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El Real Madrid suma su segunda Supercopa consecutiva neutralizando al Barça

Los merengues se hacen con la Supercopa Endesa 2019

Y llegó el día de la gran final de la Supercopa Endesa. El momento que los locales llevaban esperando mucho tiempo. La última vez que se jugaron un título a un partido con el FC Barcelona Lassa, las cosas no terminaron mal. No hace falta ahondar mucho en la memoria para recordar lo que sucedió en la última Copa del Rey.

Esas últimas acciones polémicas y el tapón que dejó al cuadro de Pablo Laso sin un título muy preciado delante de su afición. La Supercopa Endesa era el segundo asalto, dejando a un lado lo que sucedió en junio en las finales de Liga Endesa. Una situación completamente diferente que llegaba con protagonistas distintos.

Nikola Mirotic, el principal nombre de esta Supercopa Endesa. El montenegrino con pasaporte español decidió volver a España tras su paso por la NBA, pero no lo hizo con el equipo que le vio crecer. Mirotic hizo las maletas a Barcelona para unirse al máximo rival del Real Madrid.

Mucho dolor entre los aficionados merengues, que han disfrutado de una de las mejores épocas de su baloncesto desde que Mirotic se marchó a los Estados Unidos en búsqueda del sueño Americano con Chicago Bulls. Todos los ingredientes sobre la mesa para un partido muy tenso.

Antes de que comenzara el partido, pequeño hermanamiento entre jugadores Del Real Madrid y Barça Lassa. Rudy Fernández, Sergio Llull, Víctor Claver, Pierre Oriola y Pau Ribas posaron junto con Antonio Martín, presidente de la ACB y Jorge Garbajosa, presidente de la FEB, con el trofeo del Mundial de China 2019.


El partido

Mirotic tenía la primera palabra en este partido con un triples casi sin miramientos para callar los primeros pitidos de la afición madridista, declaración de intenciones del montenegrino. El Barça Lassa comenzó el partido ejerciendo una defensa muy intensa al Real Madrid, que le costó carburar y cometió muchos fallos en ataque.

La intensidad de los blaugranas empezó a costarle varias faltas que permitieron que los blancos comenzaran a coger ritmo. La línea de personal fue la mejor amiga del Real Madrid en los primeros minutos, y a partir de ese momento, empezaron a ver el aro mucho más amplio.

Optaron por el baloncesto simple, buscando las mejores opciones cerca de canasta para retomar la delantera y ponerse por delante por primera vez con un 10-8 a menos de tres minutos del final del primer cuarto.

Al FC Barcelona Lassa le pudo la presión, y comenzaron a encallarse tras la protesta de Pesic sobre una falta en el triple a Facundo Campazzo, que le terminó costando una técnica. Los blancos se marchaban en el marcador consiguiendo su primera ventaja “cómoda” en lo que a este tipo de partidos respecta.

Un triple de Rudy a 40 segundos del final ponía la ventaja máxima para los blancos, +7, aunque Delaney no iba a dejar que los suyos se marcharon con malas sensaciones después de un primer cuarto intenso de toma de contacto. Dos triples consecutivos para poner el -1 en el casillero blaugrana.

Jordan Mickey hizo notar su presencia en el segundo periodo. El nuevo fichaje del Real Madrid entró con mucha intensidad, anotando con facilidad en la zona, distribuyendo juego desde el poste y probando suerte con el tiro de larga distancia, que en su partido frente al Fuenlabrada demostró que era un recurso efectivo. Máxima diferencia para los blancos hasta el momento, +9, (29-20).

El combinado de Pablo Laso se fue creciendo por momentos y Nikola Mirotic no terminaba de acertar en su tiro de larga distancia, recurso en el que habían confiado los de la ciudad condal para intentar llevarse el título a casa. El protagonista seguía siendo Jordan Mickey, haciendo absolutamente de todo. 7 puntos, 4 rebotes y 10 de valoración. Ventaja de +11 y luces de alarma en el banquillo del FC Barcelona Lassa.

El partido pintaba muy bien para el Real Madrid a menos de tres minutos del final del partido. Un triple de Nico Laprovittola sobre Nikola Mirotic ponía a los aficionados en pie por su significado, y seguía aumentando la diferencia del cuadro local, 42-27, +15.

