Kyle Kuric. ACB Photo / Víctor Salgado

El FC Barcelona Lassa arranca con buenos detalles, pero las mismas dudas

FC Barcelona y Herbalife Gran Canaria inauguraron la temporada con un partido intenso pero desequilibrado.

Tras una complicada temporada que comenzaba con ilusión pero terminó con fracaso, el Barcelona debía dar un giro de 180 grados para intentar volver a la cima. Para ello han trabajado este verano, con incorporaciones al servicio de Pesic, que esta vez sí comenzará la temporada. Todos estos cambios salieron a relucir en el primer encuentro de la Liga Endesa y permitieron que los locales se impusiesen a un peleón pero poco acertado Gran Canaria.

Una primera parte magnífica por parte de los blaugranas abrió una brecha en el marcador que parecía insalvable. Sin embargo, la fortaleza mental de los canarios hizo que se volviesen a meter en el partido con un maravilloso tercer cuarto en el que pusieron al Barça contra las cuerdas. Pese a eso, los del Palau reaccionaron y volvieron a marcharse en el marcador para sellar el partido por un claro 98-78.

Fundamentos sólidos

La revolución experimentada por la plantilla quedó más que patente nada más ver el quinteto con el que Pesic decidió comenzar el partido. Nombres como el de Kuric, Pangos o Singleton saltaban al parqué de inicio en su primer partido de liga con el Barça. Eso obligó, claro está, a desplazar algunos de los habituales titulares de la pasada campaña al banquillo, multiplicando el fondo de armario de los locales.

Uno de los cambios más importantes, resultado de esta incursión de las nuevas estrellas, fue el traslado de Heurtel del quinteto inicial a la segunda unidad. Este importante cambio en la rotación tuvo dos consecuencias claras. La primera, fue la claridad con la que controlaron los locales el encuentro en los primeros minutos. El movimientos de balón aumentó en gran medida (en comparación a la temporada anterior), y eso permitió que los todos los jugadores se enchufasen, siendo más imprevisibles cada minuto que pasaba.

La movilidad y el movimiento de balón, que pasaba de mano en mano a gran velocidad, invitaba a que el movimiento sin balón aumentase. Una retroalimentación perfecta que, acompañada del gran acierto que demostraron en los primeros minutos, fue imparable. La polivalencia de los nuevos jugadores debería ayudar a un estilo de juego más móvil y alegre esta temporada.

Por otro lado, la aparición de Heurtel desde el banquillo, le permitió liderar a la segunda unidad y beneficiarse de los momentos del partido que más encajan con su juego. Con sus ataques constantes y su agresividad con el balón, Heurtel pudo hacerse fuerte y ayudar a que la segunda unidad anotase la friolera de 47 puntos.

Vicios peligrosos

El Barça parece arrastrar, eso sí, algunos de los malos vicios que ya tenía la temporada pasada. Tras un inicio espectacular, terminando la primera mitad liderando por 17 puntos, el equipo entró en un momento de relajación que Gran Canaria aprovechó para recortar distancias.

Jaka Blazic. ACB Photo / Víctor Salgado

Un parcial de 16-29 dejó a los canarios a tan solo cuatro puntos e hizo peligrar un partido que parecía ganado desde hacía tiempo. Por suerte para los locales, volvieron a entrar en ritmo y lograron marcharse de nuevo en el marcador, pero la sensación dejada fue de total pérdida de control durante unos minutos.

Es cierto que el Barça fue capaz de reaccionar, pero una bajada de concentración como esta puede salir muy cara contra equipos de más nivel o, simplemente, que estén algo más acertados. En términos generales, la progresión parece ser más que positiva y solo falta ver cómo van incorporándose los lesionados al equipo. Si la rotación se ajusta correctamente y el equipo es capaz de minimizar estos bajones, pueden mostrar un gran nivel de juego durante toda la temporada.

Una nube peligrosa

Si bien el Barça parece haber progresado notablemente de la pasada temporada a la actual, el caso de Gran Canaria puede ser totalmente opuesto. La marcha de jugadores importantes este verano ha mermado mucho a un equipo que venía de hacer una muy buena campaña. DJ Seeley, Nikola Radicevic o Gal Mekel son algunos de los nombres más destacados en la lista de bajas sufridas este verano.

Hoy por hoy, el equipo no parce tener la misma alma que la temporada pasada, y eso es algo en lo que va a hacer falta trabajar. Las incorporaciones han sido escasas y, por ahora, no parecen cubrir los huecos dejados por las bajas. Por si fuese poco, el cambio en el banquillo no parece haber ayudado demasiado a un equipo que hubiese estado más que feliz con continuar la línea de las pasadas temporadas.

Duros de mente

Lo que sí ha sabido transmitir Salva Maldonado a sus jugadores es la garra que siempre ha caracterizado a sus equipos. Si bien antes se ponía en evidencia la falta de fortaleza mental de los blaugranas, el caso de los canarios es totalmente opuesto. Pese a ir perdiendo por más de 15 puntos durante gran parte del encuentro, nunca dejaron de pelear, y estuvieron siempre atentos a cualquier desliz azulgrana.

ACB Photo / Víctor Salgado

Esta fortaleza mental va a ser la clave de Herbalife en lo que se antoja como una temporada algo complicada. Tras unos primeros minutos difíciles, en los que el balón no dejaba de salir repelido por el hierro, Gran Canaria sufrió un pequeño bajón que el Barça aprovechó para abrir una gran brecha en el marcador. Sin embargo, un simple cambio de suerte en el acierto de tiro les envalentonó de nuevo y les permitió engancharse en el partido. El resultado final no fue el esperado, por supuesto, pero deben seguir en esta dinámica durante la temporada.

Otro aspecto importante, claro está, va a ser el nivel de juego (y físico) que pueda mostrar Clevin Hannah. En la visita al Palau Blaugrana se vio a un Hannah algo dubitativo, con poca confianza en sus acciones ofensivas. Es cierto que la dinámica cambió en la segunda mitad, pero la impresión dejada en la primera mitad fue de poder hacer mucho más. Es desconocido si sufrió alguna molestia en los primeros minutos o si fue una simple falta de agresividad o confianza, pero lo que está claro es que ese equipo va a necesitar su mejor versión este año.