MIAMI, FL - FEBRUARY 27: Dwyane Wade #3 of the Miami Heat reacts after hitting the game winning 3 point basket against the Golden State Warriors on February 27, 2019 at American Airlines Arena in Miami, Florida. NOTE TO USER: User expressly acknowledges and agrees that, by downloading and or using this Photograph, user is consenting to the terms and conditions of the Getty Images License Agreement. Mandatory Copyright Notice: Copyright 2019 NBAE (Photo by Jesse D. Garrabrant/NBAE via Getty Images)

Wade sigue sorprendiendo, canasta ganadora ante los Warriors

El escolta firmó una nueva estampa que será recordada

Dwayne Wade pudo brindar una vez más uno de esos tiros decisivos que tanto le gustan para hacerse con la victoria en un partido más que especial. Era su último enfrentamiento con Golden State Warriors, la franquicia que ha dominado la NBA por completo en los últimos años. Los chicos de Spoelstra, que se encontraban luchando por los Playoffs en el Este, fueron testigos de cómo una leyenda de la competición cerró un duelo de alta tensión.

Miami Heat llegó a estar por delante con 24 puntos de ventaja sobre los vigentes campeones. Los chicos de Steve Kerr mostraron una versión impropia de ellos, una pasividad que se ha apropiado de su juego en las últimas semanas y que les costó un inicio de partido terrorífico. Esto fue aprovechado en gran medida por los locales que, construyeron una cómoda ventaja con la que se marcharon al descanso. Sin embargo, Klay Thompson, Stephen Curry y compañía se encargaron de que la contienda se volviera igualar en los dos últimos cuartos.

Los Warriors llegaron a ponerse por delante en los últimos segundos de partido, a menos de 20 dominaban por 4 puntos en el marcador. Kevin Durant tuvo la oportunidad de cerrar el partido desde la línea de tiro libre, aunque el primer fallo en sus dos intentos dio vida a unos Heat que revivieron gracias a dos puntos de Wade. Anteriormente, había anotado un triple que les dejaba muy cerquita de la ventaja que habían establecido los visitantes, pero la magia estaba todavía por llegar.

Wade trató de ganar el partido sobre la bocina con un triple pero fue taponado por Jordan Bell. Cuando todo parecía perdido, casi sin tiempo en el reloj, el escolta se sacó de la manga un impresionante tiro que, con la ayuda del tablero, terminó dentro dando la victoria a los locales. Una de las últimas proezas de esta leyenda a la que le quedan pocos encuentros en la competición y que deja otra estampa que pocos olvidarán.