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ANÁLISIS | Los Ángeles Lakers y el baloncesto sin posiciones

Los Lakers se verán forzados a experimentar con sus quintetos

Los Ángeles Lakers se han preparado este verano para poder competir por el título la próxima temporada. La NBA ha cambiado por completo en la última agencia libre, y los púrpura y oro han encontrado un camino que les puede ser beneficioso para tener muchas opciones de levantar el Larry O’Brien en junio de 2020. Una de estas circunstancias ha sido el fichaje de Anthony Davis, que aterriza en Los Ángeles con la intención de hacer todo aquello que no pudo con los Pelicans.

LeBron James y los Lakers han preparado una plantilla para nada común en equipos de contención al título, algo bastante similar a lo que ocurrió la pasada temporada, una experiencia que no fue para nada buena para el alero de Akron. El principal núcleo joven del equipo se marchó en el traspaso de Davis, y ahora han logrado reinventarse con jugadores experimentados y de gran nivel en la competición.

Sin embargo, no han basado sus fichajes en un esquema clásico de posiciones en cinco categorías distintas. Su núcleo fuerte de la rotación comparte posiciones similares en pista, por lo que Frank Vogel y el resto del cuerpo técnico se verá obligado a experimentar con las piezas disponibles. No es nada nuevo en el seno de la franquicia Laker, pues hay que recordar que en el título de 2009, pasaron por algo similar. Lamar Odom, Pau Gasol, Kobe Bryant, Derek Fisher y Trevor Ariza formaron un quinteto que podría considerarse pionero en ese “position-less basketball” que tan de moda se ha puesto en los últimos años.

Lakers
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Con el paso de los años, franquicias como Golden State Warriors replicaron el modelo, desafiando a las leyes clásicas del baloncesto y colocando a un tal Draymond Green de 201 centímetros de altura en la posición de pívot, mientras que Andre Iguodala tomaba el protagonismo en el ala para terminar proclamándose MVP de las Finales de 2015 y los nuevos creadores del tan conocido “small ball”, una tendencia que han extendido al resto de la liga y que ha amenazado al baloncesto clásico desde sus cimientos.

Con muchos días por delante hasta que empiece la temporada regular de la NBA, nuestra tarea ahora es imaginarnos qué quinteto podrán sacar sobre la pista unos Lakers que han llegado para quedarse y pretenden ser uno de los grandes candidatos para ganar el próximo campeonato.

El trío indiscutible

Para que el proyecto Laker funcione, hay tres nombres que deben estar en la pista en los momentos más importantes para ganar partidos. LeBron James, Anthony Davis y Kyle Kuzma, ellos son el núcleo principal de este equipo, tres jugadores innegociables que pueden decidir el devenir de un enfrentamiento por sí solos. No creo que sea necesario expandirse mucho en este tema, pero cualquier ausencia de estos en la pista en situaciones de partido decidido, podría ser bastante perjudicial en sus opciones de ganar.

LeBron James volverá a vestir la camiseta de los Lakers por segunda temporada consecutiva, y será con el número 23 ante la negativa de Nike al cambio de número que propuso. Ha sido una temporada muy complicada para el alero, sobre todo tras perderse unos Playoffs en los que había sido un fijo casi desde que llegó a la liga con Cleveland Cavaliers, y posteriormente cuando se convirtió en la fuerza dominante que fue en Miami. A pesar de ser capaz de rendir a un gran nivel individual en estas alturas de su carrera, cuando muchos de sus compañeros del Draft se han retirado, tendrá que relegar funciones al resto de sus compañeros si quieren tener opciones de ganar el campeonato.

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La falta de ayuda de la temporada pasada le debilitó mucho física y mentalmente, al mismo tiempo que ese desgaste físico le fue afectando desde la lesión en la ingle en el partido del día de Navidad en el Oracle Arena contra Golden State Warriors. No tendrá que soportar todo el peso de una franquicia tan exigente como los Lakers, al lado tendrá a otra de las grandes cinco superestrellas de la competición, Anthony Davis, que puede liberar mucha tensión de sus manos en los momentos decisivos.

