Fuente de la foto: Reuters

España busca la épica frente a Estados Unidos

Cuarto enfrentamiento seguido en unos Juegos

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Fuente de la foto: Reuters

Todo aficionado al baloncesto, especialmente el seguidor español, tiene muy presentes las dos finales de 2008 y 2012 frente a Estados Unidos. Dos partidos maravillosos en los que el combinado nacional hizo frente al todopoderoso Team USA, incluso poniéndoles en serios apuros en la final de Londres.

Tras la apabullante victoria a Francia, uno de esos partidos que no se olvidará fácilmente, España alcanza por terceros Juegos consecutivos las semifinales. Sin duda este logro les mete ya, aunque lo estaban de largo, en los libros de historia como una de las mejores generaciones que ha dado este deporte.

Pero en el camino a la final espera de nuevo Estados Unidos. La máquina dirigida por Mike Krzyzewski no ha perdido ni un solo partido en lo que va de torneo, pero las sensaciones que dieron en la fase de grupos no fueron óptimas. Ahora la ÑBA se agarra a su estado de forma, a su motivación y a la épica para seguir haciendo historia.

El fin de la generación

Cada torneo internacional parece que sea el último que van a disputar, pero la mejor generación del basket español sigue dando guerra, aunque esta si parece su última batalla. Pau Gasol, Felipe Reyes, Juan Carlos Navarro y José Manuel Calderón son ese grupo de la vieja guardia que resiste como puede, unos mejor y otros peor, el paso del tiempo.

Por su estado físico y de juego, parece sumamente complicado que tanto a Navarro como a Calderón volvamos a verlos en unos Juegos, dentro de cuatro años en Tokio. Pau cuenta con más opciones, pero a sus entonces 40 años dependería de su forma física. Por último, Felipe Reyes, parece que podría seguir jugando hasta los 50, pero en 2020 también tendrá 40 años y será complicado verle con la elástica de la selección.

En las próximas competiciones, Europeo y Mundial, sí que hay más opciones de verlos, aunque lo más probable es que más de uno, o incluso los cuatro, se retire definitivamente de la selección cuando terminen los Juegos, al igual que por ejemplo Tony Parker.

Ha despertado la bestia

En fase de grupos el Team USA ganó todos sus encuentros, lo esperado, pero lo cierto es que sufrieron frente Australia, Francia y Serbia. La defensa de los americanos, su estandarte cuando vienen a los Juegos, estaba siendo realmente mala, y su buena circulación de balón para encontrar ventajas y tiradores abiertos se sustituyo más aún por el juego individualista.

El quinteto titular que habituaba a sacar Coach K en esta fase preliminar estaba formado por cuatro jugadores cuyo esfuerzo defensivo deja que desear: Kyrie Irving, Kevin Durant, Carmelo Anthony y DeMarcus Cousins. Si bien en ataque son una auténtica salvajada, no existía un equilibrio ideal entre primer y segundo quinteto. Con Cousins en pista tienes el pívot más dominante de la competición, imposible de frenar cuando recibe cerca del aro. Pero el de los Kings es lento de movimientos y como ancla defensiva es muy flojo. Esto al lado de enormes defensores no importaría, pero los otros tres ya mencionados no son ni mucho menos especialistas.

Estados Unidos sabe que solo con defender bien tienen gran parte del encuentro en su bolsillo y eso hicieron contra Argentina. El Team USA activó el modo Playoffs y cuando los argentinos salieron fuertes recibieron un parcial en contra de 25-3, demoledor.

Krzyzewski cambió el quinteto titular, introdujo a DeAndre Jordan, defensa e intimidación, por Cousins dando muy buenos resultados. Otra pieza clave que puede hacer mucho daño al ataque español es Draymond Green, que a pesar de no estar contando con muchos minutos, deja una intensidad defensiva exagerada.

