Un dúo de ensueño. Keith Allison (CC)

Los Wizards finiquitan la serie en el sexto partido ante Atlanta

Washington Wizards 115-99 Atlanta Hawks

John Wall fue el protagonista, una noche más, de la contienda entre Wizards y Hawks - Keith Allison (CC)
John Wall fue el protagonista, una noche más, de la contienda entre Wizards y Hawks – Keith Allison (CC)

El equipo de la capital se llevó la victoria ante el público de los Hawks y rompió el sueño de forzar el séptimo partido. Los Wizards dominaron durante todo el partido y tan solo concedieron una oportunidad a los locales en los minutos finales. No obstante, John Wall que hizo suyo el partido en todo momento decidió que no habría séptimo encuentro.

Este era el tipo de encuentro en los que se separa el grano de la paja, en el que los grandes jugadores dan un paso adelante. Cuando las muñecas se encogen y tiemblan, estos aparecen y decantan la balanza. Y así fue. John Wall demostró ser uno de los mejores bases de la NBA. Los primeros compases no fueron demasiado acertados para los Hawks que jugaban ante su público. Desde el primer momento el error en el tiro de tres fue lo que más lastró al equipo, que finalizó con un mísero 28% frente al 41% de su rival.

Pese a esta gran diferencia en el tiro exterior, el equipo de Budenholzer no se dejaron ir en todo el primer cuarto. Ya en el segundo cuarto, el binomio Beal-Wall fue demasiado para los halcones que se vieron superados, y al descanso la desventaja llegaba a los 19 puntos. Además, un encontronazo entre Beal y Kent Bazemore favoreció a esta desconexión de los locales. En un contraataque Bazemore empuja levemente pero de forma muy peligrosa, cuando su rival estaba en el aire. Hubo una escalada de tensión pero el conflicto no llegó a más.

Tras el descanso, las palabras de Mike Budenholzer surtieron efecto en los suyos. Por primera vez consiguieron ganar el parcial del cuarto y reducir la ventaja a menos de diez puntos. Tanto Paul Millsap como Dennis Schröder intentaron llevar a su equipo a la remontada, y por poco lo consiguieron. No obstante, John Wall apareció en el momento de más necesidad. Se vistió con la capa de superhéroe y con una sola jugada impuso su autoridad. Dicha jugada fue la que acabaría decidiendo el partido. A falta de ocho minutos para el final del partido, los locales habían reducido la ventaja de Wizards a solo tres puntos.

Dennis Schröder con el balón dirigía un contraataque que acabaría con una bandeja, y reduciría la ventaja a un solo punto. Sin embargo, John Wall desde atrás se elevó como una gran sombra y taponó contra el tablero la finalización del base alemán. No contento con eso, en la jugada siguiente el base de los Wizards dribló a dos jugadores de los Hawks y metió una gran canasta percutiendo contra el cuerpo de Paul Millsap y superándolo. A partir de ese momento, Wall se hizo dueño y señor del encuentro. No hubo respuesta por parte los halcones y los capitalinos se llevaron el partido y la eliminatoria, terminando con una victoria de 16 puntos el sexto encuentro de la serie.

John Wall y Bradley Beal, estelares

Fue la dupla de oro de los Washington Wizards la que guió a los capitalinos hacia la victoria de la primera ronda ante los Atlanta Hawks.

Nada más y nada menos que 73 tantos entre ambos jugadores posibilitaron la victoria desde un principio, en una serie que tenía todas las de irse al séptimo encuentro. Sin duda, uno de los backcourts más en forma de la conferencia este, y de la liga entera en esta postemporada.