Foto: Noah Graham/NBAE via Getty Images

Curry y los Warriors son más líderes que nunca

Victoria muy importante para unos Warriors que siguen aumentando su nivel en el Oeste

Golden State Warriors solo necesitaba una victoria más y esperar el tropiezo de los Nuggets para sellar de manera definitiva un número uno del Oeste que ya está prácticamente asegurado. No les hizo falta sufrir mucho, y es que la visita de Cleveland Cavaliers no es como las de antes al Oracle Arena, un equipo muy distinto con objetivos opuestos para el futuro.

Stephen Curry aprovechó para darse un festín y celebrar esas nuevas lentillas que está usando y que le están permitiendo ver el aro como si fuera una piscina olímpica. El base terminó con 40 puntos, 7 asistencias, 6 rebotes y 9 triples que le permiten seguir haciendo historia y sobrepasar a Chris Mullin en la lista de anotadores de la franquicia.

La otra historia del partido estuvo en un enfrentamiento más que hablado entre dos protagonistas de la pintura de cada equipo. No es ningún secreto que Draymond Green y Tristan Thompson no se llevan nada bien, y este verano estuvieron involucrados en una pelea entre ellos en un club nocturno. Green le comió la tostada y firmó uno de sus mejores partidos ofensivos de la temporada con 20 puntos, 8 rebotes y 5 asistencias.

Los Cavs trataron de sobrevivir y arrancaron el partido con un buen ritmo anotador que les permitió mantener a Golden State a raya. Además, pusieron las cosas interesantes en los últimos minutos del último cuarto reduciendo la ventaja de los locales, que había llegado a ser de más de veinte hasta solo cuatro puntos gracias a la actividad incesante de Collin Sexton y un David Nwaba que se ha destapado como un defensor realmente especial. Finalmente la victoria se quedó en el Oracle Arena y los Warriors siguen aumentando su nivel de cara a los Playoffs.

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