ANÁLISIS | MundoBasket 2019: Cinco candidatos al MVP

Giannis, Jokic y Kemba, los mejor posicionados

Llega el Mundobasket a China y lo hace con una plaga de bajas de altísimo nivel. Sin la selección «A» de USA, sin Ben Simmons, Pau Gasol, Heurtel, Teodosic o con Canadá convertida en un páramo puede parecer que se nos queda un torneo «light». Pero nada más lejos de la realidad. Lo que tenemos delante es una favorita cargada de talento y una serie de equipos aspirantes liderados por algunos de los mejores jugadores en su puesto, dispuestos a grabar su nombre en oro. 

El MVP del Mundial, que empezó siendo dominado por talentos con muchos centímetros como Shaquille O’Neal, Dejan Bodiroga o Dirk Nowitzki, ha girado los últimos años hacia jugadores exteriores. En concreto hacia la nueva pareja de Nets, Durant&Irving, últimos ganadores. Veremos si continúa la tendencia.

Así pues, teniendo en cuenta las posibilidades de éxito y su impacto en el juego, hemos elaborado una lista de 5 nombres propios y un comodín extra tratando de respetar el no elegir más de un jugador por equipo (lo siento, Donovan Mitchell). 

Kemba Walker

Kemba Walker, líder absoluto americano. Fuente: CBS Sports

Argumentos principales para su candidatura: es el mejor jugador del mejor equipo. Así de simple. El nuevo base de los Celtics se enfunda por primera vez la camiseta de su selección y lo hace con los galones de líder y estrella. Dos papeles que, como se ha visto en Charlotte Hornets, se le dan bastante bien. 

Después de haberse sacado de la chistera una temporada formidable a la órdenes de Borrego y con una enorme falta de ayuda, el base del Bronx se encuentra con los maestros Popovich y Kerr, así como una hueste de estrellas que, aunque no sean las más fulgurantes, sin duda brillan con luz propia. El resultado puede ser tremendo. 

Especialista en jugar bloqueos frontales directos, Kemba se encontrará con socios que pueden darle dos armas letales. En primer lugar, Miles Turner es un finalizado mucho más agresivo y atrae más marcaje rival que Cody Zeller y lo que le permitirá explotar el pick&roll a su gusto. Por otra parte, cuando sea Brook López el pívot que le acompañe, podrán ejecutar un pick&pop del que ha adolecido hasta el momento en su carrera y que puede ser mortal para los rivales. Especialmente, en un contexto como el de esta Copa del Mundo donde pocos rivales van a ser capaces de frenar las penetraciones de Walker y de seguir tan lejos a López.

Para tratar de contrarrestar este tipo de ataque, los rivales (principalmente los europeos) podrían optar por defender en zona, algo inexistente en la NBA. Sin embargo, Kemba Walker también podría incidir en la debilidad de esta defensa a partir de su tiro de tres. Estamos hablando de uno de los mayores tiradores, por volumen, de la NBA. 

Para complicar aún más la cosa, se trata de un especialista en el tiro tras bote, lo que le convierte en un jugador impredecible del que nunca pues anticipar por dónde te puede salir. Además, la plantilla de USA cuenta con varios perros de presa como Smart o el propio Turner, sin ir más lejos, que van a dar solidez al equipo atrás y permitirán a Kemba centrarse en el ataque. 

Sin duda, el cómo pararle se puede convertir en el mayor dolor de cabeza de las defensas rivales. 

Giannis Antetokounmpo

MVP de la NBA (primero que en ganar este premio y disputar seguidamente la Copa del Mundo en la historia); uno de los tres finalistas a jugador defensivo del año; probablemente el mejor jugador de esta competición; un físico imparable; una comprensión del juego altísima y subiendo; el líder absoluto de uno de los candidatos… ¿Hacen falta más argumentos? 

Giannis llega a este Mundial dispuesto a dejar su huella. Es verdad que no le hemos visto apenas en baloncesto FIBA y que el hecho de que la línea de triple esté más cerca, con la consiguiente reducción de espacios, puede jugar en su contra. Pero también lo es que su tiro de tres está mejorando y que el estar más cerca puede ayudarle a aumentar su confianza y acierto en esta suerte. Además, el potentísimo primer paso de Giannis, su potencia en carrera y que no existe jugador en el mundo que pueda limitar su físico provoca que siempre encuentre hueco. O, directamente, lo cree él pasando por encima de sus rivales. 

