SomosBasket
Noticias de la NBA en español, baloncesto europeo, ACB, Euroliga, rumores y mercado de fichajes

Análisis de temporada 2015-16: Indiana Pacers

Un duro año de reconversión, que pudo acabar con final feliz

Get real time updates directly on you device, subscribe now.

Analizamos lo que fue la temporada 2015-2016 para los Indiana Pacers, en un año en el que tuvieron que cambiar por completo su núcleo de juego y marcado por la vuelta de Paul George.

pacers

El principio de la reconstrucción

La temporada de los Indiana Pacers comenzaba muy movida: Tras un año sin playoffs, los blue&gold vieron como David West dejaba el equipo para irse en busca del anillo a San Antonio Spurs, mientras que Roy Hibbert acabó en Los Angeles Lakers y otros secundarios también se fueron, como el caso de Luis Scola, que recaló en Toronto.

Con este panorama sólo quedaba una opción: moverse en el mercado. Muchos fueron los nombres menores que pasaron por la franquicia de Indianapolis este verano (Toney Douglas, CJ Fair, Kadeem Jack…) sumado a dos incorporaciones que, a priori, deberían ser de suma importancia: Monta Ellis, firmado por 4 temporadas (44M) y el trade realizado con Minnesota que dejó a Damjan Rudez en Minneapolis y trajo a Chase Budinger a Indiana.

El draft fue muy importante: con la 11ª posición los Pacers buscaban otro gran pick, otro Paul George (el alero fue el 10º de su draft), siendo esta vez Myles Turner el elegido. La elección causó cierto revuelo (no tanto como la de Porzingis en Nueva York) y es que el jugador de 19 años, considerado por casi todos como un center se mostraba muy verde, especialmente en defensa y en físico. En la segunda ronda llegaría Joe Young, un jugador rápido y muy hábil que había liderado a Oregon durante los últimos años.

Con esta plantilla renovada, la principal premisa de Larry Bird era simple: anotar más, jugar más rápido. Adaptándose al nuevo baloncesto, al small ball, la idea de Bird era jugar pequeño y rápido, usando a su estrella Paul George de 4, aunque el alero californiano, que empezaría su primera temporada post-lesión, nunca se mostró muy convencido.

Arranca el espectáculo: comienza la NBA

El comienzo de competición fue completamente decepcionante: el equipo se veía totalmente perdido y descordinado. Los puntos no llegaban y la defensa dejaba que desear, entendible teniendo en cuenta los cambios respecto al año pasado: Los 3 primeros partidos sirvieron como un recordatorio de cómo no jugar para los Pacers, que, tras estos malos partidos, firmaron un Noviembre memorable. Abusando del juego exterior (CJ Miles estuvo especialmente acertado) y del enorme nivel de Paul George, que se veía mejor que nunca tras su recuperación, los Pacers llegaron a ser el equipo de moda en el este. Pero la NBA es dura y nunca te puedes confiar: tras ganar el Mejor Jugador del Mes de Noviembre, Paul George entró en una racha irregular, debido también a el juego del equipo, que ya a finales de 2015 comenzó a mostrar lo que sería su gran problema durante todo el año: los finales apretados. Y es que el equipo de Indiana se ha mostrado especialmente blando en todas las situaciones de clutch time, con jugadas mal planteadas en ataque (que acababan con un tiro forzadísimo de Monta Ellis o Paul George) y con demasiadas facilidades en defensa.

Esto dejaba dos cosas claras: El récord de Indiana podía ser mucho mejor, pero sin duda el equipo, a su manera, funcionaba; una lesión (con bastante mala suerte) en el dedo de Myles Turner lo apartó del equipo durante casi 2 meses, en los que los de Vogel siguieron su juego irregular, en el que los automatismos en ataque parecían no aparecer nunca. Ya con la temporada mediada, Bird empezó a asumir que su idea de juego no llegaría nunca: Si bien es cierto que los Pacers consiguieron muchísimos puntos al contrataque (siendo el 1º en este aspecto en toda la NBA) los ataques en estático fueron muy parecidos a los de años anteriores, con picknroll´s previsibles y un Paul George que posiblemente tocaba menos balón del que debería.

