(Foto: Laura Cristaldi, SB)

Malone tiene que alargar la rotación de los Denver Nuggets

Los de Colorado están jugando con 7/8 hombres

malone Denver Nuggets
Michael Malone debería de confiar más en su banquillo – Laura Cristaldi, (SB)

Michael Malone tiene un problema con sus Denver Nuggets y lo sabe perfectamente. Si sigue empleando rotaciones de siete hombres y medio como hecho prácticamente a lo largo de todo el mes de diciembre más bien los inconvenientes serán dos. Por un lado, sus titulares seguirán acumulando minutos y cansancio, que pueden llevar a la falta de brillantez en ocasiones y al desgaste físico. Por otro lado, los hombres que juegan poco o nada se sentirán siempre menos implicados con el proyecto del equipo e irán perdiendo la poca confianza que les queda. Además, con el trade-deadline a la vuelta de la esquina, podría ser incluso posible que algunos jugadores empujen por un traspaso que les puedan garantizar más minutos en la cancha en otro destino.

“Soy consciente del hecho que estoy jugando con siete hombres y medio”, – confirmó el coach en ocasión del primer entrenamiento del año nuevo – “ha estado bien para nosotros, pero no puedo seguir así”.

Mirando los resultados, está claro que los Denver Nuggets han jugado muy bien a lo largo del último mes y, pese a la lesión de Paul Millsap, han mantenido un récord positivo que les sitúa actualmente en la sexta posición de la conferencia oeste, con un balance de 20-17. Sin embargo, los jugadores más utilizados están acumulando muchos minutos en las piernas, con cuatro de ellos (Gary Harris, Wilson Chandler, Will Barton y Nikola Jokic) que superan ampliamente la media hora de juego de promedio y Jamal Murray que se acerca a los 30 minutos. Mason Plumlee y Trey Lyles también han visto aumentar mucho sus minutos en campo tras la lesión de Paul Millsap, y después de estos siete hombres no hay prácticamente nada…

Durante el último partido de 2017, cuando los Denver Nuggets perdieron frente a los Philadelphia 76ers, Will Barton y Gary Harris hicieron entender a coach Malone que necesitaban tomarse un respiro.

“Leí el cansancio en la cara de mis jugadores,” – confirmó el entrenador – “creo que incluso fallamos tiros porque los chicos estaban exhaustos”.

El propósito para el año nuevo está claro.

Tengo que confiar más en nuestro banquillo, encontrar a un par de jugadores a insertar en nuestro juego para dar respiro a los que juegan siempre para que no acaben muertos”.

El motivo principal por el cual, a un cierto punto, jugadores como Emmanuel Mudiay, Kenneth Faried, Juancho Hernangómez y Malik Beasley dejaron de existir para Michael Malone es desde luego su pobre aporte defensivo. La defensa siempre ha sido el clavo del coach neoyorkino y, tras perder a Millsap, buscó y encontró una solución para que los Denver Nuggets siguieran defendiendo bien, básicamente excluyendo a mitad de su plantilla del juego.

Malone atribuyó la mejoría de su equipo al emparejamiento Jokic/Plumlee como interiores, moviendo a Wilson Chandler a ocupar la posición de alero mucho más que la de cuatro abierto. Barton e Trey Lyles han sido los encargados de anotar puntos y aportar energía desde el banquillo, mientras que el “medio” jugador al cual se refiere Malone es el two-way contract Torrey Craig, cuya versatilidad le ha consentido de defender algunas estrellas de la liga del calibre de Kevin Durant y Russell Westbrook

Por otro lado, Mudiay resulta ser uno de los peores bases a nivel defensivo de toda la liga, con un defensive rating de 111.6, mientras que Kenneth Faried hace lo suyo entre los aleros, con 111.2. De lo poco que cuenta últimamente Juancho Hernangómez bajo este punto de vista ya hablamos, y Malone sigue con su idea.

“Si un jugador entra en el partido, tiene que ayudarnos a continuar manteniendo alto nuestro nivel defensivo”.

Gary Harris jugó más de 38 minutos en los últimos 5 partidos, desempeñándose también en el rol de playmaker, ya que combina unas dotes únicas de lanzador exterior y defensor de perímetro. El jugador enfatizó que aprendió a gestionar el cansancio con una correcta hidratación y tratamientos de frío y calor antes y después de los partidos, pero cuando es demasiado, ¡es demasiado!

Esto dijo Malone antes del partido ganado por 134-111 contra los Phoenix Suns la pasada noche, pero no siempre “decir” corresponde con “hacer”. Pues contra un conjunto que venía en back-to-back y sin aspiraciones de post-season, resolviendo el partido a finales del tercer cuarto, Malik Beasley jugó 15 minutos y Kenneth Faried 6. Esto es algo, pero no es bastante. Sin considerar que hay jugadores que no cuentan para nada en las rotaciones, como Darrell Arthur, Richard Jefferson, que nadie entiende aún porque se fichó tras cortar a Mike Miller, y el rookie Tyler Lydon, que, como Monte Morris (two-way) jugó un par de minutos en una ocasión y ya está.

Si los Denver Nuggets no quieren explotar y a Michael Malone le cuesta confiar en los jugadores de su banquillo, lo más viable y aconsejable sería moverse bien en el mercado, intentando traer a jugadores de un perfil más defensivo que se puedan adaptar al juego del coach e intercambiándolos por los que no cuentan y que se están crispando en el banquillo, como Mudiay, Faried o el mismo Juancho. De no ser así y si no se amplían las rotaciones, el conjunto de Colorado está destinado a desinflarse en la segunda parte de la temporada y la clasificación para Playoffs se haría complicada.

(Estadísticas extrapoladas vía NBA Stats)