Massachusetts National Guard (CC)

Jared Sullinger en versión «light», sin calorías

El PF se compromete con su sobrepeso

Massachusetts National Guard (CC)
El actual #0 de los Raptors durante un acto con el equipo de Boston. Massachusetts National Guard (CC)

Jared Sullinger ya está dejando huella en Toronto. El ala-pívot llegó a Toronto, en primer lugar por la promesa de la titularidad, algo que refrendó Casey, y en segundo lugar por las buenas palabras de su ahora ex-compañero Amir Johnson. Recordemos que Amir es uno de los jugadores más queridos en la historia de los Raptors. Rechazó ofertas superiores y de mayor duración de otras franquicias y acabó uniéndose a la oferta de $6M  de Masai Ujiri.

Ahora mismo está en su haber hacer una gran campaña e intentar o bien conseguir un contrato de larga duración en Toronto o buscar una gran oferta en la Agencia Libre. Los periodistas de Canadá temen que vuelva a pasar como con Bismack Biyombo, quien llegó con un contrato «ganga» y acabó marchándose por más de seis veces su valor a Florida Centra.

El equipo canadiense busca un compromiso más allá de lo deportivo. El jugador ha adelgazado este verano 18 kg, bajando de sus iniciales 136kg a los actuales 118kg. La organización opina que sus problemas con las lesiones están relacionadas con su sobrepeso. Por ello, librar una batalla con sus excesos será lo que prime en Toronto. No se puede saber realmente cuánto pesó sus problemas con la comida con la decisión de no renovarle por parte de los Celtics. Sin duda, la adquisición de Al Horford fue un adiós precipitado del #7. El alapívot está buscando un nuevo hogar y cree poder haberlo encontrado en Toronto. Sullinger ha vuelto a su peso ideal de 115 kg y admite que no ha sido fácil mantener su nivel de peso.

El propio jugador admite que lo más importante es su salud y calidad de vida. Quiere también tener una carrera larga y fructífera y por ello debe controlar su peso.

«Tan solo estoy intentando estos días controlar mi peso. Tengo que entender que éste será mi nuevo estilo de vida y que es tiempo de un lavado de imagen. Cada día estoy trabajando. No puedo parar. Es algo que es debo hacer todos los días de mi vida.

En el verano de 2015, su familia, preocupada por su salud, concertaron una cita con el ex-número 1 John Lucas en el piso de Sullinger de Ohio para hablar de ética de trabajo y reconducir su carrera. Con la ayuda de Lucas, Sully supo bajar el peso y sus minutos con los Celtics aumentaron. Sin embargo, con la llegada del «Small-Ball» y los minutos en aumento de Jae Crowder, Jared jugó cada vez menos y acabó por volver a comer y, obviamente, engordar. Por eso, a día de hoy, ha tratado de recuperar la mentalidad del verano de 2015. Ha vuelto a su peso ideal (aunque todos sabemos que le sobran aun curvas de encima), y ha empezado a trabajar como nunca (o eso transmiten los periodistas canadienses):

«(Para los demás) llegas a tu peso ideal y paras. Para mí, no puedo tener ningún día libre. DeMarre puede librar, DeRozan puede librarse de entrenar algún día. Jared Sullinger no puede. He aprendido a acostumbrarme y me voy sintiendo mejor cada día», dijo Sullinger tras el segundo día de entrenamiento.

Al parece, los problemas de salud son comunes en su familia, con mucha experiencia en problemas de sobrepeso contra los que tiene que luchar Sullinger, por problemas de genética:

«Lo peor fue ver a mi madre morir por diabetes. He tenido a otro miembro de mi familia en el hospital por líquidos en sus pulmones. Tuvo un ataque al corazón. Un tío murió por infarto… Pese a que estoy activo, a que sigo sano, algunas cosas me podrán pasar. Veo las vidas de mis familiares como ejemplos de lo que no quiero que me pase».

Como bien dicen en Natioan Post, la lotería no le tocó a Sully cuando nació. Nunca tendrá ese cuerpo de profesionales o de rockeros. Sin embargo, poco a poco está sabiendo controlar su peso y al parecer, no todo se centra en la comida. Sus hábitos de sueño y ritmos circadianos pueden ser los culpables de su descontrol:

«Tuve mala suerte al nacer. Definitivamente. No puedo coger y comer lo que quiera. Hay chicos que sí que pueden, comen, devoran, no entrenan y siguen perdiendo peso. No soy como ellos. Cada día es una batalla para mí. Cada día tengo que hacer algo, aunque sea levantarme y salir a andar alrededor, dar un paseo. Lo que sea para quemar calorías y seguir perdiendo peso».

«El dormir tiene una gran conexión con mi ganancia de peso porque mi cuerpo no descansa correctamente. Mi metabolismo no funciona de manera adecuada y para mejorarlo, dormir es muy importante. Hay veces durante la temporada que vuelvo de los partidos y puedo estar despierto hasta las 3:00 o 4:00 de la madrugada, despertándome al día siguiente a las 8:30 y todo por la comida. Este verano he aprendido qué comidas puedo y no comer para que no me incomoden durante el sueño.

Ya adelantábamos que Sullinger había pegado un cambio físico desde su fichaje por los Raptors. Sin embargo, que no os vendan cantos de sirena. Si algo he aprendido de los compañeros de El Despacho de Auerbach es que con Sully nunca se sabe. Lo mismo su cambio de peso mejora su tiro, que vuelve a engordar (y adelgazar)  para finalmente ser despedido de la mejor franquicia de la historia de la NBA. Sin embargo, algo bueno tiene que tener el sobrepeso de Sullinger, como ya decía el redacto de Celtics, Álvaro Méndez el año pasado, su «arma secreta», su culo, le permite atrapar mejor los rebotes. Esperemos que, pese a que adelgace, siga siendo tan buen reboteador.