Keith Allison (CC)

La segunda unidad de los Wizards supera a los Nets en un partido sin historia

BROOKLYN NETS 108-129 WASHINGTON WIZARDS

Brandon Jennings desplegó su mejor juego como Wizard / Keith Allison (CC)

Se presentaban los de Brooklyn en el Verizon con una racha de dos victorias seguidas, en un partido en el que los Wizards tenían la imperiosa necesidad de ganar para conservar la tercera plaza. John Wall era duda hasta el final después de no haber podido participar en la ronda de tiro por la mañana debido a una migraña, aunque finalmente fue de la partida.

Una vez más, los de DC salieron al partido sin intensidad y encajaron un parcial de 13-4 a favor de los Nets en los primeros cuatro minutos de partido haciendo parecer que la situación antes descrita era completamente opuesta. Este buen hacer inicial de los Nets y la dupla Lin-Hollis-Jefferson fue contrarrestado nada más salir a la cancha la segunda unidad de Washington Wizards, con un Kelly Oubre Jr. que de nuevo levantó al equipo y a la afición que se congregaba en el Verizon Center con su vigor defensivo. Liderados por esta segunda unidad y con Jennings y Mahinmi volviendo a hacer gala de su prometedora alianza, los Wizards  tuvieron un parcial a favor de 30-8 que dejó el marcador 63-42 al descanso.

El tercer cuarto volvió a evidenciar la displicencia en defensa del equipo de Scott Brooks, encajando 39 puntos tras un buen cuarto de Brooklyn en ataque, con un gran Rondae Hollis-Jefferson y unos buenos minutos finales de McDaniels y Hamilton. Especialmente de este último, quién hizo un roto por dentro a la débil defensa interior de los capitolinos. Tuvo que ser Beal -tras una muy floja primera parte- quién, junto a la segunda unidad de Washington, sofocara el amago de remontada de los neoyorquinos y dejara el marcador en +16 a favor de los Wizards con un solo cuarto por jugar.

El último cuarto fue un duelo de segundas unidades en el que el intercambio de canastas fue la tónica general y dónde Brandon Jennings (18 puntos y 9 asistencias en 20 minutos) por fin desplegó un juego acorde con las expectativas que generó su llegada. Asistencias espectaculares, una serie de 4 de 6 en triples y la sensación de dominar el juego a su antojo, que se ganó la ovación de la noche del Verizon tras finiquitar el partido y ser sustituido. Los últimos minutos sirvieron para mover los últimos lugares del banco de cada equipo, hasta poner el 130-108 definitivo.

Esta victoria, unida a las derrotas de Chicago y Detroit, certificó la tercera presencia en las últimas cuatro temporada de la franquicia de Washington en la postemporada, en la que parece que por fin podrá lucir una rotación larga y fiable. Por primera vez en la temporada, el banquillo de Wizards superó en anotación al quinteto titular (70-59) y dejó unas sensaciones de fiabilidad, sobre todo en defensa, que debería liberar de minutadas a las ya cargadas piernas del quinteto inicial. Anoche ninguno de sus miembros jugó más de 24 minutos con vistas al partidazo de esta noche en The Q contra los Cavaliers.