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Lonzo Ball: El base que debe cambiar la cara de un equipo desilusionado

Debutará en medio de mucho ruido y un excesivo marketing

Lonzo Ball.
El ex de UCLA tendrá que demostrar las razones de todo el ruido generado en torno a él. Christian Roherca

El base californiano es el jugador perfecto para los Lakers: marketing, ruido y calidad al servicio de los Lakers más faltos de todo esto en las últimas décadas, unos Lakers que se ahogan en los últimos lugares de la liga, a los que prácticamente no han llegado buenas noticias en las últimas temporadas, faltos de un jugador que sea la cara de la franquicia, el encargado de liderar la reconstrucción de los Lakers, algo que ya dura casi un lustro, y no tiene visos de mejorar a corto plazo. Al menos con Lonzo Ball, los aficionados se divertirán algo más viendo jugar a su equipo, y Walton tendrá un base que probablemente será más de su gusto para hacer el juego que el entrenador considera oportuno.

El ex de UCLA es mucho más que un jugador conocido por lo extradeportivo; si por algo destaca Lonzo Ball es por ser un base de verdad, capaz de manejar el balón, con capacidad de decisión, puede ser un líder. Su comparación con Jason Kidd habla por si sola, uno de los bases puros que más destacaron en la NBA en la pasada década. Algo es seguro, el joven armador angelino es espectáculo asegurado.

A los aficionados al equipo angelino tampoco les importará como en una época tan desastrosa en cuanto a resultados uno de los elegidos para llevar a los Lakers de nuevo al lugar donde se merece es de la zona, uno de ellos, como siempre se ha declarado en las entrevistas previas al Draft, ya que Ball nunca ocultó su deseo de ser dirigido por Luke Walton. Su excéntrico padre, además de asegurar que habla con Zeus, ya aseguró desde hace mucho tiempo su propio deseo de que su hijo jugase en la franquicia californiana, anunciando que sería una bendición para la familia Ball. Dicho y hecho.

Lonzo Ball fue seleccionado por Los Ángeles Lakers en el puesto número 2 del Draft de 2017, tras promediar 14,6 puntos, 7,6 asistencias y 6 rebotes en 35 minutos de juego en la NCAA jugando para UCLA, con unos más que correctos porcentajes de tiro, por encima del 55% en tiros de campo, y 40% desde la línea de tres puntos.

Lonzo Ball, un base puro para cambiar la cara de estos Lakers desde el primer día a pesar de todo lo extradeportivo

El ex de UCLA es el jugador más mediático, polémico y conocido de todo el Draft, a pesar de que no ha llegado a debutar en la NBA, siquiera ha llegado a enfundarse la histórica camiseta púrpura y oro en la Summer League (debutará este fin de semana), pero a pesar de todo lo extradeportivo y el exagerado ruido que genera debido a las habladurías de más de su progenitor, que es casi tan conocido como su hijo, el base procedente de UCLA bien merece todos esos focos.

A su edad dispone de características muy difíciles de encontrar en un novato. Lonzo Ball puede crear dudas por todo lo que genera más allá del baloncesto, pero sus cualidades en la pista no pueden ser pasadas por alto. Las cualidades que más destacan en Ball son su control de tiempos y su capacidad para organizar el juego, para asistir al compañero que esté mejor situado. Posee una visión de juego que a su edad pocos pueden presumir de haber tenido, el equipo por encima de todo. Por otro lado, hablamos de un jugador cuyo rango de tiro es ilimitado, a pesar de tener una mecánica bastante extraña, todo lo contrario que su hermano Lamelo Ball, quien es comparado con Klay Thompson. Probablemente tendrá que trabajar en la mecánica de tiro con el tiempo (ya que está por ver que esta le funcione en la NBA), y mejorar el tiro a media-larga distancia para convertirse en uno de los bases importantes de la NBA; otra virtud interesante para los Lakers es su capacidad defensiva, en la NCAA mostró potencial para convertirse en un buen defensor.

Desde mi punto de vista, hablamos de un jugador muy completo, que más allá de todo lo que genera en torno a él, no parece demasiado preocupado por todo esto, y parece un chaval completamente diferente a lo que su padre hace ver al gran público. Veremos como encaja en la liga, pero posee un potencial digno de elogio, y unas cualidades baloncestísticas que hacen prever que el mayor de los hijos de LaVar pueda tener una larga y fructífera carrera en la NBA.

