Scott Ripley (sripley.ripley@gmail.com)

Desenmascarando a Nicolas Batum

En España se tiene una imagen distorsionada del francés

Nicolas Batum Charlotte Hornets
Nicolas Batum controlando el balón en un partido con los Charlotte Hornets. – Scott Ripley (sripley.ripley@gmail.com)

¿Qué aficionado español al baloncesto no recuerda el puñetazo de Nicolas Batum a Juan Carlos Navarro en los cuartos de final de los Juegos Olímpicos de 2012 en Londres? Probablemente todos. Este golpe del jugador francés al escolta de Sant Feliu de Llobregat dio la vuelta al mundo y convirtió al alero francés en uno de los jugadores de baloncesto más odiados en nuestro país.

Antes de esta acción, desafortunada por parte de Nicolas Batum, el público español apenas conocía al jugador y mucho menos las personas que no siguen la NBA. A partir de ese momento ya se hace un jugador reconocido en nuestro país y se le empieza a tachar de violento y que no sabe perder. Sin embargo, este hecho no le define en lo más mínimo ni como persona ni como jugador. Muchos de los compañeros del francés se sorprendieron muchísimo cuando vieron a Batum golpear a Navarro y pensaron que no podía ser cierto lo que estaban viendo, era una acción incapaz para una persona como el alero francés.

Después de muchos años, Nicolas Batum ha hablado respecto este episodio de su carrera. Batum explica cómo cuando el partido estaba ya decidido a favor del combinado español, entró en ira por la derrota sufrida en esos momentos y, tras seguir al escolta español, le propinó un golpe en la ingle. En el momento en que Batum vio al jugador tendido sobre el parqué y observó como todo el equipo español se dirigía hacia él, fue consciente de lo que había hecho e inmediatamente se arrepintió de ese acto. Se repitió varias veces, mientra movía la cabeza, que se había equivocado. Nico Batum revela como todavía hay compañeros que le recuerdan esa acción, el propio Michael Kidd-Gilchrist bromeó diciendo que se hizo famoso tras ello. El arrepentimiento inmediato sobre la acción y con la franqueza con la que habla sobre ello es un claro síntoma de que el francés no es ese tipo de persona violenta en la que le hemos convertido.

Tras el golpe muchos rumorearon que Batum recibiría una multa importante por parte de la FIBA, NBA o Federación Francesa, ya que estos no son los valores que se pretenden transmitir a la gente joven. Hasta el propio jugador creía que le caería algún tipo de castigo. Sin embargo, nunca se llegó a producir dicha sanción. Batum tiene la teoría de que nunca le sancionaron por su trayectoria, ya que siempre se había caracterizado por ser una persona tranquila y sin ningún comportamiento violento en todos sus años, tanto de profesional como en categorías inferiores. El francés recuerda como el árbitro NBA que estaba pitando ese encuentro, Bill Kennedy, le miró sorprendido pensando que no podía haber realizado esta acción antideportiva un jugador como él. ¡Hasta un árbitro se sorprendió tras el suceso!

Ríos de tinta se escribieron tras este momento y mucha gente empezó a curiosear acerca del pasado de Batum. En este existe una historia triste y desgarradora. Cuando Nicolas tenía solamente 2 años estaba en la grada de una cancha de baloncesto junto a su madre viendo jugar a su padre, que era jugador profesional de baloncesto. En una acción del partido Richard Batum recibió una falta que le llevó a la línea de tiros libres. Cuando el padre de Nicolas Batum se disponía a realizar los pertinentes lanzamientos algo sucedió y se desplomó en medio de la cancha, la preocupación se hizo palpable en todo el pabellón. Más tarde los peores presagios se confirmaron, Richard Batum falleció. Nicolas Batum recuerda como tiene cortos recuerdos de ese momento a pesar de tener solo 2 años, recuerda ver llorar desconsoladamente a su madre y como los medios de comunicación solo hacían más que hablar de eso. Sin duda, un recuerdo duro.

El fallecimiento de su padre en pleno partido sembró dudas en muchos de los ojeadores de la NBA respecto a Nicolas Batum, ya que estos consideraban que el padre de alero de los Hornets había fallecido por un ataque en el corazón y que esto le podría suceder también a su hijo. Sin embargo, esto difería completamente de la realidad. El fallecimiento de Richard Batum no fue causado por un fallo cardíaco, sino que fue consecuencia de una aneurisma. Esta enfermedad no es hereditaria y, por tanto, no hay que preocuparse porque a Nicolas Batum le suceda lo mismo que a su padre. Además, en estos tiempos hay un mayor control del estado de salud de los jugadores para evitar desgracias. Gracias a estos controles se han podido evitar sustos importantes en jugadores como Mirza Teletovic o Chris Bosh.

A pesar de la preocupación de algunos ojeadores, los Blazers decidieron confiar en ese jugador delgado de tan solo 19 años que había dado destellos de calidad en Le Mans. Nicolas Batum es uno de los principales culpables de que Rudy Fernández no triunfara en la NBA (otra de las posibles causas de la animadversión de los españoles hacia el francés), ya que desplazó al mallorquín de la rotación del equipo dirigido por aquel entonces por Nate McMillan. El actual entrenador de los Indiana Pacers vio en el francés un jugador con una gran futuro, para aquel entonces podía defender con notoriedad a los rivales en los que se emparejaba y se le veía una capacidad de lanzamiento destacable. Tras cuatro años en los Blazers y consagrado ya como un jugador importante en la franquicia de Oregon, se convertía en agente libre restringido en el verano de 2012, donde recibió una oferta de $46 millones por cuatro años de los Timberwolves. Los Portland Trail Blazers decidieron igualar dicha oferta, ya que el entonces nuevo entrenador, Terry Stotts, consideraba al actual jugador de los Hornets imprescindible para su equipo. De la mano de Stotts la progresión de Batum fue cada vez mayor, pero a pesar de ello en el verano de 2015 la dirección de los Blazers decidió reconstruir el equipo entorno a Lillard  tras la marcha de LaMarcus Aldridge a los San Antonio Spurs. Esto llevó al francés a hacer las maletas rumbo a North Carolina, donde se ha terminado de destapar como uno de los mejores aleros del panorama baloncestístico. No sin más, la franquicia presidida por Michael Jordan decidió renovarle por el máximo salarial posible.

Para los aficionados españoles lo sucedido en aquella Olimpiada de Londres es el recuerdo más importante que se conserva de Nico Batum. Sin embargo, hay que borrar ese mal recuerdo y empezar a valorar al jugador por su nivel de baloncesto y dejar de tacharlo como un jugador violento con un mal perder, ya que estas no son características que definen a una de las actuales estrellas de los Charlotte Hornets. Mirar varios encuentros de Batum con los Charlotte Hornets sería una de las mejores opciones para quitar esa imagen que se conserva del francés. En los partidos se puede observar una persona calmada, tranquila, y se ve como nunca entra en peleas ni se encara con el rival ni árbitros. Todos los compañeros que ha tenido han destacado la gran personalidad del jugador y su amabilidad. ¿Por qué deberíamos tachar nosotros a un jugador de lo contrario por una mera acción?