Comienza lo serio

Cuando se acercaban las fechas del All-Star (al que Paul George fue como titular) comenzaba lo serio: los Playoffs del Este era un auténtico rebumbio de equipos, en el que cualquiera que hiciera un buen sprint podría clasificarse. Con un quinteto que seguía sin funcionar del todo bien, le llegó la gran oportunidad al rookie Myles Turner: no decepcionó. Durante sus primeros partidos dejó claro su arsenal: un tiro de media distancia muy superior a la media (especialmente en gente de su edad o altura) y una capacidad taponadora increíble, que le sirvió para ganar el Mejor Rookie del Este en Febrero; pese a dejar ver, a su vez, sus carencias: inexperiencia total (especialmente en defensa) y falta de físico (Y es que el de Texas necesitará llevar a su cuerpo al máximo nivel si quiere actuar como un pívot titular de garantías). Con suspense hasta el final, los de Indianapolis lograron clasificarse para playoffs en el 7º lugar, por lo que su rival en playoffs serían los Toronto Raptors.

Playoffs: La sorpresa que no llegó

Durante todo el año, el juego desplegado por Raptors y Pacers fue completamente diferente. Los primeros se consagraron como uno de los mejores equipos del Este (coqueteando durante buena parte de la temporada con el primer puesto de los Cavaliers del big three) mientras que los de Indiana, que habían sorprendido a propios y extraños en ese excelente mes de Noviembre, no fueron capaces de culminar demasiados partidos fáciles y dejaban dudas cada semana.

Pero los Playoffs son otro mundo y esta serie dio fe de ello: Los Pacers se llevaron el primer partido (que era en Toronto) tras una segunda parte de ensueño de Paul George (que acabó el partido con 33 puntos). La serie no iba a ser tan fácil como muchos pronosticaron y, aunque los Raptors se recuperaron con fuerza del primer mazazo, ganando con autoridad los dos siguientes partidos (que encarrilaron desde el comienzo de cada partido), el game 4, en Indiana, dejó constancia de la realidad: sobre la cancha, los dos equipos eran muy parejos. Si los de Toronto ganaron con autoridad el game 2 y 3, esta vez los de Vogel fueron los que pusieron la carne en el asador, llegando a tener una ventaja máxima de 25, siendo el más destacado de la noche el pívot Mahinmi (que había tenido una actuación más que discreta los primeros partidos y que jugó gran parte de la serie con problemas de espalda).

La guerra no había acabado, al ya famoso #WeTheNorth de los canadienses, llegó la contestación: #WeTheGold. Se olía la sangre en Indiana y se marcó el Game 5, ya en Toronto, como punto clave para ganar la guerra. Los Pacers, menos nerviosos que de costumbre, hicieron una primera parte espectacular (destacando el primer cuarto de 35-20) y parecía que se iban a poner por delante en la serie con cierta facilidad. Pero no hay que olvidarse que los partidos de baloncesto son muy largos y, tras un inicio de último cuarto horrible (2 puntos en más de 6 minutos) los Raptors ya estaban ahí. Las redes sociales se llenaban de críticas hacia los cambios, hacia la pasividad de los jugadores… todo presagiaba que el partido acabaría mal para los Paul George y compañía y así fue. 9 puntos fue el total de anotación de esos últimos 12 minutos, con un triple de Solomon Hill que no valió por 1 décima (mandaba el partido a prórroga) que minaron la moral de muchos y que sirven de recordatorio de cómo no gestionar una ventaja.

Los últimos partidos, vistos por un servidor con cierta tristeza por el desastre acontecido en el game 5 siguieron el vicio de la serie: dos equipos muy parejos, sin grandes ideas en ataques y que sobrevivían con individualidades: con DeRozan atado por Paul George (sólo brilló en el último partido) y un Lowry extremadamente fallón (reconoció que la defensa de George Hill era excelente), otros nombres menos habituales como Biyombo o Powell surgían como las estrellas del equipo de Drake. Con mucha seriedad, los Pacers dejaron el game 6 en Indiana, jugándoselo todo en el último en Toronto: El equipo local no se dejó llevar por los nervios y tuvo una ventaja cómoda todo el partido, aunque sufrieron al final, la serie se quedaba en Canadá.

Aunque los Pacers perdieran la serie, sí se pueden sacar conclusiones muy positivas y es que casi nadie pronosticaba un 4-3 para la serie (y menos viendo la manera en la que se dio); de hecho, la actitud de los comandados por Bird fue tan buena que incluso llegaron a sufrir la presión de los favoritos: se veían favoritos; los veían favoritos; y no debemos olvidar de que accedieron a playoffs por un par de partidos sobre el 9º y con un núcleo desconocido, usando de titular a uno de los más jóvenes de la NBA, que deslumbró en estos playoffs con tapones a diestro y siniestro, en el año (completo) de la vuelta de un Paul George, que se erigió en la serie como héroe absoluto, en defensa y ataque, como un paso natural en su carrera pacer. Pero también vimos puntos negativos: las dudas de final de partido de toda la temporada siguieron ahí (game 5), la rotación en muchos partidos no estuvo a la altura y Vogel (ahora entrenador de Orlando Magic) fue duramente criticado por mucha prensa local por sus quintetos de 5 suplentes. Monta Ellis no fue un factor decisivo y se notó: sin la bola es un jugador fácil de defender.

Temporada 2016-2017: Lo que está por venir

Los Pacers afrontan el verano y la próxima temporada con un nuevo head coach: Nate McMillan, que lleva siendo asistente del equipo de Indianapolis unos cuantos años. Con un mercado muy movido y un espacio salarial bastante alto, los Pacers buscarán, ya sea, mediante draft o traspasos (y agentes libres) un base de garantías y un hombre alto (ya sea cuatro o cinco). Es difícil aventurar qué nos puede dejar la próxima temporada, pero parece que el entendimiento McMillan – Bird es total en la forma en la que quieren jugar (a diferencia de lo que pasó en la 15-16) y se intentará cumplir el máximo deseo de Bird: anotar más, jugar parecido a los Warriors; por lo que ojalá ese entendimiento se manifieste también en la cancha, que es donde siempre hay que demostrar el juego.

VIDEOTECA

El día en que Paul George y CJ Miles se disfrazaron de Splash Brothers (Indiana Pacers – Washington Wizards)

Uno de los muchos finales malos de los Pacers:

Los highlights de Paul George, líder total del equipo:

Myles Turner, un gran (y no solo por su altura) rayo de esperanza para el futuro:

(Quizá uno de los mejores momentos de la temporada, especialmente gracias a los grandes comentaristas de Fox Sports Indiana)

