ANÁLISIS | Nickeil Alexander-Walker, todo para funcionar

Su Summer League invita al optimismo

Este Draft 2019 ha sido toda una bendición para estos nuevos New Orleans Pelicans, más incluso de lo previsto. No sólo por haber sacado una muy buena rentabilidad de jugadores jóvenes por Anthony Davis o por haber elegido a uno de los prospects más cotizados de los últimos años, sino también por haber gestionado de la mejor manera posible ese pick 4 de Lakers con el que tan fácil era poder cometer errores. 

No haberse dejado llevar por la posibilidad de traspasar por Bradley Beal, o por cualquier otro jugador de rendimiento inmediato, fue el primer acierto. El segundo, esperarse hasta la noche del Draft para poder explorar todas las opciones posibles. Y el tercero, encontrar un equipo dispuesto a subir posiciones que tuviera más de una elección interesante de la que poder sacar jóvenes con potencial para acompañar a Zion Williamson. Los Atlanta Hawks acabaron de completar el puzzle, enviando las elecciones número 8, 17 y 35.

Lejos de buscar el mejor jugador disponible con cada elección (si ese hubiera sido el objetivo, nunca habría sido traspasado el pick 4), los Pelicans decidieron escoger en función de las necesidades de la plantilla. A partir de esta política, con el número 8 la elección fue Jaxson Hayes, pívot con potencial defensivo e intimidatorio y gran capacidad para correr la pista. Quizás, una de las mejores alternativas teniendo en cuenta el vacío que existía en la posición de pívot y lo bien que encajaba Jaxson en el esquema de juego. Y con el número 17, disipando todas las dudas que había, se tiró por uno de los prospects más desapercibidos de esta camada, Nickeil Alexander-Walker. Desde el punto de vista de New Orleans, es un movimiento inteligentísimo. Desde el punto de vista de todas las franquicias que le han dejado escapar… igual no tanto.

Muchas dudas inundan el panorama. ¿Cuál es el motivo por el que tantas franquicias han pasado su elección? ¿Está Nickeil un poco verde para aportar en la NBA? Sí y no. Sí, porque es un jugador que aún necesita jugar más minutos para que podamos ver su potencial real, y no, porque sus características le hacen un jugador casi perfecto para la liga; potencial físico, potencial pasador, potencial 3&D, potencial comb-guard… Un potencial que ya ha mostrado en NCAA, y que también ha dejado entrever en la Summer League, de la que sale reforzado y, lo que es más importante, revalorizado.

¿Está preparado Nickeil Alexander-Walker para la NBA?

La pregunta del verano, de todos los veranos; ¿hasta qué punto son las estadísticas y los números o los highlights un reflejo real del nivel de las actuaciones individuales en una Summer League? Creo que, como comunidad, esta es una de las preguntas que nos va a llevar más tiempo responder con precisión. Supongo que se acerca más a un mero escaparate que a una competición seria. No descubro América con esto tampoco, ni pongo sobre la mesa algo que no se sepa en, siendo muy generosos, el 60% del maravilloso foro al que llamamos Twitter NBA. Pero difiriendo de muchas opiniones, tajantes de más en algunos casos, creo que la Summer League sí puede ser una proyección más que válida para preveer en gran medida cómo se pueden desenvolver en la NBA meses después según que jugadores.

Con Nickeil Alexander-Walker, en cierto modo, me ha ocurrido esto que comento; no sé hasta qué punto es de fiable lo que hemos podido ver, pero tengo bastante claro que hay algunos detalles que sí puedo extrapolar y tomar en serio. ¿Y qué virtudes hemos podido ver del bueno de Nick en esta Summer League? En concreto, son tres detalles, tres detalles que ya ha perpetrado en su año universitario, pero que ha mostrado por primera vez al mundo NBA este verano.

Por ejemplo, esa faceta de penetrador que hemos visto en esta Summer League es algo que ha ido evolucionando en su periplo universitario y que nos ha sorprendido a todos los que le hemos seguido expresamente en esta competición. En NCAA, hemos acostumbrado a ver a NAW en un rol más ejecutor desde el tiro y desde el pase, pero ha impresionado ver cómo se desenvuelve a la hora de atacar el aro, ya sea a pista completa o a media cancha. Tiene inteligencia para leer el espacio, no tiene miedo a chocar con jugadores más grandes y afronta muy bien las finalizaciones gracias a la longitud de sus brazos, que le permiten dejar la pelota muy lejos del defensor. Teniendo en cuenta que su potencial físico es mayor, que es un jugador largo y que tiene esta aptitud para poder aguantar los contactos, podemos augurarle un buen margen de mejora.

Me interesa hablar también de su facilidad en la triple amenaza, que creo que es su principal fuente de valor y es lo que le va a permitir poder abarcar las dos posiciones del backcourt en la NBA. El principal aspecto ofensivo que nos ha mostrado en esta Summer League ha sido su habilidad para echar el balón al suelo o el poco tiempor que utiliza para tomar decisiones cuando recibe el balón en posiciones exteriores. A los que le hemos estado siguiendo en su etapa universitaria no nos impresiona en absoluto su gran capacidad para pasar el balón, que por potencial, puede estar al nivel de la élite de la liga, pero esta faceta de poder hacer daño desde las tres amenazas y, sobre todo, el IQ que tiene para ejecutarla, es algo a tener muy en cuenta de cara a su evolución como jugador. El principal problema que encontramos en la liga de cara a la triple amenaza es que pocos jugadores que puedan ser altamente efectivos en las tres posibilidades que ofrece, pues siempre hay una que se queda más atrás que las otras dos. Pocos jugadores más en la liga pueden recurrir a pasar, tirar o penetrar y ser fiables a un alto nivel en las tres. Falta ver, claro, si él puede serlo en la NBA ante defensas más físicas, pero lo visto en NCAA y ahora en SL invita al optimismo.

