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Estados Unidos se impone a República Checa a pesar de las dificultades

Los americanos no mostraron una versión tan dominante como otros candidatos

La selección de Estados Unidos ha completado con victoria su estreno mundialista frente a República Checa, en un partido que ha dejado sensaciones muy distintas entre las dos mitades de juego, y dónde han aprendido mucho acerca de lo que tendrían que encontrarse en esta competición. El resultado final ha sido de 67-88, lo que no deja de ser una victoria por 21 puntos. Sin embargo, las sensaciones también tienen mucha importancia, y no han sido precisamente positivas. No han mostrado esa versión tan dominante que se esperaba, algo que ha sido un habitual en las participaciones de la selección americana en los campeonatos internacionales.

El resultado final del partido podría haber sido mucho más positivo, sobre todo teniendo en cuenta que la República Checa no es una selección que tenga en mente llegar muy lejos en este campeonato, más allá de contar en su plantilla con un Tomas Satoransky muy valorado en el baloncesto internacional. Era la primera vez que esta selección competía en un campeonato del mundo, y su mentalidad de cara a un primer partido frente a Estados Unidos ha sido más que positiva. Los checos deben estar más que satisfechos con el trabajo que han hecho, sobre todo en una primera mitad en la que han podido ponerse por delante con claridad varias ocasiones.

De nuevo, lo más valioso de este equipo ha vuelto a ser el banquillo, donde Gregg Popovich, Steve Kerr y compañía, han sido capaces de solucionar el partido en lo táctico organizando una salida tras la reanudación casi perfecta que ha servido de punto de partida para una victoria en la que no deben sentirse demasiado satisfechos por el trabajo bien hecho. Esta selección todavía tiene un largo camino por recorrer, y tendrá que enfrentarse todavía a selecciones mucho más difíciles que una República Checa que se ha mostrado, en ocasiones al nivel de los Estados Unidos.

Un inicio muy forzado

Los chicos de Gregg Popovich han sufrido mucho en los primeros compases del partido. Querían salir a la pista en Shanghai y deshacerse de una República Checa a la que no creían capaz de demasiado frente a una potencia mundial. Sin embargo, la habilidad individual de los jugadores norteamericanos no ha servido para tanto en el inicio del partido, donde han dejado muchas dudas. Los tiros no terminaban de entrar, y esto ha provocado que la República Checa se aprovechara de las ocasiones a la contra a partir de los fallos de su rival, llegando a ponerse por delante en los primeros minutos.

Mucho les ha costado dejarse atrás las individualidades y ceñirse al plan de un partido que no han seguido a la perfección desde el principio. Popovich había dejado claro en los partidos de preparación cómo iba a ser el estilo de esta selección, algo que no se ha reconocido en los primeros minutos. Las principales estrellas intentaban buscar buenas sensaciones a través de jugadas individuales, sobre todo cerca del aro donde Myles Turner ha abusado de sus centímetros, y no para bien.

El inicio de Tomas Satoransky y Ondrej Balvin, dos conocidos de la Liga Endesa, ha sido más que positivo para meter el miedo en el cuerpo a su rival y ponerse por delante de manera momentánea. Finalmente, los números del nuevo jugador de los Bulls han sido 17 puntos, 5 asistencias y 2 rebotes.

La defensa como punto de partida

La principal clave de este partido ha estado en el juego defensivo, tanto para unos como para otros. los mejores momentos de la República Checa han llegado a partir de muy buenas detenciones al otro lado de la pista, donde su rival tuvo problemas para deshacerse de una defensa muy bien planteada por Ronen Ginzburg. Lo mismo sucedió para unos Estados Unidos que despertaron justo en el momento en el que la defensa comenzó a hacer clic.

Marcus Smart lideró en este apartado del juego, generando pérdidas de su rival y provocando acciones de contraataque que permitieron a los americanos abrirse mucho más en el marcador a ir ampliando la ventaja poco a poco.

Y todo volvió a la normalidad

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El tercer cuarto, donde esta defensa que comentábamos tuvo mucho protagonismo, sirvió para que Estados Unidos despertara de manera definitiva gracias a la anotación de jugadores como Donovan Mitchell, Jason Tatum, Harrison Barnes o Kemba Walker, todos por encima de la decena. Una vez que los tiros comenzaron a entrar, los chicos de Popovich crearon una brecha casi insalvable para terminar de establecer el resultado que campearía al final de los minutos reglamentarios de este encuentro.