Foto: Hannah Foslien/Getty Images North America

ANÁLISIS | Jimmy Butler y la aceleración del proceso

Los Sixers mueven ficha y consiguen a Jimmy Butler vía traspaso

Se acabó el drama, Jimmy Butler ya no tendrá que fingir más. Ha logrado su principal objetivo, salir de Minnesota y lo ha hecho, además, de la mejor manera posible puesto que será enviado a una de las franquicias que eligió en su lista de equipos preferidos. Durante la tarde del sábado Adrian Wojnarowski de ESPN anunciaba a la primera gran decisión tomada por Elton Brand. Philadelphia 76ers ha decidido dar un paso más allá y conseguir esa tercera estrella tan deseada para unirla al binomio ya casi perfecto formado por Joel Embiid y Ben Simmons. El inicio de temporada de los chicos de Brett Brown había sido un tanto irregular y necesitaban poner fin a las dudas obteniendo en el mercado un gran nombre que devuelva la confianza y la seguridad que les coloque en la conversación por el título del Este.

Los dos principales nombres involucrados en este intercambio son los de Dario Saric y Robert Covington, que ponen así fin a su trayectoria en Philadelphia y buscarán arreglar la situación de los Timberwolves. En el traspaso también salen de la organización Jerry Bayless y un pick de segunda ronda. Butler no llega solo, lo hace cogido de la mano de un Justin Patton que solo ha jugado un partido en la NBA y no ha podido demostrar su calidad. Las lesiones han sido un auténtico calvario para este joven pívot que podría haber llegado a la organización perfecta para recuperarse con tranquilidad y comenzar su desarrollo como profesional. A continuación pasaremos a analizar el impacto que tendrá este movimiento para ambas franquicias.

Más leña a un fuego que todavía no arde

Este traspaso entre ambas franquicias ha levantado opiniones dispares entre los aficionados. La primera reacción ha sido, indudablemente, la alegría por haber obtenido a uno de los mejores jugadores de la competición, una nueva estrella que unir a Embiid y Simmons para competir por el título y meterse de lleno en esa pelea de los mejores equipos de la Conferencia Este. Nadie puede poner en duda el estatus de superestrella que goza Jimmy Butler entre los jugadores de la competición y esto será tremendamente positivo para que la prensa y los aficionados comiencen las habladurías de cómo los Sixers serán capaces de ganarlo todo en su Conferencia.

Si se comparan los jugadores sobre el papel, los Sixers salen con una clara ventaja en el cambio entre Jimmy Butler y Robert Covington. Con el jugador más mejorado de la temporada 2014-15, obtendrán todo lo que ofrecía Covington en pista además de una capacidad anotadora de la que nunca podrían haber dispuesto con él. Butler es uno de los jugadores más peligrosos en el apartado ofensivo y puede sobrepasar con facilidad los 20 puntos por encuentro. En defensa tampoco cojea y eso le permite ser uno de los mejores two way players de la NBA.

La gran incógnita de este movimiento llega por la parte del hueco que deja Dario Saric, un titular fundamental en el esquema de los Sixers que se complementaba a la perfección con una de las estrellas de su franquicia como Joel Embiid. El equipo de la ciudad del amor fraternal se queda muy tocado en el puesto de cuatro donde tendrán que operar sin más remedio con jugadores como Wilson Chandler o incluso Mike Muscala si deciden optar por un perfil de ala-pívot más abierto. En términos generales, el fichaje de Jimmy Butler no hace nada más que ampliar la competencia en el Este donde franquicias como Toronto Raptors, Milwaukee Bucks o Boston Celtics ya son firmes candidatos a ganarlo todo.

Cambio más que necesario

Hace ya más de un mes, Butler dejó clara su intención de marcharse y metió presión a la franquicia para que encontrarse un traspaso antes de que comenzara la temporada. Desde entonces hemos sido testigos de una serie de espectáculos circenses que han involucrado a la organización, desde peleas en los entrenamientos con mucha tensión entre los compañeros hasta entrevistas concedidas por parte de Butler dónde se encargaba de alimentar aún más la polémica. Los Timberwolves se veían forzados a hacer un movimiento y acabar con los malos rollos en el vestuario. Tuvieron que comenzar la temporada con Butler en la plantilla, y tras cinco derrotas consecutivas y la antepenúltima posición en el Oeste, llegaba el momento de pasar página.

Esta decisión no se produjo antes debido a la negativa de Tom Thibodeau por soltar a su estrella. Pedía paquetes excesivamente buenos para que el resto de equipos pudieran tomarles en serio. Sin ir más lejos, la primera oferta que mandaron a los Sixers involucraba a Ben Simmons. La situación de emergencia ha hecho que los Timberwolves acepten una oferta que hace un mes ni siquiera habrían considerado. A estas alturas, conseguir dos titulares a cambio de Jimmy Butler parece un intercambio mucho más que favorable para la franquicia de Mineápolis. El propio Butler había decidido no participar en algunos back-to-backs para facilitar su salida y llegaron hasta un punto donde no era rentable mantenerlo en la rotación.

La incorporación de Saric a la plantilla provocará previsiblemente la salida de Taj Gibson del quinteto titular. Habrá que ver cómo puede complementarse con un Karl-Anthony Towns que no se asemeja al estilo juego de Joel Embiid. No parece haber tanto problema con un Rover con Covington que iguala en casi todos los aspectos la aportación de Jimmy Butler a este equipo aunque, obviamente, con un rendimiento mucho más bajo.

Oportunidad perdida para Houston

Si hay un equipo al que este traspaso realmente perjudica, ese equipo no es ni los Philadelphia 76ers ni los Minnesota Timberwolves, sino otro equipo del Oeste al que Jimmy Butler venía como anillo al dedo; los Houston Rockets. Y nunca mejor dicho, pues muchas de las posibilidades de anillo esta temporada para los de Texas pasaban por un posible traspaso por el alero para lograr ese pasito adelante que los acercara al objetivo de batir a los Golden State Warriors.

Con la alternativa de Jimmy Butler ya en el limbo, ahora Houston debe mover ficha más que nunca y buscar ese alero que tan necesario es para acompañar a Chris Paul, James Harden y Carmelo Anthony. Las opciones cada vez son más limitadas y de menos calidad, con el atenuante también de que Rockets deberá ofrecer algo más que picks de Draft para poder apuntalar su plantilla. Y es que han dejado pasar una oportunidad única. Veremos cual es la estrategia de recomposición de estos Rockets, pero desde luego, el tiempo ya ha empezado a correr.

Completado por Javier Expósito Rodríguez