Foto: Randy Belice/NBAE via Getty Images

Washington vence con tensión a los Knicks en Londres

El conjunto de Scott Brooks se llevó la victoria al otro lado del charco

Noche más que especial de NBA, de esas que nos brinda la competición una vez al año. Como viene siendo de costumbre, dos equipos se midieron en temporada regular en el O2 Arena de Londres, esta vez fueron Washington Wizards y New York Knicks. Dos equipos que no han empezado bien el curso, pero que resultaron ser el ingrediente perfecto para una emocionante velada de baloncesto.

Muchos aficionados de la NBA en Europa se dieron cita en un mismo lugar para disfrutar de esta acción en directo, y tuvieron un final muy emocionante con un resultado que se decidió en una revisión arbitral a falta de cuatro décimas de segundo para el final del tiempo reglamentario. Los Wizards salieron mermados al parqué y permitieron que los Knicks impusieran su poder a base de los puntos que desprendía Luke Kornet.

Posteriormente, con la entrada a pista de la segunda unidad de Fizdale, lograron marcar la máxima ventaja de la noche, 53-34. Allonzo Trier dejó impresionados a todos los aficionados de los Knicks que estuvieron presentes con sus canastas, pero esta vez en directo. Scott Brooks no encontraba la manera de meter a sus chicos en el partido, y no sería hasta el último cuarto cuando comenzaron a reducir la ventaja.

Beal y Bryant decidieron

La única solución terminó siendo Bradley Beal, que está jugando a un nivel espectacular desde la ausencia de John Wall. Comenzó a enchufar triples de tres en tres para poner a la grada del O2 Arena en pie. La diferencia iba decreciendo al igual que el ánimo de unos Knicks que querían vencer en tierras londinenses.

A pocos segundos para el final, Noah Vonleh daba la ventaja a los Knicks con un 100-99 que parecía definitivo hasta que Brooks dibujó en su pizarra la jugada ganadora. Un pase de Beal a Thomas Bryant que no acabó dentro pero que tocó Allonzo Trier mientras el balón caía con nieve. Tapón ilegal y victoria para unos Wizards que se permiten el lujo de seguir pensando en Playoffs.