Gordon Hayward - Instagram (gdhayward)

Lesión de Gordon Hayward: las consecuencias

Stevens deberá cambiar su plan de temporada

Gordon Hayward
Nil Alemany (SB) – Gordon Hayward estará apartado de las canchas varios meses.

Mi primer artículo en esta página, publicado hace poco más de cuatro meses, trató sobre una posible temporada 2017/18 de los Boston Celtics en la que no firmaran a Gordon Hayward. Rumores y cantos de sirena llegaban de diversos lugares sugiriendo que el entonces jugador de Utah firmaría con la franquicia verde. Mi escepticismo provocó que contemplara alternativas -como Danilo Gallinari- para ocupar su puesto. El fichaje del alero, quien había estado a las órdenes de Brad Stevens en la universidad, parecía algo seguro entre los aficionados de los Celtics. No me gustaba tanta falsa certeza.

Ciento treinta y siete después, tengo que volver a romperme la cabeza imaginando una temporada sin Hayward. Y es un escenario que ni se me pudo haber pasado por la mente la última vez que me puse al teclado.

Cinco minutos en el marcador del primer partido de la temporada. Una mala (horrible) caída provocó que Hayward se dislocara el tobillo y fracturara su tibia. No difundiremos las imágenes desde aquí. El silencio del Quicken Loans Arena, el espanto en la cara de los presentes y la unión entre decenas de jugadores en las redes sociales hablan por sí solos.

El cuatro de julio de 2017, el fichaje del ex de los Jazz desató la alegría en toda la afición de Boston. Los Celtics se hacían con uno de los mejores aleros del planeta. Una piedra sobre la cual podrían construir su equipo en el corto y medio plazo. Kyrie Irving llegó unos meses después. Pero la figura de Gordon Hayward no había perdido ni un ápice de importancia en el proyecto.

No tuvo ni seis minutos para demostrar de lo que era capaz. Una temporada llena de ilusión, preparada con incansable trabajo… Qué cruel es el baloncesto, ¿no?

Aún no sabemos cuánto tiempo estará fuera de las canchas. Lo que parece claro es que Brad Stevens tiene que volver a unir un rompecabezas que creía haber resuelto en agosto. La lesión de Gordon Hayward tiene innumerables consecuencias para los Celtics. Traigo un breve análisis de cuáles son las más relevantes.

Cambio de expectativas sin Hayward

El proyecto de los Celtics está construido con vistas al futuro. Es una máxima que ha estado presente en todos y cada uno de los movimientos importantes en la historia reciente de la franquicia. Ahora bien, el equipo de Boston este año está (¿estaba?, duele escribir esto) entre los mejores de la liga. Varios soñaban con destronar a los Cleveland Cavaliers en el Este. ¿Sigue siendo una aspiración realista?

Boston pierde talento y versatilidad sin Hayward. Pierde una pieza que parecía estar destinada a encajar sin fricción alguna en el sistema de Stevens. Pierde al que, en mi opinión, era el mejor jugador de su plantilla, con todo el debido respeto a Terry Rozier… digo, a Kyrie Irving. Es innegable y sobra decir que es un peor equipo ahora que antes. Sería lógico que el récord de temporada regular se resintiera.

En cuanto a los Playoffs, no tiene mucho sentido especular sobre ellos sin saber si Gordon Hayward podrá estar en las pistas para entonces. Su ausencia privaría a los Celtics de un arma letal. Los convertiría en un equipo más terrenal. Boston debería seguir aspirando a llegar a las Finales de Conferencia. El camino será indudablemente más arduo que en nuestra ficción onírica.

Bienvenidos al espectáculo de Kyrie

Nil Alemany (SB) – Kyrie será el líder indiscutible, algo que no pudo ser en Cleveland.

Irving es el jugador franquicia de los Boston Celtics. Lo era con Gordon Hayward sano y lo sigue siendo sin él. Nuestras predicciones de esta temporada daban prácticamente por sentado que Irving sería el máximo anotador y el jugador con más tiros por partido del equipo. Pero la responsabilidad que asume ahora es incluso mayor.

