Jae Crowder está siendo uno de los jugadores más señalados en esta eliminatoria (Foto: SomosBasket)

El 4 de los Celtics: ¿Jae Crowder o Marcus Morris?

Comparamos a los dos principales candidatos

 

Jae Crowder un gran dilema para Stevens. (Foto: SomosBasket)
Jae Crowder un gran dilema para Stevens. (Foto: SomosBasket)

Tras un verano cargado de cambios, el quinteto titular y la rotación que los Boston Celtics adoptarán durante la temporada 2017-2018 son todavía grandes incógnitas. Respecto a los hombres altos, tres nombres han abandonado la franquicia de Massachusetts en calidad de agentes libres: Amir Johnson, Kelly Olynyk y Jonas Jerebko.

Johnson jugó 80 partidos la pasada temporada, 77 de ellos como titular. Promedió 6,5 puntos, 4,6 rebotes y 1,8 asistencias en poco más de 20 minutos por encuentro. Kelly Olynyk jugó poco más que Johnson, pero sus registros reflejan una eficiencia a veces difícil de creer. Olynyk nos dejó 9 puntos, 4,8 rebotes y 2 asistencias por partido; es decir: 15,9 puntos, 8,4 rebotes y 3,5 asistencias por cada 36 minutos de juego. Jerebko jugó casi 16 minutos por encuentro sin números especialmente llamativos: 3,8 puntos y 3,5 rebotes con un 43,5 % en tiros de campo.

Para suplir a los que han hecho las maletas, Boston se ha reforzado con Marcus Morris, Daniel Theis, Semi Ojeleye y Guerschon Yabusele. Aunque lo más probable sea que uno de ellos deje de ser celtic tras el training camp, las opciones que Brad Stevens manejará ya están sobre la mesa. En principio, Marcus Morris es el claro favorito a tener más minutos, pues cuenta con 8 temporadas de experiencia en la NBA y en Detroit demostró ser sobradamente capaz de asumir la titularidad. El año pasado, Morris disputó 79 partidos, saliendo en todos ellos de inicio y rindiendo a un nivel muy parecido al de Jae Crowder en el plano individual.

El 4 de julio, tras varias horas de confusión en twitter, Gordon Hayward anunció su destino: Boston. Con un jugador de su nivel ocupando el puesto de alero titular, un Isaiah Thomas presente en las conversaciones por el MVP y un Al Horford cada vez más productivo como 5, son dos los puestos titulares a los que todavía no se ha adjudicado un nombre propio. Los Celtics deben decidir quién acompañará a The Little Guy en el perímetro y quién desempeñará la función de 4 abierto en un quinteto que apunta descaradamente hacia el small-ball. El 24 de julio, ya analizamos la primera de las cuestiones. Hoy es el turno de la segunda: ¿Crowder o Morris?

Jae Crowder

27 años, poco menos de 2 metros de estatura, 107 kilos de puro músculo. Crowder ejemplifica a la perfección lo que puede llegar a ser un jugador que rellena de trabajo el hueco dejado por la falta de talento. El único apartado del juego en el que podemos localizarlo claramente por encima de la media es la defensa; no se trata de un grandísimo tirador por naturaleza –con el tiempo sí ha desarrollado un lanzamiento más que fiable–, no es bueno botando el balón, cuenta con una visión de juego común… Nunca se ha esperado de él más de lo que ha llegado a dar. Jae Crowder se ha hecho a sí mismo a base de garra, esfuerzo y ambición.

En las dos últimas temporadas, ha disputado un total de 145 encuentros, todos ellos como titular. Sus promedios más recientes rondan los 14 puntos, 6 rebotes, 2 asistencias y 1 robo por partido, todo ello con muy buenos porcentajes: 54 % en tiros de 2 puntos, 40 % en triples y 81 % en tiros libres. Por supuesto, Crowder es Crowder gracias a Brad Stevens, que lo sacó de unos Dallas Mavericks en los que sus minutos descendían, le dio la confianza necesaria y lo convirtió en uno de los jugadores más importantes del equipo.

