Por | Twitter: @VictorArrufat | 10 enero, 2018
Milwaukee Bucks
Los Milwaukee Bucks tienen un frente abierto en los despachos.

Tras un inicio de temporada gris, regular, y con pocas alegrías en cuanto a lo colectivo se refiere, los Milwaukee Bucks están empezando a realizar pequeños cambios con tal de mejorar el rendimiento colectivo. Pues desde arriba se sabe que las expectativas para este año eran muy grandes, y el resultado actual no se está adecuando a ellas, las taras de este equipo siguen siendo las mismas, el problema de siempre, y todavía sin solución. A modo de intento de mejora como mencionaba anteriormente han intentado introducir nuevos jugadores, y largar a otros, sin embargo, los aficionados de los Bucks no creemos que las nuevas decisiones remen en la dirección correcta.

Ya que en primer lugar, ni los que entran nuevos aportan aspectos vitales en los que los ciervos flojean, ni los que se marchan son tan prescindibles como parece. En las últimas fechas hemos observado como el equipo de Wisconsin perdían presencia defensiva, y consistencia reboteadora; y nadie está haciendo nada realmente para solucionar esto, la directiva solamente hace que cambiar y cambiar piezas pequeñas en el roster para ver si así al fin suena la flauta, y eso es un grave error. Yo no les veo todos los días entrenar, no les veo siquiera todos los partidos, pero la impresión que transmiten los últimos movimientos son de querer con prisas cambiar algo, pero no saber el que.

Empezando por el caso de DeAndre Liggins, jugador muy regular en defensa, trabajador, poco aclamado, con un método muy poco ortodoxo pero a su vez muy efectivo, la defensa sin balón. Uno de esos integrantes que si uno fuera entrenador, los consideraría vitales para una plantilla, y más en una situación como la que están viviendo los chicos de Jason Kidd, que por una extraña y misteriosa decisión, tras el partido de los Washington Wizards fue cortado. Aún se desconocen los motivos, puede que con la vuelta de Matthew Dellavedova y Tony Snell no lo vean tan necesario, no obstante no se entiende pues, mantener a Sean Kilpatrick y no a él.

¿Es Sean Kilpatrick un jugador necesario?

Sobre todo porque el ex de los Cleveland Cavaliers seca siempre, sin excepciones, a su par, y en ataque sabe mantener los espacios y abrir las defensas pese a no ser el mejor tirador exterior habido y por haber, un estilo de jugador que en fases del partido es importantísimo para evitar sangrías. Sin embargo, los dirigentes del equipo han optado por Kilpatrick, ex jugador de los Brooklyn Nets, que en el equipo tiene poco provecho más que dejar hueco a Giannis con su amenaza constante en el triple. No se entiende, no tiene sentido, no hay por donde cogerlo. Muchos defienden que falta un anotador en la segunda unidad, y creo que bromean, si se refieren a Sean como anotador, antes están Gerald Green (anotador, no generador) y nuestro querido Michael Beasley, a los que rechazamos por mucho menos de una miseria (dentro del mundo del baloncesto), nadie ve con buenos ojos la llegada de uno ni la marcha de otro, y día tras día tenemos la sensación de que la directiva no sabe por donde agarrar la situación.

Por otro lado hemos visto como no solamente en cuanto a juego y fundamentos hemos perdido nuestra identidad, sino también en la política de los rookies. Pues inexplicablemente firman un doble contrato a Xavier Munford para que pueda jugar con los Milwaukee Bucks como equipo NBA, un playmaker, otro base, Jason Kidd cuenta con cinco jugadores en posición de point-guard sin contar a Khris Middleton, ni a Giannis Antetokounmpo que también amasan mucho el esférico. ¿Era realmente necesario? Otro jugador que en defensa aporta poco, otro jugador que no llega ni al metro noventa (1’90 metros), hasta aquí hemos llegado, esto es más grave de lo que piensan. Me parece excelente que se les de oportunidades a los jugadores de esta liga de desarrollo, pero siempre que el propio equipo lo necesite, teniendo a Rashad Vaughn y a Sterling Brown es grave recurrir a tu equipo afiliado para traer un jugador de backcourt. Si busca ataque, tienes a un microondas como Vaughn, no obstante si sabes que tienes que andar a la caza de un jugador discreto en la ofensa, con tiro fiable, y una gran defensa estás tras Sterling Brown.

Cliff Alexander fue un jugador que hasta su lesión era top 5 en el draft de su generación.

Que no parezca que no nos guste la Gatorade League en Buck to Buck, realmente nos gusta, lo que no nos gusta es defender lo indefendible. Si vamos primeros en la liga mencionada y quieres firmar un contrato a modo de reconocimiento a una de sus estrellas para darle una oportunidad más que ganada a pulso, siempre tienes la opción Cliff Alexander que te solventa problemas graves hasta el momento en Wisconsin, el rebote (el que se pelea, no el que suma estadísticas) y sobre todo la dureza interior, la intimidación, la potencia. Aunque siendo sinceros, hemos dado ya el rebote por perdido, nos estamos sacrificando nosotros mismos, traspasamos nuestro mejor interior por un base, insisto, otro base, y facturamos a D.J. Wilson a la G-League, ¿Se ríen de nosotros o nosotros nos reímos de ellos?. Un rookie que te da defensa, una defensa al ala-pívot exterior o alero alto de fundamento, con gran paso lateral e intensidad, un novato que rebotea también, que le encanta jugar con timing a los espacios, que tiene un tiro exquisito. ¿Qué más necesitas para darle una oportunidad?.

Me remito a que no les veo entrenar día a día, será que en las distancias cortas como jugador de primer nivel no vale, al igual que Joel Bolomboy (este caso lo veo más comprensible), que es un portento, muy completo, defensor innato, luchador con cierta técnica, tiro de la media-larga distancia y un ímpetu reboteador alucinante. Este barco no sabe en que dirección remar, tenemos grandes tripulantes pero el capitán está cogiendo el mapa al revés, Jon Horst no empieza con buen pie, no da pie con bola últimamente, y necesitamos que despierte, que abra los ojos y empiece a pensar en nuestras necesidades. Somos la decepción del Este y los jugadores, por primera vez, no tienen tanta culpa como en precedentes más lejanos, debemos de dejar atrás esta faceta tan gris, tan impropia de un equipo humilde, y esto no se arregla comprando más gris, se arregla comprando verde, verde Milwaukee, verde Wisconsin, verde Bucks.