En mi opinión, Hayward es la perfecta segunda opción ofensiva. Anota de forma eficiente, con lo que permite liberar peso de encestadores de volumen sin que la actuación ofensiva del equipo se resienta. Kyrie tendrá que tomar más tiros, efectuar más decisiones y ser más importante en general. Tocará estar atentos a su usage rate a lo largo del año.

El australiano siempre ha querido una oportunidad para probarse. No hay una mejor que esta. Kyrie será el líder indiscutible, algo que no pudo ser en Cleveland. Deberá firmar una campaña estratosférica para pasar a ser un miembro de hecho del club de las superestrellas. Calidad no le falta. Estos meses nos demostrarán si tiene el liderazgo y la sangre fría necesaria. Welcome to the Kyrie show, ladies and gentlemen.

Tatum y Brown: somos jóvenes y valientes

Jayson Tatum firmó un muy buen debut. Finalizó el partido ante Cleveland con un doble-doble (15 puntos y 10 rebotes). A pesar de estar poco acertado al principio, pudo darle la vuelta a su actuación. Tuvo tiempo para dejar muestras inconfundibles de un potencial que rebosa por todos sus poros. Por su parte, Jaylen Brown realizó el que, para muchos, ha sido el mejor partido de su corta carrera hasta el momento. 25 puntos, 6 rebotes y cositas como esta.

Ambos fueron titulares ayer, y acumularán gran parte de la cuota de los minutos de las alas hasta que Hayward se recupere. Por supuesto, Marcus Morris sigue sin poder jugar, pero aun con él la rotación tendrá una presencia joven importante.

Estarán expuestos a escenarios importantes y se verán las caras con primeras unidades rivales. Brown parece un jugador más maduro que el año pasado, aun con sus problemas de manejo. Más minutos para los jóvenes puede ser beneficioso para el largo plazo y algo contraproducente para el corto. De todos modos, hay jugadores con poca experiencia en la liga que cuentan con un juego mucho más detrimental para sus equipos que estos dos.

Unión en la adversidad

No ha habido tiempo suficiente para que los Celtics hayan forjado una química de equipo como la que tienen otros conjuntos en la liga. Está claro que momentos como esta lesión unen a las personas. La mayoría de jugadores de la NBA encaran adversidad en sus vidas y deben enfrentarse a ella para prosperar. El grupo de vestuario de Boston tiene la oportunidad para vencer este obstáculo como equipo. Es un tópico, pero es cierto.

Los jugadores deben multiplicar sus esfuerzos para tratar de suplir o cubrir de alguna forma la producción de quienes faltan. Es utópico pensar que, en una liga en la que los jugadores lo dan todo por ganar, todos vayan a encontrar mágicamente una marcha más para unirse por algo más grande que el baloncesto. Precioso, pero no realista.

Lo que sí que es factible es que se busque potenciar las cualidades del equipo de forma que no se eche muy en falta a Hayward. O, más bien, a la idea que tenemos de él. No será reemplazable, eso es seguro. No obstante, es un bache como grupo que el vestuario debe superar si no quiere hundirse anímicamente y en la tabla.

Implicaciones salariales

Los Celtics recibirán una excepción (Disabled Player Exception) por valor de 8.4 millones de dólares. Puede ser utilizada para firmar o traspasar por un jugador hasta el día 10 de marzo de 2018. No ofrecería una solución inmediata al problema. Sin embargo, reforzaría la rotación suplente de la plantilla.

Jugadores como Lou Williams, Trevor Ariza, Corey Brewer o varios otros serían elegibles. Es complicado que Danny Ainge consiga realizar un traspaso que satisfaga a ambas partes en el que emplear la excepción, pero cosas más raras se han visto.

En definitiva, la lesión de Gordon Hayward es un golpe duro para un grupo que afrontaba la temporada con ilusión y ganas. Toca esperar que sea capaz de utilizar los contratiempos como motor para alcanzar la victoria. El baloncesto echará de menos a Hayward y estoy seguro de que él soñará con canastas, balones y pabellones llenos; pero esto no es un adiós, es un hasta luego. Toca empezar de cero, Gordon.