NBAE via Getty Images

ANÁLISIS | Denver Nuggets, uno de los tapados del Oeste

La franquicia de Colorado sigue estando ahí para pelear por el título

Denver Nuggets logró uno de sus máximos objetivos la temporada pasada, tras seis años de sequía, la franquicia de Colorado consiguió clasificarse para la postemporada. La temporada 2018-19 fue muy ilusionante para ellos, saltaron de la nada a ser uno de los líderes de la Conferencia Oeste, batallando en cada momento con Golden State por la primera plaza. Todos preveían que los Nuggets alcanzarían los Playoffs esa misma temporada, pero nadie esperaba que estuvieran tan arriba en la clasificación.

El verano de 2019 ha dejado a todo el mundo traspuesto. Nadie esperaba tantos cambios de equipo que han terminado por equilibrar un poco la balanza. Estos movimientos han hecho que todo el mundo preste única y exclusivamente atención a estos equipos que han podido incluir a una nueva superestrella, pero franquicias como Denver Nuggets, que no han sufrido grandes cambios en su plantilla, siguen estando preparadas para pelear por el título.

Foto: AAron Ontiveroz/MediaNews Group/The Denver Post via Getty Images

Los Nuggets esperan poder construir de la experiencia de la temporada pasada y centrarse en su núcleo joven para ganar partidos y estar de nuevo en lo más alto del Oeste. El desarrollo de sus jóvenes talentos, que ya demostraron ser determinantes durante todo el año, debe ser una de sus prioridades, así como seguir creciendo a partir de todo lo vivido en la 2018-19, donde terminaron siendo eliminados en el séptimo partido de las semifinales del Oeste ante unos Portland Trail Blazers que volverían a estar en las Finales de Conferencia por primera vez en mucho tiempo, cayendo estrepitosamente ante los Warriors.

Una Conferencia Oeste muy diferente

Este verano ha servido para equilibrar la Conferencia como nunca antes se había visto. Hasta ahora, el Oeste era el coto de caza preferido de los Warriors, que habían representado a una parte de los Estados Unidos en las Finales de manera consecutiva desde 2015. Ahora, con la salida de Kevin Durant y la llegada de muchos otros jugadores al Oeste como el último MVP de las Finales, Kawhi Leonard, hace pensar que habrá otro representante distinto cuando llegue el mes de junio.

Denver Nuggets sigue opositando para poder estar jugando durante ese mes, con la esperanza de seguir creciendo a partir de lo conseguido la temporada pasada y sin retroceder ni un solo paso. Lo único que deben hacer para conseguirlo es seguir jugando su estilo de baloncesto tan característico que les llevó a ser una de las sorpresas de la temporada pasada. Los Nuggets necesitan mantener su identidad, algo que les va a costar al resto de franquicias con tantos cambios. La continuidad puede llegar a ser la clave del éxito.

Han demostrado que, jugando el estilo que les marca Michael Malone desde el banquillo, son capaces de ganar a cualquiera, y el Pepsi Center se convirtió en un estadio inexpugnable durante mucho tiempo, que muy pocos fueron capaces de superar la temporada pasada. Es necesario mejorar en un par de aspectos que les seguía costando avanzar la temporada pasada, con un par de pinceladas a un proyecto con las bases bien asentadas, podrán ser serios candidatos a estar en unas Finales del Oeste o en unas Finales de la NBA. Nikola Jokic, Jamal Murray, Gary Harris… este equipo tiene todavía mucho que decir.

Un cambio necesario en defensa

Este verano de auténtica locura ha servido para establecer una serie de franquicias con una capacidad ofensiva que asusta. Los Rockets han añadido a Russell Westbrook a una plantilla que ya contaba con James Harden, uno de los mejores anotadores de la competición con un hombre que no se corta en meter el balón en el aro; los dos equipos de Los Ángeles han formado unos dúos a tener en cuenta con más jugadores con un perfil ofensivo claro a pesar de su calidad en defensa, Leonard, George, Anthony Davis. Y tampoco hay que olvidar que en la Bahía siguen contando con Stephen Curry, Klay Thompson y con un D’Angelo Russell que también sabe algo sobre anotar puntos.