Por otro lado, habrá que ver como se adapta a la NBA, un ritmo de juego completamente diferente al de la NCAA. Habrá que estar atentos cual es el planning que tiene preparado su entrenador, y el sistema que tiene preparado para él, pero desde el principio parece contar con toda la confianza de Magic Johnson, Pelinka y Luke Walton, que son las tres personas que más mandan en lo deportivo en la franquicia, por lo que lo lógico sería que desde el primer día fuera el base titular del equipo, y que fuese el encargado de organizar el juego desde el día I. Walton ya demostró con Ingram y posteriormente con Zubac que no le temblará la mano de ponerle de titular desde un principio.

Si los Lakers tienen claro que Lonzo Ball es el encargado de dirigir el futuro de la franquicia, bien harían en tutelarle con algún jugador que pueda ayudarle a mejorar su tiro a media distancia, ya que Steve Nash se fue a Warriors, es complicado para un novato digerir tanto ruido y expectación en torno a él desde el primer día. ‘Zo’ va a ser exigido por la crítica desde el primer partido.

La sociedad que pudo ser y no fue

Los Lakers tuvieron la posibilidad de juntar en sus filas a Lonzo Ball y D’Angelo Russell, pero desafortunadamente esto no fue posible porque la gerencia californiana prefirió al mayor de los Ball como el base que debía cambiar lo que había sido la franquicia durante las temporadas venideras, y es que tras dos temporadas con las llaves del equipo, el juego de Russell no encajaba con lo que los Lakers necesitaban, es decir, un base puro capaz de hacer jugar al resto del equipo, cualidades que Ball si tiene, pero de las que D’Angelo carecía.

A pesar de esto, la llegada de Lonzo Ball podía presuponer que Russell tendría que hacer las maletas, pero esto no era obligatorio para los Lakers, ya que dentro de la NBA, muchos equipos consideran al jugador procedente de Ohio State como ‘un perfecto 2’ por su gran catch&shot, asi como sus buenos números desde el perímetro. Los Lakers no opinaron igual.

Pelinka y Magic Johnson decidieron mirar a otro lado, tras buscar una primera ronda de lotería por D’Angelo, decidieron sacrificar a un jugador con un gran potencial por demostrar para quitarse un contrato tóxico como el de Mozgov, lo que les dota de mayor flexibilidad económica el próximo verano, mientras que Brooklyn se hace con un base que puede liderar la franquicia en los próximos años a cambio de poco, o practicamente nada. El tiempo dirá si los Lakers se equivocaron o no en esta decisión.

La decisión de traspasar a D’Angelo Russell parece que fue totalmente consensuada con Luke Walton, ya que cuando le preguntaron por el traspaso de éste, lo que el entrenador respondió fue un claro y escueto: «Me gusta como juega Lonzo Ball», en clara alusión a que no debía gustarle en exceso el juego del base de Kentucky.

En conclusión, la elección de Lonzo Ball ha sido la mejor decisión posible en este Draft, pero el tiempo dictará sentencia si los Lakers acertaron al desprenderse de D’Angelo Russell a cambio de prácticamente nada o si fue la decisión acertada. El tiempo dará o no razones a los que ahora mandan en la dirección californiana.

Lonzo Ball, el mayor de una familia destinada a la NBA; conoce un poco más a su peculiar familia.

El nuevo base de los Lakers es el mayor de tres hermanos, hijos del conocido LaVar Ball, que se ha hecho famoso ‘gracias’ a su peculiar forma de tratar con la que debería ser la fama de su hijo al llegar a la NBA; la mayoría de aficionados a la liga conocen más a LaVar Ball que al propio base de UCLA.  A pesar de todo esto no ha sido un impedimento para que los Lakers se decidan a hacerse con los servicios de Zo.

‘Zo’ tiene otros dos hermanos, pequeños que él, que también parecen destinados a jugar en la NBA, al menos a intentarlo. El siguiente será LiAngelo Ball, que también hará su año universitario en UCLA, tendrá complicado hacerse con un hueco en la NBA, y tendrá que hacerlo muy bien en su año, o dos años en los que esté en UCLA para ganarse un puesto en el Draft que probablemente sería de segunda ronda, juega de alero.

Un caso diferente puede ser el de su hermano LaMelo, que ya ha asombrado a propios y extraños a su edad (15), puede ser uno de los jugadores que salgan en las posiciones de lotería en su clase del Draft, pero aun quedan años para eso, ya que el menor de los Ball es de 2001, y tendrá que esperar, en principio, a 2020 para presentarse al Draft. El menor de los Ball ha destacado en High School como guard, aunque en la NBA podría ser un 2 al más puro estilo de Klay Thompson.

Lo que nadie podrá decir de Lonzo Ball es que no pertenece a una familia peculiar, con un destino que hasta su llegada a la liga habría sido difícil de superarlo en los cines, ahora, veremos que es capaz de hacer en la mejor liga del mundo, y si se crea un nombre por si solo.