Allen Crabbe intentando salir de su mala dinámica. Carlos Ruiz Sánchez (SB)

Hoy os vengo a hablar de un jugador que como habéis visto en el titulo venia como un ángel a rescatar a unos Nets malheridos y sin futuro, pero que visto lo visto se ha pegado un tiro en el pie y últimamente divaga por las canchas sin rumbo ni control. No hablamos de otro que de Allen Crabbe, una de las decepciones de la temporada si nos ceñimos al conjunto neoyorquino. Los fans de los Nets esperaban con ansias la llegada de su nuevo escolta, pero este ajeno a toda esa ilusión que generó, se dejo ese potencial tan nombrado, los puntos y las buenas noches en Oregon donde disfruto de sus primeras 4 temporadas (2013-2017) con los Trail Blazers de Portland.

El alero nació en Los Ángeles hace 25 años, proveniente de la universidad de California, fue elegido en la segunda ronda del draft del 2013. El californiano tardo en entrar en la rotación pero a medida que fue aumentando su media de minutos por partido, el resto de estadísticas subió de igual forma. Hasta ahí todo bien, ademas si echamos la vista atrás, la temporada pasado, hizo grandes números para ser el sexto hombre de los Trail Blazers, siendo en cierto modo uno de los candidatos al galardón. Allen Crabbe alcanzó su máximos números la temporada pasada, donde siendo el suplente de McCollum logró 10.7 puntos, 2.8 rebotes y 1.2 asistencias, jugando mas de 22 minutos por partido. También destacar que Crabbe jugó 79 de los 82 partidos de temporada regular siendo titular en 7 de ellos. Demostrando que era una valiosa pieza de recambio en el quinteto Trail Blazer.

Pero todo cambia tras aterrizar en la Gran Manzana, Allen Crabbe llegó haciendo mucho ruido y en eso se quedó, mucho ruido pero pocas nueces definen a la perfección el juego desplegado en Brooklyn, está siendo el que más minutos juega, no ha sufrido lesiones, esta, aparentemente, al 100% de forma, pero no rinde, los fans están empezando a valorarlo como un Mozgov 2.0, sino fuera porque Crabbe se digna a salir a pista, lo que haga dentro ya es otro tema sin respuesta. Y es que Allen Crabbe, es un claro ejemplo de irregularidad y falta de actitud, sino que se lo pregunten a la cámara que rompió en un acto de ira absurdo. Sus números los dejan claro, 11.8 puntos, 4.4 rebotes y 2.1 asistencias. Números que parecen aceptables, pero no nos engañemos, Crabbe es el líder del equipo, es el jugador con más importancia del equipo (teniendo en cuenta que Russell y Lin no juegan y que Okafor ha recién debutado) y esta haciendo números discretos y que están siendo sobrepasados por otros que a priori tenían menos responsabilidad (Hollis-Jefferson, LeVert, Dinwiddie…).

Tampoco penséis que solo tengo cosas malas, si es verdad, que en conjunto las cosas malas resaltan mas y tapan a las buenas, que pese a no ser numerosas están ahí. Uno de los hechos que están creando bastante regocijo en la ciudad que nunca duerme es el hecho de que parece que el angelino ha renacido en este inicio de 2018, esta subiendo sus números y en el último partido jugado, demostró porque generó tanta expectación su llegada. Me refiero al partido jugado esta pasado madrugada, donde a los Nets les falto poco para mojarles la oreja a unos todopoderosos Raptors, perdieron de 1, 117-118, forzando incluso una prórroga. Crabbe (20 puntos, 7 rebotes y 3 asistencias)  se alió con Hollis-Jefferson (14 puntos, 17 rebotes, 5 asistencias y 2 robos) y Dinwiddie (31 puntos, 5 rebotes, 8 asistencias y 2 robos) y dieron un tremendo espectáculo en el Barclays Center.

Ese atisbo de mejora se esta produciendo en el mejor momento, puesto que Okafor esta empezando entrar en la rotación, Russell está contando las horas para volver y, Hollis-Jefferson y Dinwiddie están rindiendo a un nivel espectacular. Esto nos deja un panorama muy favorable para unos Nets que están demostrando estar en buen nivel y en buenas manos, ya que tanto Kenny Atkinson como Sean Marks están dirigiendo al equipo hacia playoffs, quizás no esta temporada, pero si en las próximas, apostando por gente como Allen Crabbe, joven, con un carisma demostrado en años anteriores en Portland y con mucha futuro.

Después de las cosas buenas y malas queda el punto de vista económico, el traspaso de Crabbe ya se intento en 2016 sin éxito debido a la férrea negativa de Portland por dejarlo ir, esta temporada si se ha podido hacer el ya citado traspaso, incluyendo a Andrew Nicholson en el movimiento. Los Trail Blazers en un claro deseo de ahorrarse dinero se desprendieron del escolta californiano. Hasta ahí todo bien, lo que preocupa son los casi 20 millones al año que se embolsa Crabbe, este hecho hace que todo lo positivo sepa a poco y se esta empezando a escuchar rumores de que se esta tirando un dinero muy importante en un jugador que no rinde según lo que se le paga. Desde mi punto de vista, es pronto y tanto la afición como, por supuesto, el cuerpo técnico debe ser paciente en este aspecto. Es una apuesta de futuro y hay que darle una oportunidad a un jugador que se muestra tan dinámico y versátil como Allen Crabbe. Como dice el refrán: “El tiempo pone a todos en su sitio”

Veremos que pasa con nuestro ángel caído, porque si bien estaba cayendo en picado, su esfuerzo en los últimos choques parecen estar levantando su vuelo, habrá que ver si no es demasiado tarde para salvar el impacto o por lo contrario, el escolta angelino se verá engullido por sus compañeros en un imparable ascenso, relegándolo al banquillo.