Los Denver Nuggets necesitan mejorar su juego defensivo para poder parar los pies a estos equipos y convertirse en una franquicia de calibre de campeonato. La pasada temporada finalizaron décimos en la lista de rating defensivo de la competición. Se encuentran en una parte bastante decente de la tabla, pero tendrán que estar entre los cinco primeros como mínimo para tener opciones de ser candidatos serios; sobre todo cuando acabamos de tener un nuevo campeón que se ha encargado de sofocar defensivamente a los Warriors y al resto de equipos que pasaron por su pista como Milwaukee o Philadelphia 76ers, dos de los grandes aspirantes a ganarlo todo el próximo año.

Para ello, la dirección ha llevado a cabo un movimiento estratégico como la contratación de Jerami Grant, que servirá para subir el nivel defensivo de una franquicia que necesita evolucionar en este aspecto para llegar al siguiente nivel. Grant, junto con otros grandes defensores del equipo como Gary Harris o Will Barton, deben formar un sistema defensivo capacitado para frenar a las grandes estrellas de la competición, dejando hueco para que Jokic y el resto hagan el trabajo ofensivo con facilidad.

Michael Porter Jr., la incertidumbre que puede salvar el año

La temporada pasada, los Denver Nuggets decidieron tomar el riesgo de seleccionar a Michael Porter Jr. en el Draft a pesar de contar con una lesión en la espalda que a penas le permitió jugar en la NCAA y que le iba a mantener forzadamente fuera de las pistas durante todo el año. Había sido uno de los mejores si no el mejor jugador de instituto de todo Estados Unidos antes de marcharse a la Universidad y sufrir esta terrible lesión, la decisión podría terminar convirtiéndose en un punto muy a favor si conseguía evolucionar y atravesar este bache.

Porter Jr no estuvo con el equipo en la Summer League, y no ha participado en un partido de cinco contra cinco desde hace ya más de un año, pero sus habilidades son incuestionables y puede suponer un gran salto de calidad a la plantilla. Si consigue volver completamente sano y sin preocupaciones por agravar su lesión, los Nuggets contarán a partir de la próxima temporada con un alero que bien podría haber sido seleccionando en el número uno del Draft.

Mejorar el triple como objetivo primordial

La franquicia de Colorado se situó en la mitad de la clasificación en porcentaje de triples anotados. Si habláramos de hace siete u ocho años, sería suficiente para estar entre un equipo con opciones de pelear por el título, pero el juego ha evolucionado mucho hasta el punto de necesitar que el tiro exterior sea una de las armas primordiales para llegar lejos en pretemporada a pesar de contar con un ataque que se apoya principalmente en las manos de un pívot de 213 centímetros que juega como un base.

Denver contó con muchas oportunidades desde más allá del arco que no aprovechó de la manera debida, y sigue teniendo jugadores con un porcentaje por debajo del 34% de acierto, lo que se considera más o menos aceptable para un jugador cuya especialidad no sea el tiro de tres puntos. Jugadores como Harris, Jokic o Craig pueden añadir una infinidad de recursos a este equipo si son capaces de anotar el tiro de larga distancia de una manera más consistente y regular.

El retorno de Michael Porter Jr. puede ser fundamental en ese aspecto, pero no puede de nuevo caer en el mismo problema que les hizo caer eliminados en semifinales del Oeste ante unos Blazers que fueron capaces de sobrepasarles gracias a contar con esta habilidad.

El año de Nikola Jokic

El serbio demostró ser el mejor pívot de toda la NBA la pasada temporada, pero no le sirvió para llegar lejos en postemporada. Tuvo sus partidos buenos y otros en los que no pudo tener tanto impacto en el juego, por lo que esta temporada, la primera tras su explosión definitiva en la competición, debe demostrar que es capaz de dar el siguiente paso y liderar a su equipo en los grandes momentos.

Ante Portland Trail Blazers, Jamal Murray tuvo que tomar ese papel de héroe y líder del equipo para poder forzar ese séptimo partido que terminó con un McCollum espectacular llevando a los Blazers a las Finales de Conferencia. Jokic está preparado y debe tener una temporada de MVP. Los Nuggets quieren demostrar que son un proyecto serio, y nada mejor que hacerlo con una temporada para el recuerdo de Jokic.