Es probable que los entrenadores rivales traten de buscar su debilidad a partir de defensas zonales (principalmente si el tiro de tres se atasca) o con un defensor individual persiguiéndole por toda la cancha mientras el resto de defensas se mantienen en una zona 2+2 (lo que viene siendo una caja+1, vaya) para así cubrir espacios ante un posible desequilibrio del griego. 

Y es que esta es, posiblemente, la mayor cualidad de Antetokounmpo: el condicionar los esquemas rivales aún antes de vestirse de corto. Su perfil es tan bestial que los contrarios deben adaptarse para poder sobrevivir y eso puede ser aprovechado por sus propios compañeros. Budenholzer lo sabe y en Bucks ha creado un equipo de tiradores dispuesto a abrirle la pista y, a su vez, castigar cualquier atracción de más que pueda provocar su estrella. 

Ese papel de ejecutor secundario debería recalar en Calathes y Sloukas (si su lesión le permite llegar), siempre con el gatillo preparado para aprovechar cualquier desajuste defensivo provocado por Antetokounmpo. Su impacto va más allá de su propio desajuste, sino también de lo que favorece a sus compañeros. 

Conviene no olvidar tampoco el aspecto defensivo. Grecia históricamente se ha jactado de ser un dolor de muelas atrás para cualquiera y su rigor táctico volverá a hacer aparición en esta Copa del Mundo. En ello, de nuevo Giannis debe ser vital. En un entramado que limite espacios, de continuas y rápidas ayudas, su envergadura y timming defensivo será oro tanto para defender el aro (especialidad de la casa) como para estar atento a robar y salir corriendo. 

Nikola Jokic

Nikola Jokic, ante su primera gran cita con Serbia. Fuente: FM Laser

Otro All Star liderando a su selección. Nikola Jokic llega al Mundial de China tras haber cuajado la mejor temporada individual de su vida y, colectivamente, haber liderado a los Nuggets a superar las 50 victorias y llegar a Playoffs por primera vez en seis años. Además, en la postemporada consiguieron alcanzar las semifinales, algo que no conseguían desde la temporada 2008-2009. Un año fabuloso que espera redondear con su selección Serbia acude a la cita con la etiqueta de máxima favorita europea y segunda del torneo tras USA. Pero para poder llegar lejos van a necesitar una buena versión de su estrella.

Jokic es un jugador terriblemente especial. Un auténtico goce visual para el espectador en lo que se refiere a su repertorio de pases y juego de poste y un regalo en la pista tanto para entrenadores como para compañeros por su enorme IQ. Pese a la baja de Teodosic, sigue teniendo compañeros como Micic, Bogdanovic o Bjelica que comparten su manera de ver el baloncesto y juntos pueden crear una de las mejores circulaciones de balón del torneo

Además de ello, se espera que una selección serbia abierta y con bastantes tiradores que liberen espacio a Jokic en la zona para desplegar su rica variedad de movimientos al poste, así como numerosos bloqueos indirectos que generen ventajas a posibles receptores, un estilo parecido al que se encuentra en Denver Nuggets y que puede provocar que el Joker siga con el frasco de las esencias abierto de par en par. 

Su gran hándicap puede estar atrás. Jokic no es precisamente un gran defensor y tener a Bjelica en lugar de Millsap como compañero de zona es un cambio muy grande. La solución puede ser incluir al gigante Marjanovic como protector del aro, pero parece difícil que Djordjevic ponga a los center sobre la cancha al mismo tiempo. Al menos, durante períodos de tiempo prolongados. 

Facundo Campazzo

Facu Campazzo buscando la sorpresa. Fuente: El Comercio (Perú)

Otro base que llega en el mejor momento de su carrera. Le costó hacerse un hueco en el Real Madrid ante la competencia de Sergio Rodríguez y Sergio Llull, pero su buen hacer en las cesiones al Murcia y la marcha del Chacho le proporcionaron una oportunidad que ha agarrado y hecho suya. Nadie duda de que es el base ideal para el estilo de Laso y ha llegado al punto de convertirse en la estrella del conjunto blanco. 

Puro carisma y talento con el balón en las manos, Campazzo combina desequilibrio individual, una visión de juego fabulosa y un liderazgo tremendo. Fantasista y guerrero a la vez, enfundarse la camiseta de la selección Argentina le hace rendir aún mejor si cabe que el baloncesto de clubes. Conviene no olvidar que fue precisamente su buen hacer con el conjunto nacional lo que hizo que el Real Madrid posara sus ojos sobre él. Porque fue con la albiceleste cuando demostró que, para pelear contra gigantes, flotaría sobre la cancha. 

