primeros veinte minutos con 10 puntos.

Partido completamente distinto al descanso. El Real Madrid se dejó de gustar en defensa tras un primer cuarto en el que no tuvieron problemas para defender la zona. Berlín fue superior y las cuentas se ajustaban claramente en un partido que volvía a estar en tierra de nadie y con posibilidades de otorgar esa ansiada victoria a cualquiera de los dos equipos.

Máxima igualdad tras el descanso

ALBA Berlín siguió construyendo a partir de los buenos detalles que había mostrado en el segundo cuarto. Los alemanes pudieron seguir el ritmo de un Real Madrid que quería recuperar su ventaja en el luminoso. Sergio Llull y Causeur empezaban a mostrar su versión más ofensiva para que los blancos se hicieran con el liderato definitivo.

Sin embargo, Berlín reculó y gracias a la anotación exterior pudo recuperarse y poner de nuevo el empate. Comenzó la tensión, los malos recuerdos de los anteriores partidos y una sensación de impotencia por las decisiones arbitrales. Estos cobraron un gran protagonismo, parando el juego constantemente y provocando reacciones contradictorias en ambos bandos.

Pero el Real Madrid tuvo la última palabra, y gracias a unos últimos minutos excelentes, pudieron recuperar un pequeño colchón de ventaja traducido en ocho puntos que sirvieron para traer la calma en el último periodo. La pelea continuó y en la cabeza de todos estaba evitar lo que había sucedido en sus pasados choques.

Último empujón blanco

El Real Madrid hizo todo lo que pudo para asegurarse la victoria en el último cuarto. Encontraron ocasiones de ataque fácil para hacer daño a ALBA Berlín, a quien le empezó a temblar la muñeca en los momentos más importantes. Ese final de cuarto de los madridistas habían templado los ánimos en los dos equipos y todo se quedó igual en los minutos posteriores.

El liderato aumentó a diez puntos a tres minutos del final, los chicos de Laso no tuvieron que sufrir en exceso para cerrar el partido, en comparación con sus partidos anteriores. Los blancos clausuraron el partido con unos buenos minutos de Garuba, que sigue sorprendiendo a locos y a extraños.