LA MESA REDONDA | ¿Ha muerto el tanking?

Inauguramos esta nueva sección con el tema del momento

Inauguramos nueva sección. La Mesa Redonda será un espacio en el que, acerca de cualquier tema que genere controversia en la NBA, tres o cuatro tertulianos por capítulo tendrán voz para poder disertar acerca del mismo.

En esta ocasión hablaremos sobre un tema aún caliente; la lotería del Draft. Nuestros colaboradores serán Jose Ramírez, Manu Estévez y un servidor, Javier Expósito.

Jose Ramírez (@pramirez96)

En una era de cambio en la NBA, el tanking era lo único que se mantenía fijo. Cada año veíamos recompensados los esfuerzos de los equipos en perder la mayor cantidad posible de partidos con elecciones de draft altas, siendo todo eso un ejercicio de incongruencia en una liga que se enorgullece de ser la mejor del mundo.

Sin embargo, este año con el cambio de reglas, podemos decir que el tankear como lo conocemos, ha muerto. Para el que no lo sepa aún, el equipo con peor récord de la liga ha pasado de tener del 25% de posibilidades de tener el pick número uno, a un 14%, igual que el antepenúltimo y penúltimo, lo cual hace que el resto de equipos que se quedaron fuera de Playoffs tengan más opciones. Es decir, que se recompensa el hecho de intentar competir a lo largo de la temporada.

Esto se ha demostrado en la última lotería del Draft, pues los New York Knicks, el peor equipo de la liga, ha caído al tercer puesto en el orden de elección, y Phoenix Suns, con el siguiente peor récord de victorias, se ha desplomado hasta la sexta posición.  En cambio, equipos como Lakers, o Pelicans, que tenían aspiraciones de Playoffs y que incluso llegaron a estar en puestos para clasificarse en algún momento de la temporada, han sido con el cuarto y primer pick respectivamente

Con este movimiento, se matan dos pájaros de un tiro. Equipos que se quedan en la orilla tienen más posibilidades de recibir ese pequeño impulso que necesitan para llegar a Playoffs, y los mejores jugadores del Draft pueden jugar en sitios con objetivos serios y demostrar su aptitud para la NBA en condiciones normales y no en plantillas sin aspiraciones donde todos los balones pasan por el novato para que se luzca.

Obviamente, sigue estando el componente de la suerte que nunca debería quitarse pues a fin de cuentas la noche del «lottery draft» es un show y siempre es divertido ver los nervios de los fans a medida que se reparten las elecciones y las reacciones de los representantes de las franquicias, pero ahora todo parece un poco más justo y aunque sigue abierta la posibilidad, ya es más difícil sacar beneficios por perder.

Manu Estévez (@Manu_ES97)

En los últimos días, y por motivo de la lotería del draft que se celebró, se ha hablado bastante acerca del fin del tanking. Las razones eran obvias, de los 5 equipos que peor quedaron en la temporada regular, que eran Knicks, Cavs, Suns, Bulls y Hawks, sólo los dos primeros están dentro del TOP-5 del Draft. A cambio, subieron a ese TOP-5 tres equipos que pasaron la treintena de victorias. Por lo tanto, se podría pensar que estos resultados son la prueba del fin del tanking.

Sin embargo, el tanking no sólo no ha variado, sino que ahora va a tener nuevas formas. En primer lugar, la idea de perder mucho para asegurarte un buen pick va a seguir existiendo, ya que por mucho que caigas, si eres el peor equipo de la NBA sigues teniendo un pick TOP-4, descendiendo progresivamente según tu posición, por lo que ser uno de los peores equipos de la NBA sigue siendo rentable. Además, hay que tener diferencia entre los equipos que tankean o que podrían ser mucho mejores de lo que son, como es el caso de Suns o incluso Wizards, aunque estuviesen en el TOP-5, de aquellos que pierden simplemente porque son malos, como es el caso de los Cavs. El problema es que este sistema no diferencia, y por lo mismo no premia a los equipos que compiten con lo que tienen frente a aquellos que simplemente se dejan llevar, que normalmente logran tener peores resultados que esos malos equipos. Es por eso que ahora, ser uno de los peores equipos, posiblemente incluso el peor, sea más necesario por esa necesidad absoluta de asegurarte un pick TOP-4.

Por otro lado, y como ya dijimos, ahora tiene nuevas formas, y es que es tan culpable el que hace tanking desde septiembre porque sabe que no puede competir como el que empieza a hacerlo en febrero con un equipo competitivo para mejorar su plantilla para el año que viene. Si bien el caso de Pelicans puede ser especial, el de Lakers es un claro ejemplo de esto que hablamos. Un equipo con LeBron, considerado el mejor jugador del mundo e incluso por algunos de la historia, logra un pick 4, mientras que en febrero competía por entrar en Playoffs. Esta nueva forma de tanking quizá no limite tanto la competitividad de la Regular Season a nivel general, pero si va a suponer que un equipo que esté luchando por el 8 puesto pueda dejarse caer porque su equipo, a fin de cuentas, es muy malo para llegar lejos en Playoffs.

El año que viene, Pelicans tendrá un nuevo equipo, posiblemente con Zion Williamson y un par de jugadores jóvenes que llegarán del trade de Anthony Davis con una reconstrucción medio hecha; Lakers conseguirá una estrella, sea Davis o sea otra, que acompañe a LeBron James, y todo gracias al tanking que empezaron a hacer desde el final de temporada por las circunstancias que se dieron. Mientras tanto, otros equipos como Cavs tendrán que esperar su oportunidad para poder continuar con su reconstrucción poco a poco.

Javier Expósito (@iamjaviexpo)

Dejando a un lado lo que ha ocurrido con los Pelicans, que los que me conocéis sabéis que puedo estar un pelín contento, a lo que yo quiero referirme hoy es al modelo americano. Bendito modelo americano. Básicamente, porque no sé de qué nos estamos quejando. ¡Si es precisamente el modelo de Draft y de lotería lo que hace a competiciones como la NBA tan grandes! Lo que es, a la bíblica, «los últimos serán los primeros».  Puede ser quizás un razonamiento muy simplista, rozando incluso el «cuñadismo», pero no por ello deja de ser menos cierto, al menos desde mi perspectiva. Un modelo americano que, además, con esta revisión que ha sufrido, es cada vez más justo.

Es evidente que el tanking es necesario. Al final, el cometido de un equipo es ese; con lo que tienes, intentar tomar las mejores decisiones para poder volver a ser competentes. Y si no eres capaz de montar una plantilla que pueda hacer frente a los objetivos de la franquicia, te sale a cuentas perder y entrar en dinámicas a priori negativas para poder gozar de un futuro más próspero, algo que ni éticamente es como lo pintan algunos, ni en términos competitivos es tan perjudicial para la NBA.

Yo creo que lo que persigue sobre todo esta nueva medida es a los extremos. A ese tanking más absoluto que, en ocasiones, es descarado. Es una manera muy efectiva de comunicar que; está bien que pierdas, está bien que quieras reconstruir, pero eso no te va a asegurar un pick 1 a la fuerza, por lo tanto, ofrece un mínimo de competitividad, ya que va a dar igual que quedes último o que quedes el cuarto por la cola. O lo que es lo mismo, te doy la oportunidad de poder montar una plantilla que no ofrezca ese mínimo en vistas a un proyecto de futuro que actualmente no tienes, pero quiero asegurarme al 100% de que esa plantilla, a pesar del nivel, va a ser lo más competitiva que pueda.

Porque sí que hay algo que no se puede tolerar, y es que haya equipos que se dejen perder. Eso sí está feo.

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