ANÁLISIS | Juancho Hernangómez ve la luz al final del túnel

Tras una temporada casi en blanco, el español vuelve a tener protagonismo

Suponemos que todo el que se considere seguidor de la NBA y esté leyendo este artículo ha visto la jugada de la noche. Y si no, no sé cómo todavía no la ha visto, pues está en todas partes. Que no es para menos, también, pero la dejamos por aquí para poder seguir el hilo discursivo del artículo y ponernos en contexto.

Con este tapón a falta de décimas para acabar el partido, Juancho Hernangómez le daba una victoria importantísma esta noche a sus Denver Nuggets ante unos Golden State Warriors que no tuvieron una magnífica noche. Un tapón que, además de suponer una victoria, supone también un chute de moral para el alero español y para su equipo. Y un tapón que, al igual que la mayoría de éxitos en la vida, es tan sólo la punta del iceberg. El destello que prevalece detrás de un camino de piedras. Lo que todo el mundo ve. Y precisamente a ello vengo hoy; a mostrar todo eso que el ojo no capta.

Año de sombras

Anoche, todo el mundo aclamaba a Juancho Hernangómez nada más acabar el partido. Todos conocían su nombre, o se habían molestado en buscarlo después de la jugada. Sin embargo, tan sólo hace unos meses atrás, encadenaba hasta 7 o 10 partidos sin aparecer en pista entre partido jugado y partido jugado, sin pasar de los 20 minutos en estos. 11,1 minutos de media fueron en 25 partidos, con promedios de 3,3 puntos y 2,2 rebotes. 

No es que esto sea un secreto. Podríamos decir que, la temporada pasada de Juancho, es de las peores situaciones que un jugador joven y en proyección puede vivir. Estaba claro que compartiendo posición junto a Wilson Chandler y Will Barton no iba a ser titular indiscutible, pero nunca podríamos haber imaginado que Malone le dejaría al nivel de un jugador residual. Y menos con su final de temporada 2016-17, en el que todos recordamos sus 27 puntos a Kevin Durant.

Sobre todo, a parte de la falta de minutos, lo más negativo para él fue la sobreexplotación de sus carencias por parte de la prensa y del mundo del baloncesto. Ya es de buen saber que Juancho se encuentra en tierra de nadie para la NBA y los tiempos que corren; es muy lento para ser alero y poco físico para ser cuatro. Pero; ¿era necesaria tanta crítica para un jugador, joven y extranjero, que lleva sólo dos años en la NBA? Dejando el punto de vista tangible, ya que los Denver Nuggets no ganaban con él teniendo más minutos, lo cierto es que muchas de estas críticas podían haberse ahorrado. Digamos que así es el baloncesto.

Lo visto hasta ahora invita al optimismo

Juancho Hernangómez vuelve a sonreir poco a poco. Fuente: La Sexta.

Y como así es el baloncesto, parece que Juancho está encontrando la manera de ingresar poco a poco en la rotación. Ya sin Wilson Chandler y con más confianza, lo que hemos podido ver tanto en pretemporada como en los tres primeros partidos de temporada regular invita al optimismo. No sabemos si esta situación se prodigará en el tiempo, aún es pronto para saberlo, pero tras un año en el dique seco, la temporada no podía haber empezado mejor para él. Estos han sido sus primeros tres partidos:

  • 5 puntos (2-3 en TC, 1-1 en triples), 6 rebotes, 1 asistencia, 1 tapón y 1 robo en 15 minutos.
  • 2 puntos (1-5 en TC, 0-3 en triples) y 6 rebotes en 15 minutos.
  • 8 puntos (3-5 en TC, 2-3 en triples), 2 rebotes y 1 tapón en 23 minutos.

Lo más significativo es, sobre todo, la sustancial subida de tiempo de juego que se ha producido. Si la temporada pasada eran 11,1 por noche, estos tres primeros partidos la media está en 17,7 minutos, con presencia en los minutos calientes como los de anoche. Y no son minutos en vano, sino que son minutos aprovechados. Por ahora, Juancho está teniendo todo lo que quería. Sí, hay que tener en cuenta que sólo llevamos tres partidos de temporada, pero la realidad es que hay más aspectos positivos que negativos a analizar hasta ahora.

¿Cómo va a ganar los minutos este año?

Esta es la cuestión más importante y el motivo principal de la reflexión. Lo difícil no es llegar, sino cómo mantenerse. Y esa es la tarea a la que se va a tener que enfrentar Juancho a lo largo de esta primera etapa de la temporada. Desde luego, con cosas como la de anoche, se le está allanando mucho el camino, pero; ¿qué es lo que debe aportar el alero a la rotación de los Nuggets para instaurarse en ella? ¿Cuáles son sus propuestas de valor? Pues poniéndonos a pensar, más de las que nos pensábamos:

  • Su eficiencia de tres: El motivo por el que los Nuggets lo seleccionaron en la 15ª posición del Draft es, como ya se ha corroborado en muchas entrevistas a lo largo del tiempo, es por lo impresionados que quedaron los scouters en los entrenamientos previos con su habilidad para tirar de tres. Y en la medida en la que Juancho pueda sostener esto, va a ser un activo muy importante para el equipo. Tanto para el estilo de juego de Mike Malone, como para su aportación en poco rato de juego, lo más importante que se le pide a Juancho es ese porcentaje de triples que le caracteriza cada vez que goza de minutos de calidad. En estos tres partidos, está en un 3-7 (43 % de efectividad), mientras que en pretemporada arrastró un 7-17 en esta estadística (un 41,2 %, aproximadamente).
  • Su energía desde el banquillo: No confundamos esto con un reparto de roles; no es que pueda aportar energía a los titulares desde un rol de suplente, es que pueda contagiar esa intensidad que muchas veces marca la diferencia en algunos tramos del partido. Es decir, analizamos esto desde un punto de vista cualitativo. Esta es otra de las propuestas de valor que Juancho a tenido siempre. A pesar de no ser ni el más rápido, ni el más fuerte, ni el más alto, ha sido capaz de suplir siempre estas carencias con esa energía y constancia de luchar cada rebote y cada balón como si fuera el último. De hecho, ayer en el último balón, demostró de lo que es capaz.
  • Su facilidad para hacer números: Otra de las cosas que se le suelen pedir a los jugadores de pocos minutos, a pesar de la dificultad que conlleva esto, es la capacidad de aportar mucho en muy poco. Eficacia, vaya. Y esto es algo que Juancho puede aportar perfectamente. A los números y trayectoria me remito. Te puede gustar más o menos, al igual que su hermano, pero tanto su habilidad para rebotear como lo rápido que es en los cortes, es un jugador que tiene facilidad para hacer números, algo que no es definitorio para un jugador titular pero sí para que un jugador de banquillo se vaya ganando los minutos. Seguir aportando en el apartado numérico es otro pasito más para ganar importancia en el equipo.

Juancho, hay luz al final del túnel

La situación es idónea. Todo por lo que lleva luchando este último año. El tapón, el incremento de minutos… Es todo como de película de superación. Y gracias al baloncesto que, a veces, la realidad supera a la ficción. Ahora sólo le queda confiar en él, que siga haciendo las cosas bien y, si se puede pedir, algún que otro taponazo bestial como el de anoche.

 

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