Llega, además, en un gran estado de forma después de arrasar junto a su selección en los Juegos Panamericanos y consiguiendo el MVP de las Finales, mismo premio que ha logrado también en las de la ACB. Unos Juegos a los que Argentina, al contrario que otras selecciones como USA, acudió con un equipo muy competitivo que sirve para hacernos una idea de lo que pueden ofrecer en el Mundobasket. 

Y lo que hemos visto es a un equipo compensado que juega a lo que Campazzo quiere. Él marca el ritmo, divide la zona, distribuye el juego y, en definitiva, juega a placer. Es el líder deportivo y espiritual junto a Scola de una selección que ha visto como su generación dorada se marchaba pero que ha dejado un diamante entre kilos y kilos de casta repartidos en piezas que se complementan con facilidad. 

Ya sabemos que, cuando se trata de competir y vender caras las derrotas, Argentina está a otro nivel. Y con «Facu» a los mandos lo mejor que se puede hacer es coger palomitas. 

Rudy Gobert

Fuente: NBA.com

Al contrario que sucede con el resto de candidatos que aparecen en este artículo, con Gobert no nos vamos a divertir. Al menos, no de la misma manera. Sin duda, puede ser la elección más polémica de estos cinco jugadores, más teniendo en cuenta que todavía no se nos ha ido de la retina su pobre actuación en los últimos Playoffs. 

Pero hace unos años que Francia dio el salto para convertirse en alternativa y se niega a perder ese sitio. Para ello, se entrega a un estilo de juego muy definido de marcada tendencia defensiva. Y es ahí donde Gobert, que viene de promediar sus máximos de carrera en puntos (15,9) y rebotes (12,9), más puede destacar. 

Es verdad que ofensivamente no puede llenar el hueco del ya retirado Tony Parker ni del lesionado Heurtel y en este aspecto la selección gala puede carecer de dinamismo y eficiencia en ataque. Pero este aspecto puede tener su contrapartida en que redoblen la apuesta defensiva y el pívot de los Jazz gane, todavía, más importancia. 

No será esta la primera vez que veamos a Gobert en un contexto FIBA, ya que en competiciones anteriores ha dejado muestras de su poderío físico y envergadura para proteger la zona.  La reducción de espacios que se deriva de tener la línea de tres medio metro más cerca también debe jugar a su favor. Si ya de por sí cada centímetro de espacio se cotiza caro, el tener enfrente a un pívot al que el contexto asciende a la categoría de ogro defensivo va a provocar dolores de cabeza a más de uno. Con esa garantía atrás, los exteriores franceses pueden apretar más las líneas de pase y estar atentos a puntear tiros rivales convencidos de que las espaldas están más que bien protegidas. El sistema ganará enteros a la mínima que Gobert esté entonado y este será el argumento principal de la selección gala para llegar lejos. 

Extra pass: Ricky Rubio & Marc Gasol

La pareja española llega en un inmejorable estado de forma. Fuente: Solobasket

Sí. En los cinco principales candidatos no se encuentra ninguno de la selección española, la cual debe ser tenida en cuenta por plantilla, historia reciente y, principalmente, por su poso y competitividad cuando el torneo avanza. Es verdad que España ya no dispone de una plantilla superior al resto de selecciones europeas, que la generación de los «juniors de oro» no ha encontrado un relevo igual de potente y que las bajas son notorias. 

Ahí, el nombre de Pau Gasol, residual a estas alturas en la NBA pero determinante en FIBA, está marcado en rojo. El jugador de los Bucks ha sido siempre el líder de este exitoso periodo tanto en el vestuario como en la cancha y el llenar su vacío es la principal incógnita de este equipo.

Los jugadores llamados a ello son dos: Ricky Rubio y Marc Gasol. Si la selección llega lejos, cosa que no es ni mucho menos descartable y el juego de cualquiera de ello está a la altura de su talento, van a estar en las quinielas a mejores jugadores del campeonato. 

Sin embargo, poseen un hándicap importante que provoca que no estén en el top-5 de candidatos. Y es que el baloncesto que pasa por sus manos y su cabeza está muy por encima del de sus números. Tanto Marc como Ricky son jugadores acostumbrados a renunciar a tiros para conseguir una mejor opción para un compañero. A pasar antes que a disparar y a anteponer el colectivo a los individuos. Y eso, en premios precisamente individuales, acostumbra a restar.

Queda por ver el plan de Scariolo en el torneo. Si tiene planeado que uno de los dos ocupe la vacante de anotador o si su rol está más parecido a lo que son en el día a día de la NBA. Pero, a día de hoy, a nadie le sorprendería que esos puntos se repartan entre varios jugadores como los Hernangómez o Llull. 

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