Nil Alemany (SB)

Dirk Nowitzki y su particular «Flu Game»

Jason Terry compara el partido de Dirk con el de Jordan

Jason Terry y Dirk Nowitzki - Tim Cummins (CC)
Jason Terry y Dirk Nowitzki – Tim Cummins (CC)

En las 20 temporadas vistiendo la camiseta de los Dallas Mavericks, Dirk Nowitzki ha dado mucho de qué hablar y nos ha deleitado con momentos históricos. Tirando de hemeroteca, entre todos esos partidos memorables, podríamos destacar algunos: Los 50 puntos contra Phoenix Suns en las finales de conferencia Oeste del 2006, los 29 puntos que anotó en el último cuarto contra Utah Jazz en el 2009 o alcanzar la barrera de los 30.000 puntos en la temporada pasada. Pero para Jason Terry, compañero de guerra durante años en la ciudad tejana de Dallas, hay un momento que destaca por encima de todos.

Corría el partido número 4 de las finales de la temporada 2011. Los Dallas Mavericks, que jugaban en casa, tenían que levantar un 2-1 contra un Miami Heat que partía de favorito. Era de vital importancia ganar el cuarto partido para que los de Florida no se fueran a su casa con la eliminatoria prácticamente hecha. Si había un hombre en cuya espalda iba a recaer el peso del partido, ese era su estrella Dirk Nowitzki. El alemán estaba promediando buenos números durante los playoffs, venía con 34 puntos en el bolsillo del partido anterior. Todo sonaba perfecto, pero había un problema, Dirk Nowitzki tenía más de 40 grados de fiebre aquella noche.

 

“Dirk estaba con 104°F de fiebre. Estaba sudando profundamente. No creíamos que iba a calentar. Cuando apareció al calentamiento no tiró ni un tiro y allí apareció en el partido, haciendo una actuación fenomenal. Para mí es unas de esas actuaciones que hacen historia”

Esa noche, el equipo entrenado por Rick Carlisle pudo irse con una victoria, empatando así la eliminatoria a 2. Este partido fue el punto de inflexión que cambió las tornas de las finales y los tejanos se llevaron el campeonato por 4 a 2 dejando así el primer anillo para los de “Big D”.

A la altura del más grande

Escuchando este dato, a todos los aficionados del baloncesto se nos viene a la cabeza la noche en la que Michael Jordan hizo historia contra Utah. Con más de 40 grados de fiebre, His Royal Airness metió 38 puntos en el quinto partido en las finales de 1997. Un hecho legendario que ha pasado a ser parte de los libros de la historia del baloncesto.

“Todo el mundo habla del partido de Jordan con la gripe, pero Dirk estuvo igual de enfermo y significó tanto como él”

Cabe destacar que, aunque los números de Jordan fueron superiores, los de Dirk Nowitzki no se quedaron muy lejos. Jordan anotó 38 puntos frente a los 21 de Nowitzki, pero el alemán atrapó 11 rebotes frente a los 7 de Michael. Es verdad que si contamos los robos y asistencias, la balanza se inclina a favor de Michael Jordan, pero hay que destacar la proeza de Dirk sin lugar a dudas.

A veces se dice que las comparaciones son odiosas, pero la noche que se marcó el power forward alemán, es digna de mención, y más, cuando estamos comparándolo con el mejor jugador de todos los tiempos.

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