El 2017 de los Milwaukee Bucks, un año gris teñido de verde

El ciervo sigue sin despertar

Milwaukee Bucks 2017
Los Milwaukee Bucks siguen sin despegar en 2017.

En Buck to Buck sabemos que estás fechas dan para mucho, y que nunca está de más hacer un repaso de lo que ha sucedido en el año natural. Por eso, desde nuestro humilde rinconcito en SomosBasket, rememoramos lo mejor, y lo peor de los Milwaukee Bucks en este 2017, un artículo de Jordi Jiménez, y Víctor Arrufat, que desean a su vez un buen año al lector medio.

En Salud, otro año para olvidar

Jabari Parker
Jabari Parker nos dio la peor noticia posible respecto a las lesiones. Foto: Drost (CC)

El año 2017 de los Milwaukee Bucks, en lo que hace referencia a las lesiones, tiene nombre propio: Jabari Parker. Corría el mes de febrero de 2017, partido ante Phoenix Suns, con las buenas noticias de la vuelta de Khris Middleton tras la lesión en pre-temporada. Pero en una jugada de contraataque Jabari Parker caía al suelo con evidentes gestos de dolor. Tras las repeticiones por televisión todo el mundo sabía que aquello era una mala noticia. Y al día siguiente los doctores daban la razón, rotura en el ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda, doce meses de baja, por segunda vez.

Las lesiones no han sido un buen compañero de viaje para los Bucks, ya que a la lesión de Jabari, en este inicio de temporada 2017-2018, han ido cayendo diversos jugadores. En primer lugar caía Matthew Dellavedova, que con una lesión de rodilla (tendinitis) se perdía 5 semanas de competición. También se lesionó Jason Tery en el momento en que empezaba a disponer de minutos, por una lesión por estrés. Por último, Mirza Teletovic que llevaba de baja unas 4 semanas por una lesión en la rodilla izquierda, nos daba la mala noticia de padecer una embolia en ambos pulmones. Lo que supone una baja indefinida para el bosnio.

A todo esto hay que sumar pequeñas molestias en jugadores como Giannis Antetokounmpo, que ya se perdió el Eurobasket con Grecia por molestias en la rodilla, y que por el mismo motivo se ha perdido ya 2 partidos en lo que va de curso. Los seguidores de Milwaukee Bucks piden a los reyes magos un año 2018 sin lesiones, con unos jugadores sanos que lleven a lo más alto al equipo de Wisconsin, que con la vuelta de Jabari Parker hacia el mes de febrero, pueden optar a competir en los Playoffs, y por fin, pasar de primera ronda.

Juego, el mismo gris de siempre

¡Qué fácil es ganarnos!. Roherca Designs (SB)

El año en cuanto a juego no ha sido ni mucho menos para sacar pecho, pues aunque hayan resultados buenos (que podrían ser mejores), las sensaciones no siempre son las mejores. Empezando por la mentalidad, una mentalidad muy débil, de equipo conformista, de equipo que lucha por entrar en playoffs y estar en el 50% de victorias, y con eso no se va a ningún lado, no puedes ganar un partido, y al siguiente desentenderte. Es una tónica difícil de cambiar, pero lo del juego es muy grave no nos engañemos, tenemos buenos jugadores y un mal equipo (nada referente a la química de vestuario).

Pues, bien por ser jóvenes, o bien por la invalidez del entrenador, este equipo no sabe madurar los partidos, no sabe romperlos, no sabe frenar las emboscadas rivales, por saber no sabe ni a que juega. A momentos del partido parece que quieran jugar con posesiones largas al más puro estilo Utah Jazz, pero en 4 minutos se convierte en corre-calle, es desesperante no poder identificarse con ningún estilo y estar siempre obligados a jugar siempre al ritmo que quiere el rival. Falta identidad, un juego con el que identificarse y con el que se pueda llegar lejos, jugando así ni con cinco Antetokounmpos ganamos un anillo.

Y ya no hablemos de la defensa, menuda broma de mal gusto, desconectan y conectan cuando quieren, hacen ayudas de lado fuerte que no tienen que hacer, y no las hacen cuando corresponde. Entiendo que sean jóvenes, pero no tontos, un poco más de picardía por favor, que Malcolm Brogdon y Thon Maker están defendiendo mejor que muchos jugadores con años de experiencia. Es tan fácil como no dejar tirar a los tiradores, y no dejar que un jugador más potente que tu penetre por el centro, que es de sentido común, como el rebote defensivo, que te puede amargar la noche como fan incondicional. Y por supuesto, no hablemos de la defensa de los bloqueos, tanto el directo como el indirecto que es la misma de siempre, un quiero y no puedo, un puedo y no quiero.

No obstante, a parte de partidos muy malos,con defensas horribles, ataques aburridos y decisiones inexplicables por parte del entrenador, han habido momentos en los que todos nos sentimos orgullosos de nuestros ciervos. Como en los tres primeros partidos de la serie de playoffs ante los Toronto Raptors, ya que mostramos un juego superior en ataque y una defensa anteriormente nunca vista.

Altas y bajas en 2017, hasta siempre John Hammond

Menos de medio año sin ti y ya te echamos de menos.

Respecto a los fichajes, los traspaso, y las bajas ha sido un año bastante movido, pues hemos perdido más que ganado como en todos los aspectos, sobre todo por la marcha de un general manager al que siempre le guardamos buenos recuerdos, John Hammond. Lo que ha sido probablemente lo más destacado, aún habiendo hecho movimientos muy importantes, ya que por mucho que el barco y los remeros sean los mismos, el capitán que lleva el timón ha cambiado. Y lo siento por Jon Horst que todavía no pudo demostrar nada, pero la gerencia de los Milwaukee Bucks sin él pierde mucho, pues aunque algunos movimientos sacan a relucir el dominio del nuevo gerente, no estamos yendo en la misma dirección que otros años, no estamos yendo en la buena dirección.

Lejos quedan aquellos movimientos en los que nos deshicimos del contrato de Miles Plumlee a cambio de dos expiring, nos libramos de Michael Carter-Williams trayendo en el mismo movimiento al gran Tony Snell, o conseguimos a Beasley a cambio de Tyler Ennis, lejos queda todo eso. Ahora nos hayamos en el limbo, Horst no sabe deshacerse del contrato de Teletovic, Jabari Parker no está convencido de seguir en los Milwaukee Bucks y dimos una primera ronda y nuestro mejor anotador interior por un base, otro base. También tiramos piedras en el tejado de jugadores que empiezan a despegar como Rashad Vaughn, al que le anunciaron que no seguirá en los Bucks todavía quedando seis meses para que acabe la liga. Y por si fuera poco jugadores de provecho en la segunda unidad como Gerald Green, Terrence Jones o Michael Beasley los dejamos marchar por poco más del contrato mínimo.

¿Es está la línea a seguir?¿Cuánto tenemos que esperar para que el futuro se haga presente? ¿Van a echar a Kidd ya?. Como van a encontrar soluciones si ellos son el problema, otro año gris con el mejor jugador que hay para construir un equipo y el mejor escolta del Este dándolo todo.

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