Foto: Barry Gossage/NBAE via Getty Images

James Harden sigue sumando nuevos récords

El escolta de los Rockets vuelve a entrar en una lista privilegiada tras anotar 44 puntos

James Harden sigue ampliando la grandeza de lo que está consiguiendo esta temporada. Anoche sumó una nueva victoria para sus Rockets, e hizo que la racha de partidos consecutivos anotando al menos 30 puntos no decayese.

El escolta finalizó con 44 puntos, 8 rebotes y 6 asistencias. El número de encuentros en los que ha alcanzado esa cifra se eleva ya a 27 seguidos. Está a solo cuatro más de igualar la segunda mejor racha de la historia, de Wilt Chamberlain, que se quedó en 31.

Además, al llegar a los 40 una noche más, James Harden se une a otro selecto grupo de jugadores que han anotado al menos 40 en un mínimo de 20 partidos en una misma temporada. Acompaña a Chamberlain, Michael Jordan y Rick Barry. La pregunta está ahora en cuándo dejará de sorprendernos.

Poco se habla de su rival, Phoenix Suns, al que superaron por 118-110. Los de Arizona perdieron su undécimo partido consecutivo, lo que les deja en su peor momento de todo el curso y con el segundo peor balance de la temporada. Solo les superan New York Knicks con 10 victorias y 42 derrotas.

Harden, un hombre de récords no de títulos

James Harden es, a nivel individual, el equivalente a los Golden State Warriors, un acaparador de récords. La barba más famosa del mundo los colecciona por doquier como viene haciendo la franquicia de Oakland desde 2015. Entre sus últimos logros destacan el haber metido más de 600 puntos en un mes o ingresar en el selecto grupo de aquellos que han anotado 40 o más puntos en un mínimo de 20 partidos.

El jugador de los Houston Rockets empieza a discutir algunas de las cifras que un día alcanzaron mitos de la canasta como Wilt Chamberlain o Michael Jordan. El reconocimiento a su baloncesto de ‘All-Star’ se produjo, por fin, el curso pasado en forma de galardón de ‘MVP’. Después de varios intentos fallidos, Harden se estrenó en este apartado y va directo hacia un segundo galardón ante sus registros actuales. Hablamos del único jugador del momento que está promediando más de 30 puntos de media por noche, concretamente 36,5. Las lesiones de Chris Paul y Eric Gordon facilitan que exhiba esa prodigiosa muñeca izquierda en todo su esplendor, ya que todos los ataques de los Rockets empiezan y terminan en él.

Harden, salvando las diferencias, es el Allen Iverson del presente. Ese elegido capaz de levantar al público de las butacas de cualquier pabellón ante su repertorio de ‘steps-back’, fintas, entradas a canasta y lanzamientos sobre la bocina. Pero como el carismático jugador de los Philadelphia 76ers, Harden apunta a una retirada sin títulos colectivos. En eso, de momento, no se puede comparar con Chamberlain ni con Jordan, ganadores de dos y seis anillos, respectivamente. Los Rockets están lejos de ser los máximos aspirantes a ganar la NBA según las apuestas de baloncesto para la Conferencia Oeste, con la competencia de los Warriors y el resurgimiento de Los Angeles Lakers de la mano de LeBron James.

Renunció a triunfar con los Thunder

Wizards v/s Thunder 03/14/11  (CC BY-SA 2.0) by Keith Allison

A diferencia de la mayoría, James fue bendecido por el azar en el ‘draft’ y aterrizó en una franquicia poco mediática (Oklahoma City Thunder) pero con un futuro prometedor por delante. Seleccionado en el tercer puesto de 2009, coincidió en un mismo vestuario con Russell Westbrook, Serge Ibaka y Kevin Durant, un cuarteto elegido para la gloria que incluso disputó la gran final de 2012 frente a los Miami Heat. Sin embargo y tras aquella primera oportunidad perdida, Harden decidió, solo unos meses después, emprender el camino en solitario rumbo a Houston, al no estar conforme con el rol que un día tuvo en los Thunder.

Nadie puede negar que ahora sí ostenta el estatus de jugador franquicia y además de una con historia porque los Rockets ganaron dos anillos en el pasado (1994 y 1995). El caso es que en un deporte colectivo el talento individual no es suficiente para levantar trofeos, como Kobe Bryant ya le ha susurrado al oído. Ahí tiene el ejemplo de LeBron James, quien en sus horas libres ejerce de reclutador de los Lakers para convencer a otras estrellas que se unan a su proyecto con el fin de desbancar a los Warriors. Ya hizo algo parecido en los Heat y en los Cleveland Cavaliers, pero cada uno persigue fines distintos. LeBron quiere anillos y Harden prefiere ser el ‘MVP’, o al menos eso parece.

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