Tracy McGrady, una leyenda sin Anillo

Las lesiones acortaron su carrera

Fuente: Keith Allison (CC)
Fuente: Keith Allison (CC)

No hay duda de que Tracy McGrady es uno de los mejores jugadores que ha pasado por la NBA en los últimos años. Siete veces all-star y máximo anotador de la liga en dos ocasiones, T-Mac era puto talento. Una leyenda. Pero una mancha negra encubre su carrera: tardó 15 temporadas (8 participaciones) en superar una primera ronda de los playoffs. Además, las lesiones no le acompañaron.

El devenir de una leyenda

McGrady nació en Bartow (Florida) en 1979 y tuvo una infancia complicada. No tardó en descubrir los deportes. Primero probó suerte en el béisbol, deporte que intentó practicar de manera profesional al terminar su carrera en la NBA, aunque sin suerte. Finalmente se decantó por el baloncesto cuando vio jugar a Anfernee Hardaway en 1993, cuando éste militaba en Orlando Magic. Le impresionó. Y de esta forma, “Penny” -mote con el que se apodaba a Hardaway- se convirtió en su héroe y razón por la que McGrady jugaría al baloncesto hasta los 34 años.

Durante su etapa en el instituto, se calificó a T-Mac como el segundo mejor prospecto de jugador por detrás de Lamar Odom.  Llegaba al momento de pasar por la universidad, pero McGrady decidió dar el salto directamente a la NBA sin jugar en la NCAA. Fue elegido en la posición número nueve del Draft ’97 con 18 años, edad con la que debutó en la NBA con unos jóvenes Toronto Raptors aún en construcción.

Tras tres temporadas en Canadá donde coincidió con su primo Vince Carter, McGrady volvía a su Florida natal para vestir la camiseta de Orlando Magic. Allí se vio al mejor T-Mac. Promedió 28 puntos por encuentro en sus cuatro temporadas (lideró la NBA en puntos por partido en la 2002-03 y 2003-04) y disputó en tres ocasiones la postemporada, aunque sin suerte.

La estrella sigue brillando en Texas

En junio del 2004 los Magic traspasaron a McGrady, Juwan Howard, Tyronn Lue y Reece Gaines a Houston Rockets a cambio de Steve Francis, Cuttino Mobley y Kelvin Cato. Empezaba así la etapa de T-Mac en la ciudad texana. Y vaya manera de empezar. En diciembre del mismo año realizó una de las actuaciones más espectaculares que se recuerdan: anotó 13 puntos en 35 segundos ante los Spurs para remontar el partido y acabar ganándolo.

Junto al gigante Yao Ming lideraron a Houston hasta su mejor récord en 10 años (51-31), finalizando quintos de la Conferencia Oeste con billete para los playoffs.

En Toronto, McGrady disputó su primera postemporada en el 2003, cayendo eliminado en primera ronda. En los Magic la historia parecía seguir igual: tres participaciones en los playoffs, tres eliminaciones en primera ronda (en una llegaron hasta el séptimo partido). Y en Houston el gafe parecía seguir. En los playoffs del 2005, Dallas superó a sus vecinos texanos por 4-3. 

En la campaña 2005-06, una plaga de lesiones decidió visitar Houston y el equipo no se clasificó para la postemporada. En las siguientes dos temporadas el conjunto texano si consiguió terminar entre los ocho primeros del Oeste, pero Utah eliminó a los Rockets en ambas ocasiones. Y tras seis apariciones en los playoffs desde que llegó a la NBA, McGrady seguía sin poder superar la primera ronda.

Las lesiones se ceban con Tracy McGrady

T-Mac estuvo otro año y medio en Houston, en el que consiguieron superar por fin la primera eliminatoria en el 2009, pero las lesiones no dejaron participar al alero de Florida en esa edición de los playoffs. Ese mismo año, un McGrady en horas bajas cambió Texas por Manhattan (pasando por Sacramento), donde jugó media temporada con los Knicks.

Ya en el ocaso de su carrera jugó también en Detroit, Atlanta y San Antonio, antes de anunciar su retirada en 2013. Fue con su último equipo, los Spurs, donde consiguió romper su maleficio: superar la primera ronda de los playoffs, aunque con un rol bastante marginal (solo disputó seis partidos y 5,2 minutos por encuentro). Pero no solo superó la primera ronda, el equipo dirigido por Popovich llegó hasta las Finales, donde fueron derrotados por los Heat de Lebron James por 4-3. De esta forma decía adiós T-Mac a la NBA, rozando el Anillo.

Tracy McGrady tuvo muchos problemas con las lesiones a lo largo de su carrera en la NBA, a lo que en 2009 declaró: «Las lesiones me han quitado la pasión por el baloncesto». Una lástima. ¿Donde hubiera llegado T-Mac si las lesiones le hubieran respetado? Nunca lo sabremos.

Números de McGrady durante su etapa en Houston Rockets:

Temporada Partidos Partidos titular Minutos Puntos Rebotes Asistencias
2004-05 78 78 40,8 25,7 6,2 5,7
2005-06 47 47 37,1 24,4 6,5 4,8
2006-07 71 71 35,8 24,6 5,3 6,5
2007-08 66 62 37 21,1 51,9 21,6
2008-09 35 35 33,7 15,6 4,4 5,0
2009-10 6 0 7,7 3,2 0,8 1,0

No consiguió un Anillo, pero si consiguió dejar su huella en nuestros corazones. Es por esto que siempre le recordaremos. Todos los que le vimos jugar seguro que alguna vez nos habíamos preguntado lo mismo que el mítico Andrés Montés: ¿Porque eres tan bueno McGrady?

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