ANÁLISIS | Kelly Oubre, como en Phoenix en ningún sitio

Explota el joven alero de Nueva Orleans

Como es costumbre en los análisis deportivos, hoy venimos a hablar de uno de esos casos en los que un jugador que apenas había eclosionado como personalidad importante, lo hace al cambiar de aires. Ya sabéis, el típico perfil de jugador joven que cuenta con un mínimo de años en la liga, en los que todavía no ha podido explotar porque contaba con pesos pesados y jerarquías muy marcadas en su franquicia. No obstante al cambiar de rumbo a un equipo menor y con menos egos, acaba destacando y reconfortándose como un tipo referencial en lo suyo. Hoy el nombre que se sitúa a la esquina superior derecha de este informe es el de Kelly Oubre Jr.

El de Nueva Orleans, ha dado un giro de 180 grados, al dejar atrás un mercado más grande como es el de su anterior equipo, los Washington Wizards, donde jugadores que acaparaban muchos focos le eclipsaban, y solo se reducía a cumplir su rol. A cambio de llegar a un equipo como los Phoenix Suns, en plena salida del túnel de la reconstrucción, sin muchas exigencias y expectativas, y con mucho por hacer. Aquí, tras ver la fauna que puede ser un vestuario lleno de tipos tóxicos, decide tomar la iniciativa ante la juventud de las estrellas, así que… está es la nueva vida del alero americano:

UN SISTEMA PARA KELLY

Kelly Oubre
Kelly Oubre es la mala leche que faltaba en los Suns.

Para entender el éxito de este jugador hay que ir más allá de las jerarquías, hay que traspasar la línea y desenfocar a los John Wall, los Bradley Beal, los Devin Booker. Debemos fijarnos en lo que llega a ser realmente el 100% del rendimiento de un jugador, su juego. Y es que no hay nada más importante que lo que pase mientras el Tsunami esté en pista, la renovación, el vestuario, y otros factores carecen de importancia.

Y por suerte para el ex Wizard, el juego del que hablamos está siendo bueno, al igual que los resultados. Kelly es un tipo que por fortuna, ha tenido mucha suerte recalando en un equipo como los Suns de Kokoskov. Tanto por su sistema ofensivo como por su forma de defender, la adaptación ha sido de alta inmediatez.

En primer lugar, en ataque se siente más a gusto que nunca, ya que la profundidad táctica de pizarra no le exige en exceso. Y se reduce a estar abierto en buena posición esperando el triple por si su par se cierra a la ayuda, ya que los Suns generan muchos espacios jugando aclarados, tanto unos contra unos, como dos contra dos. Ni siquiera tiene que ser un jugador dinámico y con una gran inteligencia ofensiva, se limita a ocupar espacios lógicos para el desarrollo de la ofensa. Mientras que con balón tiene bastante más libertad, y ahí es donde hallamos la diferencia, en su soltura y desparpajo.

Puesto que es la vena del equipo, saca esa verticalidad y lucha que le caracterizan ahora para meter puntos como sea. Y es que sin tener un gran abanico de recursos parece que le caen los puntos, la diferencia es que no le cae nada, más bien lo pelea hasta que lo consigue. Es un martillo pilón que golpea, insiste y no se cansa, y eso justo es lo que necesitan los de Arizona, alguien que le de carácter al equipo, que dé un paso a delante. Que penetre con fuerza, tire, luche las segundas oportunidades, llegue potente a las ayudas ofensivas y sobre todo que sea fuerte, rápido y efectivo.

En cuanto a la defensa, vemos a un jugador que es talento puro y que además muestra empeño en esta faceta. Y afortunadamente encaja a las mil maravillas en este sistema, ya que defender de la forma tan zonal con la que defienden los Suns le ayuda en muchos aspectos del juego. Sobre todo en lo que respecta a sus desconexiones y su poca tensión, que influye bastante menos al rendimiento general. Aquí reluce sobre todo su físico, pues no sufre con casi nadie ya que tiene mucha versatilidad y muy buen uno contra uno (es pura anticipación), y sin balón la zona le favorece para cortar malos pases con esos brazos tan largos.

Además aquí puede descansar más, estar menos pendiente a las ayudas ocasionales y sobre todo a las segundas ayudas. Incluso le conviene no desgastarse mucho en esta parte de la pista como hacía en Wizards, y guardar así un poco de energía para el impacto ofensivo. Aquí pues se entiende con la fuerza con la que ataca el jugador procedente del estado de Louisana, que está demostrando día a día que cuando le dan cancha es un ganador nato.

UN LÍDER NATURAL

Increíble salto, ya no solo por juego, por talento, por minutos o por estadísticas, sino porque ese cambio de rol le ha permitido creer más . ¿La consecuencia? El auge de una fuerte personalidad de líder natural, es un luchador y se le quiere por ello. En muy poco tiempo ha logrado algo muy complicado y es el respeto de un vestuario NBA y una afición. En Phoenix todos le quieren y sus compañeros se deshacen siempre en elogios ante el ex de los Wizards. Al final ha resultado ser la chispa que prenda el juego de unos Suns que tienen mucha pólvora.

Y a lo que hace Kelly Oubre Jr hay que añadirle el mérito de que ha hecho que en Arizona se olviden a dos hombres de la noche a la mañana, a T.J. Warren y a Josh Jackson. Y es que lo normal es que el proyecto en un futuro se centre en dos nombres para estas posiciones, Mikal Bridge y el de nuestro protagonista del día, dejando a los dos anteriores como moneda de cambio o forzados a otra posición. Bridges es el futuro de la franquicia y puede ser compatible en otra posición, mientras que Kelly aspira a hacer un gran Big 3 con dos jugadores como Devin Booker y DeAndre Ayton.

Pues viendo esto nos surge un dilema ¿Qué pasará en verano? Cuando el tsunami de Louisiana acaba contrato y es agente libre restringido. No cabe duda de que si sigue a este nivel se merece de largo la renovación, y la plantilla y la gente lo pide. Ahora la gerencia de los Suns ya están en una encrucijada en la que parece que no renovarlo es pecado capital, debido a que hasta el propio jugador ha declarado que quiere seguir en la franquicia que le ha dado la luz a su carrera. Y es que realmente lo necesitan si quieren seguir creciendo, este verano va a ser clave para saber de que palo van en estos próximos años.

Ahora la clave está en intentar adivinar cuánto se llevará/se merece un jugador como él. Y teniendo en cuenta lo que cobran T.J. Warren o un jugador muy semejante a él como Robert Covington, lo normal es que los Suns no paguen una barbaridad por él pero le den una remuneración digna de su status. Yo calculo que está no debería de ser superior a los 15 millones, incluso lo adecuado sería un poquito menos, unos 13-14 de los grandes por año jugado.