Tobias Harris jugará en los Clippers a partir de ahora. Nil Alemany (SB)

Tobias Harris regala bicicletas eléctricas, miembro de una familia ejemplar

Fuera de los focos, la familia del jugador de los Pistons es un ejemplo a seguir

Tobias Harris, encantado de ofrecerse a la comunidad. Nil Alemany (SB)

Esto no es California. Esto no es twitter. Esto no es un evento de marketing de una empresa de patinetes o bicicletas eléctricas, con mas publicistas que personas. Esto no es un fanfarrón moviendo la cabeza y sonriendo sin motivo para cuasar impresión, buena o mala, pero causarla. No, esto no va de ellos, si no de ayudar a la ciudad que llevas en el pecho y la que, de una manera indirecta, te paga el sueldo. Tobias Harris pasó el día antes de Acción de Gracias repartiendo comida a los mas necesitados, y junto a él estuvo su padre, que le hace a la vez de progenitor y de agente.

«Nosotros siempre les contamos a nuestros hijos que es una bendición jugar en la NBA, y que cuando estás bendecido, esto no va de vivir tu sueño y ser un ególatra. No, tienes que esforzarte en darte a los demás».

Torrel Harris, padre de Tobias y de otros cuatro hijos, cuida por las carreras de todos. Tres hijos, dos hijas, y 5 jugadores de baloncesto. Pero él no saca titulares o se enfrenta a presidentes como otros padres. Tobias Harris ha entendido esto a la perfección, y en cada equipo y ciudad en la que ha estado jugando, ha tenido sus grupos de conversación y sus fundaciones benéficas.

«Esto va de repartir pavos y hacer que las familias que no pueden comprarlos tengan uno, lo cocinen y puedan reunirse todos en una mesa. Cuando era pequeño supe lo que era conocer a un jugador de la NBA, y intento que ellos lo disfruten al máximo también«.

Cuando Tobias era un niño, Torrel tenía licencias de la NBA, y por lo tanto, tenía muchos productos oficiales, y para Acción de Gracias y Navidad, los repartía por la comunidad.

«Mis hijos lo vieron cuando eran pequeños, y entendieron lo bueno que es repartir alegría a la gente».

Para las Navidades pasadas, Tobias Harris se gastó 10.000$ en bicicletas eléctricas, y fue llamando a las puertas para repartirlas. Torrel Harris dice que Tobias disfrutaba solo con ver las sonrisas de los niños.

«Es increíble ver a toda esta gente venir aquí con una sonrisa porque Tobias está repartiendo amor y caridad. Es algo mas que los pavos que da».