no es cc

Cinco razones para que los Suns sean la sorpresa

En la temporada 2016/2017

phoenix suns
Fuente: Jeremy Andrews (CC)

Conseguir un billete para Playoffs está muy caro por estas fechas, especialmente durante las últimas temporadas en el Salvaje Oeste. Precisamente en la 2013/2014 los Phoenix Suns sumaron 48 victorias, cuando todos creían que el equipo tankearía, y aún así se quedaron fuera de la postemporada.

Hace unos años quedar entre los ocho primeros conjuntos del Oeste era una misión realmente complicada, sin embargo la última temporada y la próxima es la otra costa, la Este, la que vende a un precio mayor sus pasajes para luchar por el trofeo Larry O’Brien.

Los Phoenix Suns acumulan dos campañas negativas desde que sumaron 48 victorias, con traspasos, despidos, problemas de química y lesiones, muchas lesiones. Ahora el proyecto de Ryan McDonough parece tener claro el camino y, porque no, los de Arizona repitan el éxito de aquel 2014 para ser la sorpresa de la temporada.

1 – Un Backcourt de lujo

El backcourt de los Suns es sin dudas uno de los mejores de toda la NBA. La pasada temporada las lesiones diezmaron brutalmente la contribución que pudieron ofrecer los bases y escoltas de Phoenix. En la 2016/2017 Earl Watson tendrá tres grandes figuras: Eric Bledsoe, Brandon Knight y Devin Booker.

Bledsoe y Knight comenzaron el último curso baloncestístico a un ritmo trepidante. Hasta que llegó la baja para toda la temporada del primero y los problemas en la ingle del segundo el dúo promediaba 42.7 puntos y 10.9 asistencias por partido, terceros en anotación y primeros en asistencias. El punto negativo eran las pérdidas, donde solo Wall y Beal acumulaban más. También en defensa eran capaces de marcar diferencias, especialmente con uno de los mejores bases defensivos como es Bledsoe.

Sin embargo las lesiones frenaron esta producción. Ambos comenzaron en diciembre con los problemas, Bledsoe no pudo participar más en la temporada y Knight jugó con molestias hasta que se operó. El primero tan solo apareció en 31 encuentros, mientras el segundo lo hizo en 52, de los cuales en ocho jugó lesionado. Es decir, estuvo sano en dos tramos de campaña para un total de 44 partidos, algo más de la mitad.

A este dúo dinámico hay que sumarle la presencia de Devin Booker. El escolta apunta a próxima estrella de la NBA tras su año rookie, en la que entró en el Mejor Quinteto de Rookies, y aunque todavía tiene que desarrollar mucho su juego es un tercer gran complemento, especialmente en el apartado mediático.

2 – Jóvenes productivos

No solo Booker es un joven con un futuro más que interesante. Junto al guard formado en Kentucky aparecen otros nombres entre los que destacan dos en especial, T.J. Warren y Alex Len. El alero de Durham y el pívot de Ucrania apenas tienen 23 años recién cumplidos, pero son dos jugadores que aportan mucho al equipo.

Warren viene de una grave lesión y al igual que con Bledsoe y Knight su salud es fundamental. Tony Buckets era el tercer máximo anotador de los Suns antes de sufrir una fractura en el pie en febrero y volverá a ser una referencia ofensiva la próxima temporada.

Len, por su parte, ha ido creciendo año a año en cada aspecto del juego. Se trata de un center de corte clásico bastante completo, buen defensor, sólido reboteador, buen pasador y con buena muñeca. Watson quiso darle más importancia en el tramo final de campaña y promedió 13 puntos y 10.3 rebotes desde el All-Star.

Además de Warren y Len, aunque estos dos están ya capacitados para estar de sobra en una rotación NBA, hay otros como Dragan Bender, Marquese Chriss, Archie Goodwin, Tyler Ulis o Alan Williams que están más verdes o bien apenas cuentan con minutos. Aunque no se espere rendimiento por su parte esta temporada perfectamente uno o un par de ellos puede sorprender y dejar minutos de calidad.

3 – Y veteranos productivos

Pero no solo jóvenes y un backcourt de lujo, sino también veteranos. El grupo que forman Tyson Chandler, P.J. Tucker, Jared Dudley y Leandro Barbosa aportan diferentes puntos al juego y veteranía y experiencia a un vestuario joven.

El primero de ellos, Chandler, viene de su peor temporada como profesional, pero Watson le sacó mejor rendimiento en los últimos meses de campaña y aportará defensa y rebote. Tucker y Dudley, por su parte, son dos perfiles 3&D que encajan muy bien con diferentes quintetos. Por último, Barbosa, viene de recuperar su nivel de juego en los Warriors como un sólido anotador con la segunda unidad aunque lejos del rendimiento de sus mejores años.

4 – La directiva endereza el rumbo

Hasta el verano pasado, con el traspaso de Marcus Morris y la polémica que trajo con Markieff, la directiva de los Suns mostraba una mala imagen a la liga. El barato traspaso de Isaiah Thomas, la destrucción del proyecto de Hornacek y Dragic o declaraciones negativas de ex-jugadores mancharon la reputación de la franquicia.

Sin embargo desde la última temporada esto parece cambiar. Ryan McDonough no suma ninguna elección negativa en el Draft y confió en un Earl Watson al que los jugadores querían mantener como entrenador jefe a pesar de un récord horrible. Este verano la directiva recibió muy buenas notas de la prensa especializada por sus movimientos de la off-season.

5 – Cero presión

Hay proyectos que estén o no en un buen momento siempre tendrán el foco mediático sobre ellos, especialmente los Lakers y los Knicks, otros como los Suns no tienen encima siempre a la prensa. No se exigirá tanto a los Suns a menos que tengan un equipo para competir sin discusión.

Entre los proyectos jóvenes de la liga sin duda el de Phoenix es el que menos presión tiene sobre sus hombros, por no decir que no hay presión por parte de la prensa y opinión general. Sin embargo proyectos como el de Lakers o Sixers tienen más ojos encima, el primero por ser quienes son y el segundo por la cantidad de años de tanking. También aparecen otros como el de Wolves, Bucks o Blazers, a los que se les pedirán victorias desde ya.

Los Suns no contarán con esta presión extra, al igual que en aquella temporada 2013/2014, por lo que convertirse en una de las notas agradables de la campaña es más posible. Desde luego todavía falta ver el papel de Earl Watson, que se «estrena» como entrenador jefe, y el rumbo que decide tomar el equipo: si apostar más por el desarrollo de los jóvenes o intentar ganar encuentros esta misma temporada.