Foto: Heat.com

Miami Heat 2018-19: Suena la misma música en South Beach

Los Heat se preparan para una temporada especial donde despedirán a Wade

Este verano no ha destacado por la actividad frenética en las oficinas de Miami Heat. Sin rondas de Draft, ni movimientos de traspasos, ni fichajes en la agencia libre más allá de renovaciones o jugadores de G-League. La apuesta de Pat Riley este año ha sido mantener la plantilla de la última temporada, incluyendo jugadores con contratos tóxicos pero que rinden bien en la plantilla (Tyler Johnson por ejemplo).

Aunque siendo objetivos, tiene argumentos para actuar así. La temporada pasada de los Heat no fue mala ni mucho menos, clasificándose para Playoffs en sexta posición con 44 victorias y 38 derrotas. Además se logró un balance positivo frente a equipos del top 8 de la Conferencia Este (14-9) llegando a colocarse en momentos del curso en la tercera plaza y con todos rindiendo a buen nivel (aunque en el caso de Hassan Whiteside haya ciertas dudas). Sin embargo Miami cayó en primera ronda por 4-1 frente a Philadelphia 76ers en una eliminatoria que, si bien el marcador final resulta engañoso debido a la igualdad mostrada en cada partido, sacó a relucir las necesidades de esta plantilla.

La primera es la ausencia de una gran estrella (aunque a fecha de este artículo se está pujando fuerte por Jimmy Butler). Goran Dragic es muy bueno, de hecho este año llegó a ser All-Star; pero su nivel de juego dista aún con respecto al que nos referimos cuando hablamos de ese tipo de jugadores. Se fichó a Waiters hace dos veranos con la esperanza de que con un poco de la disciplina de Spoelstra y la supervisión de Pat Riley alcanzara ese rendimiento, pero la lesión de tobillo a principios de temporada le frenó y aún es incierta la fecha de su regreso a las pistas. Dwayne Wade sí que tiene ese aura de estrella y cuando el físico se lo permite hace gala de ello, pero la edad no perdona y además ya confirmó que éste año será su despedida. Y luego está el caso de Whiteside.

Whiteside Heat
Foto: Mitchell Leff/Getty Images North America

Hassan parecía que estaba ante su momento clave para por fin dar el paso y asentarse como una estrella de la liga. El pívot ya había hecho gala de su poderío físico, defensa y rebote, promediando el curso anterior estadísticas muy buenas (17 puntos,14 rebotes y 2 tapones) pero ya en el primer partido de la temporada regular empezaron a ir mal las cosas. Pese a hacer un gran partido de 26 puntos y 22 rebotes, una lesión en la rodilla le apartaría los siguientes 5 encuentros.  A partir de ahí, los problemas físicos a poco que empezaba a acercarse a su nivel, sumado a desencuentros con el entrenador y el sistema de juego (llegando incluso a hacer declaraciones públicas sobre ello) desembocaron en que la temporada de «Agent Block» acabara siendo una decepción.

DETROIT, MI - FEBRUARY 3: Justise Winslow #20 of the Miami HEAT handles the ball against the Detroit Pistons on February 3, 2018 at Little Caesars Arena in Detroit, Michigan. (Chris Schwegler/NBAE via Getty Images)
Chris Schwegler/NBAE vía Getty Images

Sin embargo, ésta puede ser una nueva oportunidad, tanto para él como para otro jugador que también pasa por la misma situación: Justise Winslow. El exjugador de Duke también tuvo su calvario de lesiones hace dos años y la pasada campaña sólo pudo coger ritmo de cara a ésta (si bien su nivel en Playoffs fue más que aceptable). Se espera que en su tercer año por fin explote su potencial y demuestre que no se equivocaron al elegirlo en el puesto 10 del Draft. El hijo del mítico jugador de Estudiantes parece que cuenta con la confianza de Erik Spoelstra de primeras, pero deberá dar un paso al frente.

También es un año clave para que el talento joven siga con su progresión. Es el caso de Bam Adebayo, que será sophomore esta temporada y ya demostró potencial en los minutos que tuvo supliendo a Whiteside. Su capacidad atlética es innegable, pero este año se espera que muestre alguna mejoría en el tiro (tiro libre incluido).

No debemos olvidarnos tampoco de Josh Richardson. El escolta/alero puede convertirse de cara al futuro (si no lo es ya) en uno de los pilares del equipo a poco que mejore su consistencia ofensiva, pues es uno de los mejores defensores de la plantilla, con 1.2 robos y casi un tapón por partido de media. Aún está a la espera de saber si será la ficha de cambio en ese supuesto traspaso por Jimmy Butler.

En cuanto a los objetivos de Miami Heat este curso baloncestístico (como diría el gran Andrés Montes) 2018-2019, la premisa es clara: alcanzar los Playoffs. El Este ya era una Conferencia relativamente fácil para alcanzar la postemporada, y la marcha de LeBron James al Oeste no ha hecho si no bajar aún más el nivel. Por tanto la franquicia de Florida no tiene excusa para meterse entre los ocho mejores. Probablemente no les llegue la plantilla para pelear con Boston Celtics o Philadelphia 76ers por ser campeones; pero sí que cuentan con la capacidad suficiente para clasificarse de manera holgada (quinta o sexta plaza) lo cual no sólo serviría para poder llegar más relajados a las eliminatorias sino que además se evitaría un encuentro demasiado pronto con dichos equipos y así poder superar alguna ronda de Playoffs.

A  modo de finalizar, y siguiendo la línea habitual de las guías de temporada, mostramos la tabla con los contratos completos de todos los miembros de la plantilla: