Keith Allison (CC)

Kemba Walker silencia a unos Lakers que merecieron más

Charlotte Hornets 109 - 104 Los Angeles Lakers

Kemba Walker hornets
Kemba Walker guió a los Charlotte Hornets a la victoria en el Staples. Keith Allison (CC)

Los Charlotte Hornets de Kemba Walker llegaban al partido dejando atrás un buen puñado de derrotas, y recuperando aliento con su victoria ante los Kings. Una vez aquí, en el estadio de uno de los peores equipos de la competición, querían volver a ganar y seguir creciendo desde las cloacas del Este. Mientras, Lakers seguían perdiendo, y quizás, «disfrutando» con más y más partidos, aquí en un nuevo partido en LA, las oficinas quizás tenían en mente una nueva derrota, lo que se postulaba totalmente en contra de lo que sus aficionados quieren para su franquicia.

Los pronósticos no erraron, el favoritismo era para los Hornets, pero por puntos, y así fue. Los dos conjuntos tuvieron oportunidades para llevarse el gato al agua, Lakers incluso tuvo ventajas muy cerca del final, que no supieron aprovechar, para que el encuentro se decidiese por detalles, o por nombres propios. Es ahí, donde Hornets estuvo mejor posicionado con la enorme actuación de un Kemba Walker que demostró ser el mejor jugador en la cancha en esta noche de púrpura y derrota.

Como decimos, el gran MVP del encuentro lo tenemos en Kemba Walker, el gran líder de los visitantes se iría a los 30 puntos, 5 rebotes y 7 asistencias, Kemba cambió el partido y sobre todo, marcó una victoria más para su equipo. Acompañándole, Frank Kaminsky III, que un partido más confirma su crecimiento con los de Charlotte. Frank sumaría 24 puntos y 12 rebotes, un sólido doble doble que le confirma como el mejor compañero de viaje de Walker.

En el lado de la derrota, el de Los Angeles Lakers, la cantinela dorada de siempre. El equipo dirigido desde los banquillos por Luke Walton sigue buscando su camino entre jóvenes que buscan madurar y aprender gestionar finales como el de hoy. La mala gestión del tramo final del partido de hoy puede ser una clase de primaria más, pero la digestión de sus aficionados empieza a convertirse de una mala digestión a la acidez de todas las comidas precocinadas digeridas últimamente.

Entre los destacados de Lakers, destacar el buen partido de sus dos proyectos más sólidos, por el momento, D’Angelo Russell y Julius Randle. Russell se iría a los 23 puntos y 9 asistencias, destacando sobre todo su capacidad para dirigir, por momentos, buenas jugadas para los suyos. Eso si, D’Angelo debe seguir con el proceso de aprendizaje, ese que hará que sepa como debe leer partidos, algo indispensable, y que hará que pase de ser un buen jugador, a una estrella en esta liga.

Y por supuesto, Julius Randle, que se encontró aquí con su mejor partido en meses. Randle firmaría 23 puntos, 18 rebotes, 6 asistencias, 3 robos y 2 tapones, dándole a su «fanaticada» el Julius que quieren ver, el que en un futuro podrá cambiar partidos.

Pero pese a las dos grandes actuaciones de sus estrellas en ciernes, Lakers no pudo imponerse pese a sus ocasiones. Walker supo como cambiarlo todo, y agarrar a los suyos a un partido mucho más necesario para los Hornets que para unos Lakers que no buscan competir, solo volver a sonreír con el juego de su futuro.

La victoria de esta noche vuelve a hacer soñar a los Hornets con el noveno puesto del Este, ese que les puede hacer crecer, y quien sabe, en la búsqueda de su sueño más húmedo, el de los Playoffs de la NBA. Entre tanto, Lakers ya sueñan que las pesadillas de un año más les lleve hacia otro top 3 del próximo draft, un sueño demasiado repetido año a año para una afición que ya espera de los suyos mucho más.