Hablando de Davis, no se podría entender las aspiraciones al título de este equipo sin él. La temporada pasada demostraron que no era suficiente con tener a LeBron y a un grupo de jóvenes promesas para tener opciones de pelear por el título, y ni siquiera de entrar en Playoffs. La necesidad de una segunda superestrella se hizo evidente y Anthony Davis mostró su compromiso por fichar con los de Hollywood desde que pidió el traspaso a mitad de temporada.

Sus últimas temporadas en Louisiana han sido para enmarcar, y en la 2017-18 acabó entre los tres mejores puestos individuales, con opciones de ganar el MVP. Su aportación no será la misma, pero se espera mucho más de él que del propio James a causa de su juventud y el hecho de no haber formado parte de un equipo ganador todavía.

Kyle Kuzma es el tercero en discordia, pero tan importante como los dos anteriormente mencionados. Su línea de progreso ha sido espectacular, sobre todo para un novato del que nadie hablaba durante la noche del Draft y que fue traspasado desde Brooklyn, un futuro rival directo para los Lakers. Es una referencia en ataque que debe complementarse a la perfección con un James al que le ha arrebatado su posición en pista, y lo tendrá que arrastrar a actuar de base.

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Position-less basketball

Anthony Davis, LeBron James, Kyle Kuzma, DeMarcus Cousins… cuatro de los jugadores que más talento pueden llegar a desplegar sobre la pista en su mejor estado de forma pertenece a una misma parte de la pista, por lo que se verán forzados a buscar nuevas posiciones para cada uno. LeBron James parece ser el primero indicado en salir al exterior para dirigir al equipo. Algunas fuentes de confianza de la franquicia confirmaron que planea ejercer de organizador en muchas ocasiones, y ya se le ha visto practicando en el mundo digital sobre las posibilidades que tendrá.

Mientras tanto, Anthony Davis tendrá que compartir pintura de nuevo con DeMarcus Cousins, algo que ya hicieron en su etapa anterior en New Orleans Pelicans y no se les dio nada mal. Sin embargo, las dudas sobre el estado de salud de Cousins parecen arrastrar a Anthony Davis al cinco de manera inevitable, algo que ha hecho en ocasiones pero que no suele ser su especialidad. Parece que Kyle Kuzma está destinado a tener muchos minutos en el 4, mientras que Danny Green debería ganarse sus minutos en el 3 desplegando su talento exterior como demostró en Toronto Raptors, donde se ha proclamado campeón de la NBA.

¿Quién ocupará el exterior?

Avery Bradley, Quinn Cook y Troy Daniels son algunos de los nombres que se han sumado al juego exterior de la franquicia angelina. Sin embargo, no se espera que tengan mucho protagonismo en los momentos cruciales de partido. Existe una gran posibilidad de que alguno de ellos empiece los partidos en el quinteto titular, siendo Cook y Rondo los que más papeletas tienen, pero nadie espera que también los finalicen. El baile aquí correrá por cuenta de jugadores como Avery Bradley, cuya habilidad defensiva le colocan como un ‘must’ para contener a estrellas rivales.

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La presencia también de Davis, James, Kuzma y posiblemente Green, dejan a los Lakers sin posibilidades de tener en esos momentos a un base puro. Por lo tanto, los Lakers tendrán que mostrar algo completamente distinto a lo que se ha visto en el curso anterior.

Hacer estos malabarismos puede ser una obra muy complicada, pero en LA se han asegurado de rodear a la plantilla con hombres experimentados en los banquillos como Lionel Hollins o el propio Vogel, quien fue capaz de convertir a los Pacers en uno de los mejores equipos defensivos de la liga. Está por ver cuál será la estrategia definitiva de Los Ángeles Lakers, aunque no cabe duda de que será algo estudiado al milímetro y realmente interesante.