JUGADOR POR JUGADOR

  • George Hill. 12.1 puntos, 4 rebotes, 3.5 asistencias, 1.4 pérdidas y 1.1 robos.
    El primero de los Hill; el combo guard, héroe local ha realizado una buena campaña. Quizá su participación en temporada regular dejó mucho que desear, con un estilo muy pasivo (lógico también teniendo en cuenta que los que más llevaban la bola eran Monta Ellis y Paul George) pero en playoffs demostró de lo que es capaz, con un gran 48% en triples y una defensa excelente sobre Kyle Lowry (Reconocido por el propio jugador de los Raptors tras el game 6)
    La versatilidad de George Hill, que se ajusta a lo que pida el entrenador (lo demostró en su campaña 14-15 donde fue el héroe de un equipo defenestrado que casi entra en playoff) debería valerle la titularidad, ya sea como el típico point guard o como shooting guard.
  • Monta Ellis. 13.8 puntos (43% TC), 4.7 asistencias, 2.5 pérdidas y 1.9 robos (máximo del equipo).
    Fue la principal cara nueva del verano, Ellis ha sido conocido durante toda su carrera como un gran anotador, un jugador quizá demasiado chupón y buen robador.
    En su llegada a Indianapolis, Ellis no cumplió con las expectativas de la mayoría: pero aún así no salió del todo mal. Vimos a un Monta Ellis que se ha ido gestando con los años: uno menos individualista (casi 5 asistencias por partido) y sobre todo un auténtico líder en el campo. Para bien o para mal, Monta Ellis fue el gran líder en la cancha, el que salía en los momentos duros (se me viene a la mente su apoyo a Mahinmi a principio de temporada con los tiros libres, tras eso, Mahinmi rondó el 60%).
    Sin duda, si se queda en los Pacers, debe mejorar su % en tiros de campo, nunca ha sido un gran tirador de 3 (31% este año) pero gracias a su sangre fría ha metido muchos tiros clutch.
  • Paul George. 23.1 puntos, 4.1 asistencias, 7 rebotes y 3.3 pérdidas (todos máximos de carrera)
    Tras solo jugar los últimos 6 partidos de la temporada 14-15, Paul George volvió este año mejor que nunca. Aunque su temporada fue bastante irregular (especialmente entre Enero y Febrero, que el achacó a fatiga mental y física) ha dejado máximos en su carrera en puntos y asistencias, y no es casualidad: Cuando más fresco se le vio, en Noviembre, llegó a los 30 puntos por partido (Sin contar el desastre de los 4 primeros partidos). Cuando llegó el reto de verdad, los playoffs, vimos a un Paul George no solo más centrado (y es que mejoró todos sus números) y explosivo en los dos lados de la cancha (secó durante casi una serie completa a un increíble anotador como DeRozan) sino que también actúo como líder, lo que le llevó incluso a alguna pequeña pelea. Sin duda alguna, un jugador top 10 tanto ofensiva como defensivamente y que deberá liderar al equipo en la próxima temporada.
  • Myles Turner. 10.3 puntos, 5.5 rebotes, 0.7 asistencias, 1,4 tapones.
    Pese a que fue suplente durante gran parte de la temporada, la inercia lo acabó haciendo titular tanto en Temporada Regular como en Playoffs, por lo que lo incluyo entre el quinteto inicial.
    Tras ser el freshman of the year con la universidad de Texas, Myles Turner se personó en el lugar 11 del draft como un gran desconocido (parecido a lo ocurrido con Porzingis, se leyeron muchas críticas por la elección del jugador de, por aquel entonces, 19 años).
    Está verde y ha quedado patente, pero su mecánica de tiro (Bird confía en él como su mejor tirador), su facilidad anotadora de media distancia y en el poste, sus increíbles tapones… todo hace presagiar que este jugador puede llegar hasta donde él quiera. El nuevo head coach ya lo ha comparado con LaMarcus Aldrige, veremos como funciona el año que viene, pero siendo de 4 o 5, debería jugar como titular siempre.
  • Ian Mahinmi. 9.3 puntos y 7.1 rebotes (máximos de carrera), junto a un 58% en tiros libres.
    Posiblemente la gran sorpresa positiva de la temporada, el jugador francés siempre había actuado, en todos los equipos por los que ha pasado como suplente. Sin Hibbert ni West o Luis Scola, Mahinmi tuvo la oportunidad que llevaba esperando y no la desaprovechó. Con un juego en pick and roll mejorado enormemente de lo visto de él en otros años, lo convirtió en titular indiscutible y posiblemente uno de los más mejorados del año. Ahora, queda libre (agente libre sin restricción), veremos lo que pasa con el bueno de Ian.