Sin señales de vida para el FC Barcelona Lassa, que se marchó al descanso rozando el -20 frente a un Real Madrid que estaba cada vez más enchufado. 48-33.

Bajo la guía de Facundo Campazzo, el Real Madrid empezó la segunda mitad de partido igual que terminó la primera. Brandon Davis intentaba reducir la diferencia desde cerca del aro, pero los blancos encontraban la manera de igualar su producción esperando que el pívot norteamericano no estuviera acertado.

El plan funcionó hasta que Davis empezó a encontrar las fritas de la zona blanca, haciendo importante en ambos lados de la cancha y permitiendo que los suyos cogieran algo de aire. Anotó con facilidad cerca del aro y repartió juego. 14 puntos, 3 rebotes, 1 asistencia y 1 tapón a 5:37 para el final del tercer cuarto con 12 de valoración. Algo positivo estaba empezando a aflorar.

A pesar de la insistencia de los chicos de Pesic por sumar de manos del pívot procedente de Zalgiris, el Real Madrid no tuvo problemas para continuar anotando con facilidad gracias a la distribución de la bola por parte de Facundo Campazzo.

Mirotic saltó a la pista tras no haber jugado en todo el cuarto para acercar un poco más a los visitantes, que seguían por detrás con dobles dígitos de diferencia y con pocas opciones de reducirla a no ser que mantuviera de la raya al base argentino, que no se cortó un pelo al encararse con el gran enemigo de la noche para los blancos, Niko Mirotic.

Sin comerlo ni beberlo, el FC Barcelona Lassa pudo recortar diferencias y ponerse a seis puntos con menos de 30 segundos para el final del periodo, antes del triple de un Campazzo que devolvió la ventaja a 9, pero la amenaza seguiría estando presente por un gran Higgins que estaba empezando a carburar. Un triple de Hanga para cerrar el cuarto dejaba el marcador en 69-63.

El Real Madrid sabía que no iba a ser un partido fácil, y por ello intentaron mandar un nuevo mensaje nada más comenzar el cuarto. Triple de Laprovittola para frenar la reacción culé y poner el 74-65 que provocó un nuevo tiempo muerto de Pesic.

Partido muy físico e intenso, que dejaba entrever el momento de partido en el que se encontraban ambos. El marcador no se movió mucho más de la última anotación de Laprovittola casi cuatro minutos después.

Una antideportiva señalada a Felipe Reyes muy criticada por los madridistas terminó de encare el partido en un momento clave. Las canastas empezaron a valer doble, simbólicamente. Llull anotó la primera, poniendo el 76-67 con 5:40 para el final.

Mirotic fue el protagonista de la segunda, bajo canasta y en segunda oportunidad de fallo de Hanga colocando el 76-70. La tensión se palpaba en el ambiente.

Las faltas terminaron por condenar a los blaugranas, que concedieron puntos fáciles al Real Madrid en los últimos minutos de partido. Por momentos, la Supercopa se le escapaba al FC Barcelona Lassa, y los merengues estaban más cerca de celebrarla.

Para intentar reducir la diferencia, el Barça Lassa volvió a lo que le había sido efectivo durante el tercer cuarto, buscar a Davis bajo el aro. Un triple de Campazzo con 1:24 para el final, dejó el partido prácticamente sentenciado, 87-79 y la sensación de verse superior sobre la pista.

Resultado final de 89-79 y la Supercopa se queda en Madrid. El cuadro de Laso repite por segundo año consecutivo, algo que no sucedía desde 2015.


Las claves 

La defensa, la primera protagonista

Casi terminando el primer cuarto, ambos equipos no sobrepasaban los 10 puntos. Real Madrid y Barça Lassa partieron en esta Supercopa Endesa con mucha intensidad atrás, sin permitir el acierto del rival. De esta manera, se sucedieron constantes ataques sin éxito que hicieron que el partido se instaurara en un ritmo muy lento e inesperado.

Ninguno supo sacar partido de ello hasta que el Real Madrid terminó de explotar en ataque para dejar atrás esta tendencia y tomar el liderato de un partido que llegó a mandar de 18 al descanso, y que esperaba poder culminar con la consecución de su segunda Supercopa consecutiva.