Cuidado con el rodillo americano. La bestia ha despertado y cuando se lo proponen son realmente imparables, una máquina creada para arrasar en la pista con los movimientos más simples. Pero, ¿se puede vencer al todopoderoso equipo americano?

Pau Gasol y las claves del partido

Solo hacen falta unas palabras para desestabilizar un país entero. En el caso de España esas palabras son: «Pau no estará al 100 por cien». Y es que según el propio Sergio Scariolo el pívot de los San Antonio Spurs sufre una contractura muscular que incluso podría hacer que no juegue el partido. Sin Pau sobra decir que no hay opción posible de vencer.

Tras la victoria frente a Francia muchos levantaban la voz diciendo que la Pau-dependencia no existe, mentira. Que el astro español no termine cada encuentro con 20 puntos y 10 rebotes no significa que no sea fundamental. En defensa es una pieza clave desviando tiros y protegiendo la zona. En ataque, aparte de su gran y completo arsenal de anotación, es un generador de juego y obliga a la defensa rival a estar muy pendientes de él.

España es, con el permiso de la equilibradísima Australia, el único combinado capaz de hacer frente al actual campeón olímpico. Para ello aparecen varias claves, la primera de ella la zona 2-3 para limitar la capacidad de anotación americana en la media y corta distancia, donde más peligrosos son. No hay ningún jugador en la plantilla capaz de frenar a Cousins, por lo que cerrarse bien sobre él aparece como la única opción. Otros como Carmelo cuentan con mucha superioridad con emparejamientos de aleros bajitos, por lo que los dos contra uno y las ayudas tienen que ser rápidas e inteligentes.

Aquí los tiradores del Team USA jugarán un papel fundamental. Hasta ahora el mejor lanzador que tienen en el roster, Klay Thompson, está realizando penosas series de tiro, incuso lanzando algún balón al canto del tablero. Solo Irving, Anthony y George se salvan y acumulan buenas series. Lo de Durant es un caso aparte que se verá más adelante. Hoy más que nunca Estados Unidos necesita a sus tiradores.

En los emparejamientos individuales aparecen algunos muy interesantes. Rubio, con Irving; Llull, con Klay; Mirotic, con Carmelo; Gasol, con Jordan; el Chacho, con Lowry… Dentro de las diferentes superioridades que uno y otro conjunto pueden tener, ¿quién defenderá a Kevin Durant?

Mi respuesta a la pregunta es sencilla, Víctor Claver. El nuevo jugador del Barcelona viene de completar una gran temporada en Rusia y en los Juegos se le vuelve a ver frío y con un papel secundario. Para ganar hay que arriesgar, si Claver no puede minimizar el impacto de KD nadie puede hacerlo. Rudy y Llull son demasiado bajitos para el alero y en los interiores no hay ninguno lo suficientemente móvil, obviando el agujero negro que acostumbra a ser Mirotic, como para hacer que el show de Durant no sea tan demoledor. Claver tiene que ser titular, para mí no hay duda.

El broche de oro

Hoy España tiene la opción, tiene la confianza y tiene la motivación de hacer historia. Este equipo ha ido de menos a más, pasando de estar apunto de quedarse fuera a querer plantar cara a Estados Unidos. Ganen o pierdan esta noche ya tienen un historial prácticamente inmejorable y, aunque el oro se resista, esta generación de baloncesto nos ha hecho soñar demasiadas veces, más de las que podemos contar con los dedos. Eso vale más que cualquier medalla.

Porque los Gasol, Navarro, Reyes, Calderón, Jiménez, Cabezas, Garbajosa, Mumbrú o López se quedan y se van quedando atrás, pero su legado permanece intacto. Sería espectacular, sería histórico, ver a España vencer al titán azul, rojo y blanco, llegar a la final y coronarse campeones. Solo de escribirlo e imaginarlo mi piel se pone de gallina. Pase lo que pase y gane quien gane, esta generación española de baloncesto ya tiene un final de oro.