  • Solomon Hill. 4.2 puntos en temporada regular, 7.7 en playoffs y 13.2 cuando jugó 30 o más.
    Uno de los casos curiosos de la temporada: a principio de año los Indiana Pacers decidieron no renovarle y apenas se le veía por la cancha, siendo un jugador de trash minutes y viéndose superado por Glenn Robinson, por ejemplo. Pero con el paso de la temporada, especialmente el último mes y medio, Solomon Hill fue haciéndose con un puesto vacante este año durante gran parte de la temporada: el de 6º hombre. Aportando un esfuerzo increíble (lo que siempre le ha caracterizado), consiguió ganarse su hueco. Su tiro de tres pasó en poco más de dos meses de ser lo peor de la NBA (Estuvo por debajo del 20%) a ser el mejor lanzador de larga distancia del equipo (demostrado, además, cuando más difícil es, en playoff). Otro que queda libre y, tras su actuación ante los Raptors, ha subido mucho su cotización. Veremos donde acaba.
  • Rodney Stuckey. 8.9 puntos (41% TC y 24% tiros de tres)
    Hemos hablado de sorpresas positivas, pero también las hay negativas. Rodney Stuckey bajó mucho el rendimiento respecto a su temporada anterior (estuvo en un 44% de tiros de campo y 39% en triples).
    Un buen resumen de su temporada son los game 5 y 6 de la serie contra Toronto: en el primero de ellos Stuckey realizó una serie de fallos infantiles (incluyendo fallar dos tiros libres seguidos) que dio alas a los Raptors para meterse en el partido, que acabaron ganando. Mientras que en el game 6, realizó unos minutos espectaculares que auparon a los Pacers al liderato.
    Sin duda, debe mejorar para el próximo año o perderá su sitio en la rotación (en principio, el 6º-7º hombre junto a CJ Miles)
  • CJ Miles. 11,8 puntos (35% tiros de tres)
    Aunque tuvo un inicio de temporada increíble (como se puede ver en el primer vídeo de la videoteca) el escolta-alero-ala pívot nunca consiguió hacerse con su sitio en la cancha. Que haya mencionado las tres posiciones no es casualidad, ante la negativa de Paul George a jugar de 4, CJ Miles fue uno de los sacrificados: aunque podía funcionar (y pareció en un principio) en cuanto perdió la mano en los triples, se vio abocado a la suplencia. Su pérdida de confianza se notó en la mala selección de tiro que le acompañó toda la temporada, en la que acabó jugando menos minutos que la anterior (22 de esta por 26 de la 14-15).
  • Lavoy Allen. 5.3 puntos, 5.4 rebotes
    Siendo un jugador que nunca ha destacado en nada especial, se hizo con un hueco en el quinteto a principio de año ante la falta de hombres grandes de garantías. Aportó tranquilidad al juego y rebote ofensivo (el poco que ha tenido este equipo) pero, cuando llegó lo más serio, tuvo que afrontar la realidad: no es un 4 para un equipo que busque algo serio en playoff. Es un jugador que aporta en sus minutos y, con otros dos años de contrato, será importante como 4 o 5 de rotación.
  • Ty Lawson. 5.3 puntos, 4.6 asistencias y 1.1 pérdidas (12 últimos partidos temporada regular)
    Señalado por sus problemas personales y tras un paso horrendo por los Rockets, Ty Lawson llegó a Indiana para reencontrarse consigo mismo. No contó con demasiadas oportunidades para brillar, pero dejó claro que sigue siendo un buen asistente y que aún tiene algo que decir en la NBA. Agente libre este verano, podría ser un refuerzo interesante.

NOTA 7

Un equipo que, en principio, podría pasar muchas dificultades, demostró en muchos momentos de la temporada lo contrario: tenían capacidad de pelear contra cualquiera. La mala gestión en muchos partidos acabó con un record más modesto del realmente mostrado por juego y actitud. El desastre del game 5 en Toronto, en lo que habría sido una victoria clave que dejaría la serie con el 3-2 y el partido siguiente en casa, mermó una temporada que, vista en perspectiva, fue buena y debe servir al nuevo núcleo de este equipo para adquirir experiencia.