Analicemos ahora la influencia de Jae sobre el resto del grupo:

  • con Crowder en pista | offensive rating: 115,5 | defensive rating: 107,7
  • sin Crowder en pista | offensive rating: 106,2 | defensive rating: 109,9

¿Qué quiere decir esto? Cuando Jae está sobre el parqué, los Celtics anotan 9,3 puntos más y encajan 2,2 puntos menos por cada 100 posesiones. De entre los jugadores que contaban para Stevens –esta criba pretende descartar el irreal offensive rating de Demetrius Jackson–, solo Isaiah Thomas mejora el ataque de Boston más que Crowder. Además, a diferencia de un Thomas muy limitado por su estatura, Jae también ejerce una influencia positiva sobre el equipo en el apartado defensivo.

La temporada pasada, ni Bradley, ni Horford, ni Smart ni el todopoderoso Demetrius consiguieron algo que sí alcanzaron Crowder y Amir Johnson. Al igual que Isaiah, aquellos que tuvieron un rating ofensivo positivo, contaron con un rating defensivo desfavorable. Al igual que Marcus, aquellos que contaron con un rating defensivo favorable, tuvieron un rating ofensivo negativo. Sí, señores: Jae Crowder y Amir Johnson son los únicos que ejercieron una influencia positiva sobre los Boston Celtics a ambos lados de la pista.

Aunque las diferencias no son demasiado llamativas en lo numérico, hay que decir también que, con Crowder en la pista, los Celtics perdieron menos balones, tiraron con más acierto y rebotearon, asistieron, robaron y taponaron más. Y ahora, en medio de un análisis que busca ser lo más objetivo posible, hago un inciso desde un punto de vista propio, subjetivo y, por lo tanto, discutible: los cómputos individuales tradicionales pierden prácticamente toda la importancia que se les suele atribuir cuando nos encontramos ante la definición estadísticamente perfecta de lo que debe ser un jugador de equipo.

Marcus Morris

27 años –28 cuando comience la temporada–, 206 centímetros de estatura, 107 kilos. Capaz de asumir la titularidad, defensor peleón, tirador decente… Marcus llevaba ya dos temporadas en Detroit demostrando que al principio estábamos engañados: no es para nada el Morris malo. El curso pasado, nos dejó promedios muy parecidos a los de Crowder en lo individual: 14 puntos, 4,6 rebotes y 2 asistencias en 32,5 minutos de juego por partido. En los porcentajes de tiro sí podemos encontrar diferencias más importantes, siendo los de Morris bastante peores que los de Jae: 33,1 % en triples y 46,6 % en tiros de 2. Sin embargo, esto no debería suponer una gran preocupación, pues en Boston se encontrará con un juego más generoso y con más tiros abiertos.

La mayor diferencia entre las temporadas pasadas de Crowder y Morris está, sin duda, en la influencia que cada uno ejerció sobre sus compañeros. Estadísticamente, Marcus no hizo mejores a los Pistons ni en ataque ni en defensa. Con él en pista, los Pistons anotaron 1,7 puntos menos y encajaron 1,1 puntos más por cada 100 posesiones que con él en el banquillo.

Sin embargo, la comparación con Crowder podría resultar injusta o desmedida. Jae estuvo presente en siete de los ocho mejores quintetos de los Celtics; Marcus Morris apareció en siete de los peores ocho quintetos de los Pistons. Además, Morris formó parte de las cuatro alineaciones más utilizadas por Stan Van Gundy, y llega con decir que la «mejor» de entre ellas sirvió a Detroit para perder «por solo» 5,5 puntos por cada 100 posesiones.

Las estadísticas están ahí, existen por sí solas, pero solo cobran sentido cuando se interpretan correctamente. En este caso, personalmente, me parece justo alabar a Crowder sin olvidar que los demás celtics son parte esencial de su éxito. Por tanto, la misma idea debe ser aplicable a Morris: que los números no reflejen su aportación a un colectivo destinado al fracaso no significa que en un grupo ganador no vaya a convertirse en un activo muy valioso.

Comparación detallada

Esta primera gráfica muestra una comparación entre las aportaciones ofensivas de Jae Crowder y Marcus Morris. El valor añadido (Value Added en la gráfica) indica si el jugador en cuestión produce más puntos que el jugador promedio en un determinado tipo de situación. En este caso, podemos apreciar que Crowder está por encima del jugador promedio en ocho de los diez apartados ofensivos analizados, y destaca particularmente en el tiro tras recibir y cortando para anotar. Marcus Morris destaca en el aclarado y anotando en transición rápida, pero sufre cuando le toca formar parte del pick and roll.

