Virtus Bolonia se proclama campeón de la Champions League sobre Tenerife

Virtus Bolonia 73-61 Iberostar Tenerife

Llegó el momento más esperado de toda la tarde, el reloj marcaba las 18:00 de la tarde en el Sportpaleis de Amberes, y era el momento de que Iberostar Tenerife y Virtus Bolonia se disputaran el título de la Basketball Champions League delante de 17.000 aficionados, en su mayoría del equipo local, por lo que se aseguraban terreno neutral.

El cuadro italiano llegaba con muy buenas sensaciones tras arrollar a Brose Bamberg en su partido de semifinales, donde no dieron opción al conjunto alemán gracias a la repartida anotación de sus jugadores, teniendo en Kevin Punter un catalizador perfecto a través del cual pasaban todas las opciones vitales de seguir aumentando el marcador. En la gran final, no iban a cambiar sus intenciones y delante tenían a un Iberostar Tenerife que no iba a poner las cosas fáciles.

El cuadro de Txus Vidorreta se plantaba en la gran final tras haber vencido al equipo anfitrión, Telenet Giants Antwerp, que terminaría llevándose el bronce en el partido por el tercer puesto ante Brose Bamberg. Se bastaron de una buena segunda mitad para lograr su billete a la gran final, donde se esperaba el máximo rendimiento de todos sus jugadores, incluido un Javier Beirán que fue de los grandes partícipes de la victoria aurinegra en la semifinal.

Dos de los mejores equipos de la competición frente a frente, según señalaba sus respectivos balances de victorias y derrotas a lo largo del año. Tanto Bolonia como Tenerife fueron líderes de sus grupos, y tuvieron alguna que otra dificultad que superar para clasificarse para esta Final Four en Amberes. El conjunto isleño buscaba su segundo título de la Basketball Champions League, mientras que los italianos ansiaban poner fin a la sequía de títulos europeos.

Rodillo italiano por segundo partido consecutivo

El inicio de partido del conjunto de Sasha Djordjevic fue muy parecido al que se vio en su semifinal ante Brose Bamberg. Salieron a morder al conjunto rival, y sus intenciones estuvieron claras con el robo de Kelvin Martin y el mate tras dos posesiones para ambos equipos en los que no lograron ver canasta. Virtus Bolonia no dio opciones a un Iberostar Tenerife que no finalizaba el trabajo en su parte de la cancha y los integrantes de la blantilla blanquinegra disfrutaron con las contras que terminaron resultado letales para Iberostar Tenerife.

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Amath M’Baye fue el hombre propio de la primera mitad, máximo anotador con 14 puntos, a los que añadió 3 rebotes. El alero logró ver aro en varias ocasiones con buenos movimientos en el poste que no pudo detener la defensa tinerfeña. Además, se vio recompensado en muchas ocasiones con tiros libres tras decidir atacar el aro siempre que tuvo ocasión. El reloj continuaba y los canarios no podían ver aro, mientras que Virtus no paraba de aumentar la diferencia en el luminoso, que llegó a ser de una máxima de 18 puntos. Necesitaban cortar el grifo de su rival, pero no encontraron manera.

Kevin Punter demostró por qué es considerada como la estrella del equipo, y acompañó a M’Baye con una combinación de tiros de media y larga distancia con pocas oportunidades para el fallo, 60% de acierto en tiros de campo y un 100% de acierto desde la línea de tres puntos con un total de 3 anotados en la primera mitad. El plan de partido estaba funcionando a la perfección y el conjunto italiano había logrado una gran ventaja muy temprano para descolorar a su rival, que se presentaba siendo aparentemente el equipo superior en el enfrentamiento uno contra uno entre los integrantes de la plantilla.

El desastre de los triples de Iberostar Tenerife

El mal inicio del cuadro de Txus Vidorreta se puede explicar fácilmente viendo las estadísticas del tiro de tres puntos. Insistieron continuamente en sumar desde larga distancia, un recurso que siempre ha sido efectivo para este equipo. Sin embargo, el aro continuó rechazando todos sus intentos dejándoles en un 0 de 15 en los dos primeros cuartos. El ataque se atascó en niveles estratosféricos y eso les frustró al otro lado para detener a una Virtus de Bolonia que no se detuvo en su camino hacia el aro.

Cuando ya se habían disputado 19 minutos de partido, Colton Iverson logró anotar el primer triple de la noche para el cuadro canario, que se acercaba un poquito más a pesar de lo perjudicial del resultado que mostraba el luminoso. Estuvieron faltos de recursos y solo Iverson fue capaz de anotar con consistencia cerca del aro, siempre aquejando el juego físico de su rival al no recibir faltas adicionales que permitiera a Iberostar Tenerife comenzar a sumar de tres en tres.

Se marcharon al descanso con caras largas y un partido que no estaba finalizado, pero que no iba a pintar nada bien. Para poder alzar su segundo título de la Basketball Champions League iban a tener que sudar la gota gorda y superar a un equipo italiano con ganas de devolver la alegría a una afición huérfana de títulos europeos en la última década. La afición canaria perdió fuelle conforme avanzó el reloj, señal nada positiva para los de Vidorreta.

Mamadou Niang, que tan importante había sido en la semifinal ante Telenet Giants Antwerp, a penas vio minutos, y cuando estuvo en pista no fue capaz de mejorar la aportación de los jugadores del quinteto inicial al encontrarse con un problema general que se refería mucho más a lo psicológico que a lo deportivo. Tenerife era optimista, pero debían mantener la guardia bien alta para no evitar el desastre con un mal inicio de tercer cuarto.

El orgullo tinerfeño… siguió sin ser suficiente

Iberostar Tenerife saltó a la pista tras el descanso con la intención de darle la vuelta al marcador y tener de cara la gran final, pero Virtus Bolonia siguió anotando con la misma calidad, sin importar el notable incremento de nivel en la defensa del cuadro de Txus Vidorreta.

Lo más destacable del tercer cuarto fue un intento de remontada por parte de los canarios, iniciado por Tim Abromaitis con un poderoso 2+1 tras un mate que pillaba descolorada a la defensa italiana. Posteriormente, Davin White lograba encestar un triple casi sin equilibrio que sacó la falta y sumó cuatro puntos en una sola posesión para los tinerfeños. Todo esto siguió sin surtir efecto, ya que su rival siguió levantándose tras cada estacada.

Últimos diez minutos de alta tensión

El último cuarto de la gran final de la Basketball Champions League dejó una estampa un tanto curiosa. Iberostar Tenerife tuvo oportunidades para acercarse lo suficiente como para que Virtus Bolonia pidiera tiempo muerto, pero los árbitros entraron en acción parando el partido en varias ocasiones para revisar posibles faltas y técnicas que se terminaron señalando ante las enérgicas acciones que se estaban viendo en la pista.

Los jugadores del cuadro canario se sumaron a la protestas al considerar que estaban siendo en su contra. Hubo pitada por parte de los aficionados del conjunto aurinegro, aunque de poco sirvió mientras los jugadores rivales se venían arriba ante tal situación. El campeonato ya era para Bolonia, y era inevitable otra opción.

Kevin Punter, SomosBasket MVP del partido

De nuevo, el segundo en la carrera por el MVP fue vital para la victoria de su equipo en el Sportpaleis de Amberes. Ya experimentó la victoria en la Basketball Champions League la temporada pasada con AEK Atenas, pero esta vez debe sentarle mejor al haber sido el dueño y señor de la competición para Virtus Bolonia, que vuelve a tocar la gloria europea. Finalizó con 23 puntos, 5 rebotes y 24 de valoración.

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