Jordan Mickey se hizo notar

El nuevo fichaje del Real Madrid hizo acto de presencia en la gran final de la Supercopa. Ya dejó buenas sensaciones frente a Montakit Fuenlabrada, sorprendiendo a todos los aficionados que no habían tenido la oportunidad de verle jugar junto con el resto de sus compañeros en pretemporada.

Clave desde la segunda unidad, que terminó por decantar el partido del lado blanco en el segundo cuarto. Sus estadística hasta ese momento dejaban claro cuál estaba siendo su impacto en la pista, 8 puntos, con un 3 de 5 en tiros, uno de ellos desde larga distancia. 5 rebotes, 2 asistencias, 1 tapón, 13 de valoración y +11 para el Real Madrid con él en la cancha.

La explosión blanca

El segundo cuarto del partido fue uno de los grandes detonadores del encuentro. El resultado de este periodo fue de 27-13 para los blancos. El Real Madrid jugó a su gusto, y el FC Barcelona Lassa no terminaba de conectar sus tiros. Dejaba mucho que desear para ser un equipo candidato a todo, primera prueba decepcionante que debían mejorar en la segunda mitad.

A excepción de Causeur y Randolph, todos los jugadores Del Real Madrid habían anotado al finalizar los primeros 20 minutos de partido. Pesic debía cambiar mucho la cosas en el vestuario para evitar que los blancos dejaran otra noche de récords, al igual que pasó el día anterior frente a Fuenlabrada.

Otra versión de Delaney

El base norteamericano jugó ayer su primer partido con la camiseta del FC Barcelona Lassa desde su fichaje a causa de la lesión de Heurtel. Las sensaciones no fueron buenas, no estuvo acertado en sus ocasiones individuales y en pocas ocasiones buscaba combinar con sus compañeros.

No cambió el estilo de juego del nuevo director del cuadro blaugrana, pero esta vez entraron los tiros. Estaba siendo de lo más destacado mientras el Real Madrid intentaba dejar claro quién iba a dominar el encuentro. 8 puntos, 2 asistencias y 9 de valoración con un 2 de tres en triples al descanso.

Brandon Davis, un buque en la zona

Los blaugranas mejoraron mucho su aportación tras el descanso, y todo comenzó con el liderazgo en la zona de Brandon Davies. El pívot cerró el tercer periodo con 18 puntos, 3 rebotes y 3 asistencias. Sus compañeros le buscaron cerca de la pintura para que distribuyera el balón hacia las esquinas, intentara sacar faltas a los interiores merengues, y en general, anotar puntos.

Fue efectivo, y tomaron aire para la posterior avanzadilla liderada por Mirotic y Higgins que iban a dejar todo muy igualado al comienzo de los últimos diez minutos de partido. La estrategia del entrenador de equipo de la ciudad condal había sido efectiva, y se habían metido de nuevo en el partido sin que nadie les esperara de nuevo dando guerra.

Mirotic y Higgins lo dejaron en suspense

En los últimos minutos del tercer cuarto, dos de los nuevos fichajes del equipo se encargaron de meter a los suyos de nuevo en el partido. Higgins pudo encontrar su hueco en la pintura, al igual que lo hizo su compañero Davis anteriormente, pero él contaba con más habilidades para finalizar cerca del aro y en velocidad.

Mirotic salió del banquillo con ganas de callar a sus críticos y logró reencontrarse con su lanzamiento. En la primera mitad, solo había anotado 6 puntos, mientras que en el tercero dejó otros seis para colocar su casillero en un total de 12 antes de comienzo de los últimos 10 minutos de choque.

El Real Madrid supo finalizar

El conjunto de Pablo Laso no se achantó cuando el cuadro de Pesic tuvo opciones de igualar la contienda y sacó todo su potencial para finalizar el choque con un resultado de 89-79 y llevarse su segunda Supercopa Endesa consecutiva.

Aprovecharon las faltas que concedió su rival para anotar puntos fáciles desde la línea de personal, y no tuvieron problemas para articular jugadas en los momentos más tensos.