La fiabilidad en la toma de decisiones también le avala, y también es algo que puede extrapolar a la liga sin mucha dificultad. Comete muy pocos errores, tanto en la selección de tiro como en la selección de pase, pero tampoco deja de tener ese puntito de arriesgar que también es importante. Siempre explora sus opciones con el balón en las manos antes de ejecutar, toma tiros lógicos en un porcentaje muy alto de sus selecciones y elige las mejores situaciones para generar el suyo propio.

Nickeil Alexander-Walker parece estar preparado para la NBA. Fuente: USA Today

Pequeños detalles son los que hacen que un jugador facilite su adaptación en la liga o maximice su impacto. Nickeil Alexander-Walker, además de tener esos aspectos generales que son más vistosos (puntos, rebotes, asistencias…), también tiene esos pequeños detalles que potencian su impacto en pista. Si hablamos de rendimiento inmediato, su producción en la pista se va a medir a través de la estadística convencional y volvemos a lo mismo; aún hay que verle jugar en la NBA. Pero si hablamos de su potencial, son esos pequeños detalles los que nos hacen pensar que Nick es uno de los jugadores más preparados de su camada en estos momentos. Por lo tanto, no podemos medir su nivel real a día de hoy todavía, pero si podemos poner en contexto sus cualidades con las del resto de sus cotáneos. En ese sentido, la Summer League sí nos sirve como un buen escaparate.

¿Pero cómo podemos contextualizar su potencial más todavía? Buscando en su espejo.

Jrue Holiday es su espejo perfecto

La casualidad, de nuevo, supera a las propias fantasías. Me atrevería incluso a decir que el front-office de los Pelicans se ha esforzado este año para buscar un jugador parecido, o que uno de los condicionantes de su elección ha sido precisamente este.

Si nos ponemos a citar cualidades de Nickeil Alexander-Walker, nos sale un jugador absolutamente idéntico a lo que es hoy Jrue Holiday; los dos son jugadores largos, los dos son muy buenos defensores, los dos tienen muy buen bote y pueden generar juego para sus compañeros, los dos tienen juego de media distancia, los dos son muy buenos atacando la canasta, los dos son adaptables al uno y al dos… Seguramente, si nos ponemos a pensar en el techo del joven base, es muy probable que se nos venga a la cabeza el bueno de Jrue, pero es que NAW también llega a la liga de una manera idéntica al Holiday, en una elección 17 por un equipo con un base titular por delante.

Compartir vestuario con un jugador calcado, que además está en el momento de su carrera en el que empieza a ser útil en la labor de mentor para los jóvenes, es de las mejores noticias que puede recibir NAW. Pero no sólo eso, además ha dado con uno de los jugadores que más compañeros invita a sus entrenamientos veraniegos o a lo largo de la temporada. Anthony Davis, Rajon Rondo nada más llegar, Frank Jackson en la mayoría de las veces, Stanley Johnson ha sido el último… Muchísimos jugadores son los que comparten tiempo con Jrue Holiday para ampliar sus repertorios, un camino que sin duda será positivo que recorra también NAW.

Frank Jackson o Nickeil Alexander-Walker; ¿de quién son los minutos?

Me encantaría poder responder esta pregunta, o al menos tener una cantidad de argumentos sólidos para poder decantarme por uno de los dos, pero la incertidumbre es tan grande que ni los propios aficionados de los Pelicans pueden responderla. Bendito problema, que se suele decir en estos casos, para una rotación y un Young core sobre el que no se tiene nada claro.

FJ o NAW, difícil decisión. Fuente: Deseret News

Alvin Gentry cuenta en su banquillo (por ahora) con dos perfiles de base completamente antagónicos, pero de características similares en cuanto a situación en la liga por su juventud y su potencial. Aunque sí que es cierto que Nickeil Alexander-Walker tiene un potencial defensivo mayor, y eso le puede hacer ganar algunos minutos extra frente a su “competidor”, Jackson cuenta con un año más de experiencia en la liga y mayores credenciales en cuanto a rendimiento (lo poco que jugó más allá del banco el año pasado, fue sobresaliente). Lo lógico y previsible sería que Frank comenzara jugando por delante de NAW, por lo mencionado anteriormente. Pero claro, como en esta plantilla lo previsible es tan arbitrario, y el rendimiento en la Summer League de Walker ha sido revelador en muchos aspectos, no me parecería injusto en absoluto verle comenzar por encima de Jackson esta temporada.

¿Cómo repartimos los minutos? A mí se me ocurren sólo dos opciones. Una es que el rendimiento decida cuál es el más apto para jugar, y otra es que los dos puedan compartir minutos en pista, aprovechando que los dos pueden desenvolverse con cierta facilidad en el puesto de escolta. Teniendo en cuenta la superpoblación del equipo en esta posición (Holiday, Reddick, Hart y Moore), lo normal es que se decida a través del primer baremo; jugará el que mejor juegue.


Evidentemente, aún tiene que coger rodaje en la liga y jugar partidos. Necesita aún ese margen de tiempo y, sobre todo, ese margen de minutos, para poder explotar todo ese potencial. Lo que sí que me parece indiscutible es que, por características, Nickeil Alexander-Walker es una de las propuestas de valor que más soluciones ofrece de toda esta camada. La pelota está ahora en el tejado de Alvin Gentry, que se tiene que encargar de poder sacar lo mejor de este jugador. La rotación de los New Orleans Pelicans pinta complicada este año, pero podría ser un error un error no darle a NAW la posibilidad de poder mostrar de lo que es y será capaz.