Zach LaVine se atreve con todo

El doble campeón del concurso de mates se tira al triple

Hola soy Zach LaVine, tal vez me recuerden por películas como, Mátalos Suavemente o Space Jaw (Mandíbula Espacial).

Y es que el bueno de Zach nos ha dejado boquiabiertos a todos con momentos históricos en los concursos de mates dignos de la gran pantalla, el último de ellos considerado por muchos como el mejor concurso de la historia con polémica incluida sobre quien debía ser el ganador; el que no haya visto el mate de Aaron Gordon no puede seguir leyendo, ni respirando, proceda por favor:

Pues después de aparecer dos años seguidos en la cartelera de los Slam Dunk Contest y llevarse la estatuilla en ambos, nos ha sorprendido desde la concentración del todopoderoso Team USA, a donde se ha desplazado para ayudar al equipo americano a preparar los Juegos Olímpicos de Río, anunciando que en el próximo All-Star le encantaría hacer un papel para el Point Contest, y quien sabe si al final será un papel importante, incluso podría ser como protagonista, pero como detalle destacar que, si por casualidad saliese ganador, sería el primer jugador en la historia en ganar ambos concursos, algo simplemente épico que pasaría a los anales de la historia.

Lo que hemos visto hasta ahora del jugador oriundo de Washington como triplista; va sobrado de clase, con un gran salto vertical el cual efectúa sin esfuerzo alguno, tanto en estático como en carrera, clavando a la perfección ambos pies antes de levantarse totalmente vertical, e incluso si lo necesita, girándose en el aire, con un buen gesto de muñeca y la cabeza bien arriba.

Los números de Zach LaVine en esta temporada le avalan. El joven lobo ha tirado el doble de balones que en su temporada rookie mandando por dentro el 38.9% de ellos, 4.8% más que en su primera temporada. Cabe destacar que es un porcentaje incluso mejor que en su temporada en UCLA donde llegó hasta el 37.5% desde más allá del arco.

Lo más espectacular de este fenómeno llamado Zach LaVine, viene en los 17 partidos jugados después de aquel maravilloso concurso de Toronto, el chico de Renton se ha marcado un asombroso 46.1% tirando más de 5 veces por partido, una verdadera machada anotadora que le acerca a los mejores pistoleros del Lejano Oeste y a ser merecedor de una de las plazas del torneo, solo nos queda ver si puede mantener esos porcentajes la próxima temporada y es elegido en el elenco de francotiradores.

Este chico lleva asombrando a propios y extraños en sus dos primeras temporadas en la mejor liga del mundo con su gran desparpajo, en las que nos ha dejado joyas filmadas en «super 8» como la noche en su primer año, en la que se fue hasta los 37 puntos con 13 de 21 en tiros de dos y 6 de 10 en triples, además de atrapar 9 rebotes y  repartir 4 asistencias jugando fuera de su posición de escolta, registrando así, su mejor marca anotadora hasta el momento, contra el mejor equipo posible, los Golden State Warriors, que posteriormente se alzarían como ganadores del trofeo Larry O’Brien, con el MVP de la temporada regular y el de las finales.

Esta temporada, contra los Oklahoma City Thunder de Durant, Westbrook y compañía, se marcó otro partidazo de los que se deben guardar en la videoteca, esta vez como actor secundario; en este partido Zach metió 35 puntos con un espectacular 9 de 9 en tiros de dos y 5 tripes en ocho intentos, números que le valen para ostentar un récord en la franquicia, en la historia de los Wolves, nunca antes había encestado un jugador saliendo desde el banquillo tantos puntos como Zach LaVine.

En otra de sus aventuras, el joven lobo consiguió hacerse con el trofeo de Most Valuable Player en el partido del All-Star weekend que enfrentaba al combinado de jugadores nacidos en tierras americanas contra los de el resto del mundo en su primer y segundo año en la liga, en este partido de exhibición ayudó a su equipo con 30 puntos, dejando claro que es un jugador que va a dar mucho que hablar y esque a este chaval le da igual que papel le propongan, siempre hace la mejor de sus interpretaciones. El «8» ha ganado concursos de mates desde que su salto se lo permite y exhibiendose en amistosos allá donde va, como con sus 49 tantos en el Seattle Pro Am improvisando con un triple sobre la bocina incluido para ganar el partido y hacer la cinta más interesante.

Su carrera cinematográfica en Minnesota no ha hecho nada más que empezar, la temporada que viene formará un gran reparto, le dirigirá uno de los grandes directores y la alfombra roja le espera para ser uno de los nominados, vayan llamando a Hollywood y díganles que hagan un hueco en el paseo de la fama, porque ha nacido una estrella.