Gabriel Deck da un recital de intensidad ante el Manresa

Real Madrid 94-74 Baxi Manresa

Tras sumar su segunda derrota en Euroliga y ante una semana crucial en la que los blancos tienen que jugar contra Bayern, Alba Berlín y Baskonia en menos de 6 días, el partido frente al Baxi Manresa se presentaba como una necesidad. Además, el conjunto catalán llegaba al Palacio de los Deportes como penúltimo en la clasificación y con bajas importantes en su roster como las de Yankuba Sima y Jordan Davis. Por su parte el Real Madrid no podría contar con Felipe Reyes, Jeffery Taylor, Rudy Fernández y Salah Mejri, ausencias que a priori no era un gran obstáculo para ganar al cuadro de Pedro Martínez.

Jarro de agua fría para un Madrid dormido

El partido para sorpresa de muchos comenzó con un Manresa pletórico, que de la mano de Juan Pablo Vaulet impondría su ritmo desde el inicio. Los visitantes se aprovecharon de un Real Madrid dormido y del frío ambiente vivido en el WiZink Center consagrándose así como los dominadores del choque. La defensa interior de los de Laso les permitió creer en la gesta, y por cortesía de un gran Eulis Báez el primer cuarto acabó a su favor 27-28. Los esfuerzos in extremis de Sergio Llull y Gabriel Deck no fueron suficientes para arreglar la situación y el marcador hizo justicia a lo visto hasta el momento.

El clan argentino asume responsabilidades

En el inicio del segundo término los de Pablo Laso buscaron su mejor y más letal arma, las transiciones rápidas. Esto les ayudó a retomar el control de un partido loco, de posesiones rápidas y defensas blandas, no obstante no fue suficiente para despegarse de un Baxi Manresa con las ideas muy claras. Tuvo que intervenir el clan argentino de los de la capital para que el Madrid se fuese a los dos dígitos de diferencia. La magia de Campazzo y la intensidad y garra de un colosal Gabriel Deck cerraron la primera mitad con la máxima ventaja vista hasta el momento 55-44.

Vuelve la intensidad, vuelve el Madrid

Después de una primera parte en ocasiones desnatada Pablo Laso se puso como reto endurecer la defensa, y lo consiguió. Con un quinteto repleto de guerreros el partido cogió el rumbo definitivo, ya que era imposible seguir el ritmo ofensivo de los blancos con semejante defensa. Con la afición mucho más volcada y un juego dinámico y vertical, Llull, Tavares y compañía dieron la estocada definitiva a los visitantes llegando a los 18 de ventaja antes de terminar el tercer cuarto. Con el Manresa entregado el staff técnico del Madrid dio oportunidades a los menos habituales, minutos para un joven Mario Nakic que ilusiona al madridismo.

Finalmente se quedó la victoria en Madrid, partidazo de Llull, partidazo de Deck y partidazo de Tavares. Es muy difícil ganar así a este equipo y más todavía a domicilio, no obstante el cuadro dirigido por Pedro Martínez tiene motivos para irse con la cabeza bien alta. Dieron la cara todo el choque, y no se rindieron en ningún momento. 94-74 para el conjunto merengue antes de afrontar una semana clave para la temporada.