El verano de Jahlil Okafor: «Operación renovarse o morir»

El pívot de los Pelicans lucha por no desaparecer

«La NBA ya no es lo que era», recita Shaquille O´Neal en su casa de los Ángeles mientras se hace un café. Lo mismo que podemos intuir de Allen Iverson, pero quizás este haciéndose algo más fuerte para comenzar la mañana. Incluso de Tim Duncan, leyendo un libro (que aseguramos, muy «zen») en su jardín de San Antonio, también recuerda con melancolía ese juego de pies que antes se pagaba tan caro y ahora tan sólo vale medio kilo de dólares.

Otro que se repite esta frase cada mañana es el nuevo pívot de los New Orleans Pelicans, Jahlil Okafor. Y no lo hace precisamente con melancolía como los dos anteriores, sino con la absoluta certeza de que es muy probable que este contrato firmado hace menos de un mes con la franquicia de Louisiana sea la última bala que tiene para hacerse un hueco en la NBA, que efectivamente y para su pesar, ya no es lo que era.

Sin embargo, el nuevo compañero de Anthony Davis y Nikola Mirotic parece que se niega a darlo todo por perdido y se aferra con fuerza a esta última oportunidad que le ofrecen en New Orleans.

Sus problemas con la ansiedad

Se vio número 1 del Draft durante mucho tiempo, pero el destino quiso que cayera al 3, en Philadelphia, donde se le notó a disgusto desde el primer momento. Y tras firmar una buena temporada rookie, Joel Embiid retornó de su lesión y lo condenó, como mínimo, al banquillo. Además, juega poco y se empieza a ver obsoleto por sus cualidades. Su valor decrece y en su tercer año, con las lesiones y su ansia de jugar más minutos. Acaba en los Brooklyn Nets que, siendo otro equipo sin aspiraciones, tampoco logra aprovechar la aportación de «Big Jah». Si no notan el paralelismo con la típica película de reveses emocionales y mala suerte a cantidades industriales, el que si lo ha sufrido en sus carnes sabe por experiencia que estas situaciones no son fáciles de llevar. Y a juzgar por las últimas declaraciones de Jahlil Okafor, él no ha sido una excepción:

“He aprendido a identificar y a manejar la ansiedad. Aprender cómo identificar ciertos factores estresantes también me ha permitido vencerlos. Muchas veces, debido a mi tamaño y profesión, la gente puede verme de cierta manera, pero en realidad trato con las mismas dificultades que muchos otros. La concienciación sobre la salud mental es algo por lo que lucharé el resto de mi vida y si estás luchando ahora, no dudes en hablar con alguien y en pedir ayuda. Quiero dar las gracias Kevin Love y a The Players Tribune por haberme ayudado a identificar mis sentimientos y por hacerme ver que con lo que trataba era en realidad algo normal”.

Imprescindible abrir el rango

Es por eso que Kevin Love ha sido el actor principal del verano de Jahlil Okafor. Al parecer, además de haberle ayudado a manejar todo lo relacionado con su estado psicológico, parece que también ha estado trabajando con él en el aspecto baloncestístico, que sin miedo a equivocarnos, es la traba más importante para la adaptación del pívot en la NBA. El objetivo era, sobre todo, ampliar el rango de tiro lo suficiente como para poder aportar más que finalizaciones cerca del aro. Y más en un equipo donde apuestan plenamente por el «spacing», que deja hueco a Holiday para entrar a canasta y a Davis para ejercer su juego de media distancia.

New data.. @idanwan

A post shared by Jahlil Okafor (@jah8) on

El cambio físico

Otra de las facetas en las que era imprescindible invertir tiempo y esfuerzos era la faceta física. Pues, además de un rango de tiro limitado, otro de los problemas que impedía a Jahlil Okafor el desenvolverse en el modelo de juego actual era su poca movilidad y su pesado cuerpo, que le lastraba mucho a la hora de continuar contraataques o moverse fluidamente en los ataques más posicionales.

My summer of transformation: First off I want to thank @idanwan & @dzandertraining for getting after it with me the moment my season ended. Grateful to have two of the best in their respective fields work with me all summer. Although the physical changes in this photo are evident, their has been extreme growth unbenounced to the eye. I’ve learned how to identify and manage different stressors such as anxiety. Learning how to identify certain stressors has also allowed me to over come them. Often times because of my size and profession people may view me in a certain way, but in reality I deal with the same struggles as countless others. Mental health awareness is a cause I will fight for the rest of my life and if you’re struggling today don’t be afraid to speak with someone and seek help. I would like to thank @kevinlove and the @playerstribune for helping me identify my feelings and informing me what I was dealing with was in fact normal. 6 weeks left in the off season; with a lot more work to do!

A post shared by Jahlil Okafor (@jah8) on

Con este cambio, el objetivo principal es lograr una mayor facilidad para moverse por la cancha, ganar un poquito de rapidez para generar desajustes y esa capacidad para poder correr algún contraataque, algo que puede ofrecer otra alternativa al juego de los Pelicans desde el banquillo, donde previsiblemente comenzará el curso. Sobre todo, en los tiempos que corren, son cualidades físicas casi imprescindibles para gozar de minutos, minutos que el pívot necesita como el comer si no quiere estar condenado definitivamente al ostracismo.

¿Cabe la ilusión en New Orleans?

Por supuesto. El cambio físico es evidente y el vídeo de sus entrenamientos nos muestra que Okafor puede ser útil más lejos del aro, pero la mayor victoria de este verano para el jugador es quitarse de la cabeza todos los fantasmas que le atormentan desde su llegada ya a la NBA. En baloncesto, el alto porcentaje psicológico que el éxito requiere tiene un valor fundamental, tal y como hemos podido comprobar en cientos y cientos jugadores que han perdido todo su potencial por no tener una cabeza muy amueblada. Si Jahlil Okafor está centrado, sumando sus cualidades técnicas y su cambio físico, este año puede ser su año para resurgir en un equipo en el que, si él se lo gana, podrá acumular cada vez más minutos.