La gráfica anterior indica la medida en el que se encuentra el jugador en cuestión. Por ejemplo, si Evan Turner está en el percentil 99 como ball handler en bloqueo y continuación, podemos afirmar que, cada vez que se da esa situación, Mr. President produce más puntos que el 99 % de los jugadores de la liga.

Gracias a este tipo de gráfica, sabemos que Crowder produce más puntos que el 88,6 % de jugadores de la liga cuando lanza inmediatamente después de recibir y que es superior al 73,9 % cuando tira tras salir de bloqueo. Además, Jae desempeña con éxito ambos roles del pick and roll: se mantiene más efectivo que el 71 % de jugadores tanto si realiza la función de ball handler como si le toca poner el bloqueo. También se encuentra en la élite de la liga como cortador –percentil 94,4– y anotando tras atrapar un rebote ofensivo –percentil 91,9–. La única categoría en la que Crowder se encuentra por debajo del promedio es el aclarado: resulta menos productivo que el 84,4 % de los jugadores NBA.

Marcus Morris es estadísticamente inferior a Crowder en cuanto a efectividad en la mayoría de los apartados, pero resulta más productivo que el jugador promedio en 4 de los 10 aspectos analizados. En el aclarado se coloca por encima del 85,9 % de la liga; en el catch and shoot no alcanza a Crowder, pero es superior al 66,9 % de los jugadores. También rinde a muy buen nivel en las transiciones ofensivas y anotando tras atrapar rebotes ofensivos. Cortar hacia al aro para anotar es lo que más se le atragantó a Morris la temporada pasada, pero sería difícil que en Boston no mejorase tal registro.

La gráfica anterior nos vuelve a aportar información sobre el valor añadido, pero esta vez se refiere al apartado defensivo. Basta con echarle un ojo para llegar a la conclusión de que tanto Jae Crowder como Marcus Morris son defensores efectivos y polivalentes, pues en casi todas las categorías superan al jugador promedio. Crowder destaca por dificultar los tiros rivales en catch and shoot; Morris frena con gran éxito al ball handler rival en acciones de bloqueo y continuación. ¿Puntos débiles? Jae llega tarde a cubrir a su hombre cuando hay bloqueo de por medio, y Marcus… Marcus simplemente no tiene: supera al jugador promedio en todas y cada una de las siete categorías analizadas.

Esta última gráfica nos muestra los percentiles a los que pertenecen Crowder y Morris en los distintos apartados de la defensa. Una vez más, comprobamos que ambos son muy buenos en la mitad propia de la pista, con varios puntos fuertes a tener en cuenta y muy pocas debilidades. Crowder defiende los tiros tras recibir mejor que el 94,3 % de jugadores de la liga y frena con mucho éxito al encargado de bloquear en acciones de pick and roll. Morris destaca particularmente cubriendo al ball handler en situaciones de bloqueo y continuación (percentil 83,5) y a los jugadores que intentan postearle (percentil 69,3). La gráfica también confirma lo que antes apreciábamos en la tabla sobre el valor añadido: Morris no cuenta con ningún punto débil dentro de los aspectos analizados y Crowder solo lo pasa mal cuando tiene que defender a tiradores que salen de una pantalla.

*Gráficas extraídas de NBA Math (http://nbamath.com/nba-play-type-data/)


Atendiendo únicamente a la estadística tradicional, podríamos decir que Jae Crowder y Marcus Morris son jugadores muy parecidos. Sin embargo, si analizamos los registros menos habituales y populares, averiguaremos que entre ellos existen similitudes, como el buen rendimiento defensivo, y diferencias, como los aspectos defensivos en los que destaca cada uno. Además de ayudarnos a entender mejor cómo juegan, estos registros nos dan la oportunidad de especular con las futuras rotaciones teniendo en cuenta las necesidades de la plantilla.

Personalmente, creo que Crowder empezará la temporada como titular, acompañando a Isaiah Thomas, Gordon Hayward, Al Horford y Marcus Smart o Jaylen Brown. Pero también existe la posibilidad de que Stevens pruebe desde el principio un quinteto inicial con tres wings: Hayward, Crowder y Marcus Morris. Lo que sí es seguro es que el técnico tendrá esta temporada, a pesar de las salidas de Avery Bradley y Kelly Olynyk, un grupo de más calidad que el visto en los últimos años. Las piezas están sobre la mesa. A partir de octubre, empezaremos a averiguar si trabajando juntas pueden igualar el resultado más reciente o incluso destronar a un hasta ahora imparable LeBron James.