Alex Güell (SB)

Récord de triples en la victoria de Nuggets sobre Warriors

Golden State Warriors 110 – 132 Denver Nuggets

juancho hernangómez denver nuggets
Juancho Hernangómez aprovechó su titularidad para hacer su mejor partido en la NBA. 27 puntos para la victoria de los Nuggets. Alex Güell (SB)

Encuentro alucinante que quedará en la historia del Pepsi Center como la mayor nevada de triples que se tenga registro en Colorado. En un partido de anotación acelerada los Nuggets se impusieron con 24 triples empatando la marca de la NBA impuesta por los Houston Rockets hace poco más de dos meses, además de agregar una nueva marca de 16 triples en una mitad suficiente para sobrepasar a cualquier equipo incluso a los Golden State Warriors, que impávidos no podían creer lo que lanzaban los Nuggets desde el perímetro.

En un encuentro que se aproxima como una próxima ronda de playoffs entre el primer sembrado del Oeste frente al octavo lugar, se pudo apreciar lo atractivo que puede llegar a ser ver a estos dos equipos jugar en un duelo de velocidades en donde no hubo espacio para las defensas.

Los Golden State Warriors llegaban al partido confiados en dar un paseo por el Pepsi Center con un Kevin Durant que se impone como la máxima pesadilla en Denver anotando un promedio de 29 puntos cada vez que los visita, además de ser los líderes de la liga en puntos por partido, % de campo, robos, asistencias, tapones y diferencia de puntos, suficiente para atemorizar a cualquiera.

Por su lado los Denver Nuggets vienen cuidando ese octavo lugar que los deja felices, pero preocupados por los Trail Blazers que los enciman en la novena posición, con quienes durante la semana realizaron un enroque de torres entre Jusuf Nurkic y Mason Plumlee en perspectiva de enfrentar el cierre de temporada.

En Denver la sorpresa fue mayúscula puesto que el equipo local se presentaba con 6 jugadores fuera de cancha, 3 de ellos titulares: Emmanuel Mudiay, Danilo Gallinari, Wilson Chandler, Darrell Arthur y Mason Plumlee.  Pero eso no importó ya que con sólo 9 jugadores disponibles lograron fallar menos tiros y cerrar los rebotes con 52 en total, 21 de ellos de su joven estrella Nikola Jokic quien lideró los hilos del equipo acumulando su segundo triple-doble de su carrera con 17 puntos, 21 rebotes y 12 asistencias, récords personales en rebotes y asistencias.

Y por si no fuera poco en cuanto a récords en Denver, quien vivió una noche soñada fue nuestro Juancho Hernangómez, quien tras pasar hace algunos meses por la D-League, el día de ayer le tocó salir como titular ante las ausencias de sus compañeros, cuestión que hizo a la perfección siendo el máximo anotador del equipo con 27 puntos y bajando 10 rebotes.

Desde el primer momento se pudo apreciar que el partido sería un juego de catch and shoot en el que los Nuggets se adaptaban mejor moviendo el balón y encontrando tiros desmarcados mientras los Warriors centraban sus acciones en Curry y Durant buscando mantenerse al ritmo que proponían los locales. Tras un primer cuarto inesperado en el que los Nuggets se colocaban en ventaja con una lluvia de triples liderada por Juancho, los Warriors salieron  buscando remontar en el segundo con un Ian Clark que de a poco demostraba porque tenía credenciales para aparecer como escolta titular. Pero para desgracia de los líderes del oeste, el equipo local hizo gala de una de sus mayores virtudes, la cual es lo regular que es su banquillo en relación a su cuadro de titulares, logrando ampliar la ventaja con buenas apariciones de Johnny O’Bryant y Mike Miller.

En esta primera mitad el ritmo de juego lo impusieron los Nuggets con esos 16 triples que obligaron a forzar más de un tiro de Curry, que no estuvo en su noche desde con el tiro con 4/18 en total. El resultado fue un increíble 54-79 a favor de los Nuggets que se iban al descanso ante la ovación de su público.

Luego de un entretiempo en el que suponemos Steve Kerr levantó la voz, los Warriors salieron con mucha más actitud de vuelta a la pista logrando meterse bajo la frontera de los 20 puntos, con un Steph Curry en su faceta de asistente y con McCaw y Durant siendo los únicos que dieron la talla en ofensiva. Fue en esos momentos cuando los Nuggets ganaron el partido sacudiéndose la amenaza con un par de ráfagas de triples de un inspirado Jameer Nelson o de su joven francotirador Jamal Murray.

El final del partido fue ilustrativo de una cuestión que no se veía hace mucho tiempo, Stephen Curry sentado en el banquillo con la toalla en la cabeza y la mirada perdida intentando ver a sus compañeros de la segunda unidad, que estaban echados a la suerte buscando un milagro que casi consiguen colocando a los Warriors a tan sólo 9 puntos en el ecuador del último cuarto. En ese momento los Nuggets se vieron amenazados, el costo de no defender como se debe estaba pasando la cuenta, eso y las 22 pérdidas que posibilitaron una que otra arrancada de Andre Iguodala que metía de nuevo en el partido a los de la bahía.

Pero Steve Kerr no pensaba lo mismo, en ese momento consideró que el partido no se merecía ganar así y optó por dar una lección de humildad a sus dirigidos dejando morir hidalgamente a su segunda unidad en cancha y dando un poco de descanso a sus titulares que buscarán sacudirse la resaca en un próximo partido en donde enfrentarán a Sacramento Kings.

Partido cerrado con marcador de 110-132 al final, premio para unos Denver Nuggets que no se echaron a morir previo al encuentro y salieron a dar lo mejor de sí en un partido cuesta arriba. Lo mejor del encuentro sin duda el desempeño colectivo e individual de Nelson, Jokic, Juancho y compañía que no olvidarán esta noche soñada en la que pusieron de rodillas a los reyes del perímetro.

A tomar nota que a día de hoy Warriors y Nuggets son las dos ofensivas más potentes en lo que va de año, y de seguir así esta probablemente sea una primera ronda de playoffs de ensueño para los amantes del juego de anotación. Tendremos que ver si las sorpresas se prolongan o las defensas aparecen, lo que sí está asegurado es que entre estos dos equipos espectáculo hay y mucho.