NO ESTÁ SIENDO UNA TEMPORADA FÁCIL PARA LEBRON JAMES. ERIK DROST (CC)

LeBron James añora tener un playmaker a su lado

El alero se muestra cansado por tener que llevar todo el peso del equipo

NO ESTÁ SIENDO UNA TEMPORADA FÁCIL PARA LEBRON JAMES. ERIK DROST (CC)

No parece que LeBron James vaya a reservarse demasiado para los meses finales, más que otra cosa porque no puede hacerlo. Y es que cuesta imaginar dónde estarían ahora mismo los Cavs en la clasificación si su estrella hubiera tenido una mísera gripe.

A los 32 años, y con toda la carga emocional y física que lleva a sus espaldas, a LeBron no le queda otra que apechugar y tirar del carro en solitario, como si hubiera vuelto a su primera etapa en Cleveland. En minutos jugados, desde luego. Desde su regreso a la entidad de Ohio, James no había promediado tanto tiempo en la cancha como ahora (38.1). Actualmente lidera la liga en ese aspecto.

El dato es todavía más impactante si observamos sus puntos, asistencias y pérdidas. El alero lleva ahora 28.1 puntos por partido, un registro que no alcanzaba desde la 2009/2010, el año anterior a partir a Miami. En cuanto a asistencias (8.8) y pérdidas (4.7), bate todos sus anteriores números. Todo ello nos muestra a un LeBron omnipresente, que lleva absolutamente todo el peso del equipo, ya sea en la dirección o en la faceta anotadora. Y no parece muy satisfecho por ello.

A estas alturas de la vida ya sabemos lo poco que le importan a LeBron las marcas personales. Él sólo quiere ganar. Por eso, y a pesar de estar realizando una temporada espectacular, sus reflexiones se alejan mucho de este hecho:

«Hace tiempo que no tenemos a un jugador que pueda mantener al resto de los chicos involucrados en la cancha y que a su vez anote. Pero bueno, está bien».

No, no está bien. LeBron pide a gritos ayuda, un playmaker que le quite algunas de las tareas que actualmente está obligado a hacer él. Sorprende su «hace tiempo» al referirse a la falta de uno, más teniendo en cuenta que Irving se fue hace tres meses. No sabemos si es un dardo al propio Kyrie, o un intento forzado por olvidarle. Lo que sí tenemos claro es que James necesita a su lado a un base que no sólo anote sino que ayude también en el juego del equipo. Isaiah Thomas es el hombre:

«Espero que cuando Isaiah Thomas regrese, sea cuando sea, pueda darme un descanso, porque sé de sobra que puede manejar el ataque y controlar uno o dos cuartos, o incluso un partido entero si se necesita».

LeBron ha pasado en unas semanas de darle cero importancia a la ausencia de Thomas en lo referente al mal juego del equipo a esperar como agua de mayo su pronta (y sobre todo completa) recuperación. Ahora sólo falta que el base cumpla con las expectativas.