Wesley Matthews sigue en estado de gracia/Nil Alemany (SB)

Otra flecha perdida de Wesley Matthews

No ha conseguido mejorar su rendimiento

Wesley Matthews/Nil Alemany (SB)

El tiempo se termina para Wesley Matthews. El escolta llegaba a los Dallas Mavericks con cartel de ser uno de los mejores «3+D» de la NBA y, hasta ahora, está aportando muy poco de «3», mucho de «D» y excesivamente poco de todos los demás aspectos del juego. Ahora que los Mavs están comenzando un nuevo proyecto donde jugadores como Harrison Barnes (un alero aunque haga las funciones de ala-pívot) y Seth Curry (un escolta que puede hacer de base) son los que más noticias protagonizan, el papel de Matthews está en seria duda por su «puesto» en la escala rendimiento/precio.

No es ningún secreto que, esta misma temporada, un servidor ya jugó con la posibilidad de traspasar al «23». Y es que el rendimiento de Wesley Matthews pone en muchos aprietos a los técnicos, siendo de confianza en un lado de la cancha pero convirtiéndose en una total incógnita en el otro.

En su año de debut en la franquicia texana, no había nadie que no pidiera paciencia y confianza para un jugador que se había recuperado de una grave lesión en tiempo récord y que ayudaba como podía a sus compañeros. Todos esperaban que la irregularidad en el lanzamiento disminuyera con el paso del tiempo, que fuera cogiendo ritmo poco a poco hasta volver al nivel que se le había visto en los Portland Trail-Blazers.

El hype estaba al máximo durante este pasado verano. El escolta había trabajado muy duro tanto en pista como el gimnasio para ser un jugador mucho más atlético y, además, añadir nuevas armas ofensivas como la de crearse sus propios tiros. Se esperaba una nueva versión de Welsey Matthews… que nunca se ha llegado a ver. Pese a ser considerado uno de los líderes del vesturario y, sin Dirk Nowitzki durante medio año, la segunda espada del equipo por detrás de Barnes. El rendimiento del jugador no ha estado a la altura. Sus 13.5 puntos, 3.6 rebotes y 2.9 asistencias son mejores números que los de la campaña pasada, pero todavía bastante inferiores —en puntos y rebotes— a sus marcas en los dos últimos años en Oregon. Eso sí, a su favor hay que decir que esas casi 3 asistencias por noche son su mejor marca en toda su carrera en la NBA. En los porcentajes de tiro sigue estando el gran problema, en toda su vida profesional no había tenido unas cifras tan malas que esta dos temporadas en los Mavericks. La mejora ha sido muy muy ligera en comparación con la gran bajada que tuvo entre el año 2015 y 2016.

Wesley Matthews cobrará la próxima temporada una cantidad algo superior a los 17 millones de dólares y le quedarán esa campaña y la siguiente —a razón de 18 millones aunque con una opción de jugador— y en Dallas también están comenzando jugar con esa posibilidad del traspaso.

Ahora, esta «flecha perdida» del arquero de los Dallas Mavericks no lo es tanto para los miembros de la franquicia. La importancia dentro de la plantilla ha sido refutada por todos los jugadores que han sido preguntados por su compañero. Además, este apoyo ha sido más fuerte todavía por parte de Rick Carlisle, que no dudó en elogiarle siempre que ha podido y que le considera uno de los líderes del equipo.

Una clave para una posible mejora ofensiva de Matthews tiene nombre y apellidos: Nerlens Noel. Mientras que en los Blazers compartía quinteto con otros jugadores de buenas dotes defensivas como Batum o López; hasta ahora en los Mavs ha estado muy solo, siendo el líder absoluto de este apartado. Si Noel renueva y se instala como ancla defensiva (jugando más de 20 minutos por partidos), el escolta podría jugar algo más suelto, sin tener necesidad de desgastarse por completo parando las ofensivas rivales.

La cuestión es esta; siguiendo su mejora temporada tras temporada en Texas, la próxima sería en la que volviera a igualar los números que consiguió en sus «años dorados» con Lillard y compañía: ¿tiene el talento necesario para conseguirlo o está realmente estancado en su estado de forma actual? Si es un sí, lo mejor de Wesley Matthews está todavía por llegar y puede ser uno de los veteranos, siempre necesarios en los proyectos en reconstrucción, que ayuden a los más jóvenes a progresar. Si es un no, tal vez lo mejor sea pensar en el futuro (y en la cartera de Mark Cuban), ahorrarse ese salario y pensar en una reconstrucción un poco más bestia de lo esperado.