Fuente: Jeremy Andrews (CC)

Análisis de temporada 2015/2016: Phoenix Suns

Temporada condicionada por muchos factores

Fuente: Jeremy Andrews (CC)
Fuente: Jeremy Andrews (CC)

Otro año más sin Playoffs en Arizona

El pasado verano los Phoenix Suns afrontaban la offseason con muchas tareas pendientes. El éxito de la temporada 2013/2014, cuando se empezó a utilizar el dúo de bases, llevó a la firma de Isaiah Thomas para tener siempre en pista un base dinámico. De sobra se conoce cómo terminó el experimento, con las salidas del propio Thomas y Goran Dragic, la llegada de Brandon Knight y una temporada con muchos problemas.

La primera noticia llegaba en forma de fichaje inesperado: Tyson Chandler firmaba un contratazo con los Suns. Con la llegada de Chandler se conseguía una figura veterana y respetada para el vestuario, además de un pívot de perfil defensivo y reboteador para enseñar a Alex Len. La firma de Chandler venía con regalo, ya que se negoció duramente con LaMarcus Aldridge para que el agente libre más codiciado del mercado llegase a Phoenix. Esta negociación al principio generó muy buena imagen en torno a los Suns, equipo joven y con futuro, aunque finalmente dejaría huella.

Mientras las negociaciones con Aldridge avanzaban, con Tyson Chandler y Earl Watson (firmado como asistente por su amistad con el jugador) como regalos para el power-forward, los Suns hicieron un movimiento que trajo polémica. Enviaron un paquete de jugadores a Detroit para liberar salarios, entre quienes estaba Marcus Morris. Esto iba a traer consecuencias, ya que su hermano Markieff se mostró desde el primer momento muy descontento y no tardó en pedir el traspaso. Finalmente Aldridge firmaría con San Antonio Spurs y los Suns se veían con el gran contrato de Chandler y con un Markieff Morris enfadado.

Apenas hubo salidas dramáticas, ya que se renovó a Brandon Knight con un contrato muy similar al que había firmado Eric Bledsoe un año antes, y otros como Brandan Wright, Gerald Green y Marcus Thornton abandonaron el equipo en la agencia libre. Pero todos estos huecos fueron ocupados con creces. El rol de Wright se tapaba de sobra con la firma de Chandler, mientras Green y Thornton, escoltas anotadores, se veían reemplazados por Sonny Weems, que volvía a la NBA después de ser uno de los mejores aleros en Europa, y el rookie Devin Booker. También se añadía profundidad al roster con las figuras de Ronnie Price, Mirza Teletovic y Jon Leuer, este último traspasado por un pick de segunda ronda.

Con todo esto se configuraba un equipo muy similar al de los dos primeros años con Jeff Hornacek, con la única diferencia de parecer mucho más compensado. Había varios jugadores de calidad para cada puesto de la rotación, jóvenes prometedores y veteranos. El equipo parecía de sobra listo para entrar en Playoffs.

Eso sí, había un problema que seguía existiendo. La polémica de Markieff Morris terminó cuando el jugador salió en el Media Day y confesó querer seguir en Phoenix. Sorprendió y muchos no le creyeron, obviamente. Su nivel de juego iba a ser clave, ya que el puesto de ala-pívot se configuraba como el más comprometido. Si Markieff estaba al nivel de la temporada anterior los Suns funcionarían, sino, lo iban a pasar mal sin ala-pívot titular en el Oeste.

Los dos primeros meses y medio de temporada, antes de comenzar con los problemas más serios, dejaban indicaciones de la campaña. Eric Bledsoe y Brandon Knight estaban ambos a nivel All-Star, con más de 20 puntos por encuentro, buenos porcentajes y distribuyendo juego; T.J. Warren era otra nota positiva, con unos 12 puntos de media desde el banquillo, excelentes porcentajes y apenas superaba los 20 minutos por encuentro; pero también notas negativas, como el horrible rendimiento de Markieff Morris y el mal inicio tanto de P.J. Tucker como de Tyson Chandler; y mientras tanto los demás jóvenes, Devin Booker, Alex Len y Archie Goodwin, veían en general pocos minutos, salvando algo más al ucraniano. Otro jugador que decepcionó, aunque este desde el día uno y sin aportación, fue Sonny Weems. Se esperaba que el americano fuera una referencia de la segunda unidad de los Suns, pero sorprendentemente mostró un peor nivel que en su anterior etapa NBA, cuando era peor jugador.

La temporada de Phoenix Suns cambió radicalmente el 29 de diciembre. Este día, muy cerca de terminar el año y tras una vergonzosa derrota contra Philadelphia 76ers, la franquicia confirmaba que Eric Bledsoe causaba baja para toda la temporada por rotura de menisco. Con la baja de Bledsoe el equipo perdía a su mejor jugador, lo que se notó muchísimo. El base formado en Kentucky era el jugador más regular, el mejor defensor y el jugador con mayor impacto de toda la plantilla de largo. La baja de Bledsoe marcó un antes y un después, tanto en juego como en estadísticas y resultados, pero lo peor de todo es que solo era la primera de una larga lista en camino.

Al siguiente encuentro de lesionarse Bledsoe caería el segundo mejor jugador del equipo, Brandon Knight, su compañero de backcourt. Aunque no fue una lesión grave como la de Bledsoe, Knight estuvo jugando con molestias en la ingle durante varias semanas hasta que tuvo que parar. Por lo tanto los Suns se veían en unas semanas sin su dúo titular estrella, al que se sumaba Ronnie Price, el base suplente, para dejar a la plantilla desprovista de bases. Esto obligó a Hornacek a utilizar a Archie Goodwin y Devin Booker como titulares, dos de los jugadores más jóvenes de toda la NBA. Al mes siguiente, exactamente el 3 de febrero, llegaba una nueva lesión, esta vez para el tercer máximo anotador del equipo, T.J. Warren, que por romperse el pie no podría jugar los últimos meses de competición. También durante este mes y medio se lesionaron Markieff Morris, Tyson Chandler y Jon Leuer.

Los Suns atravesaban su peor momento: lesiones, derrotas y muchos rumores. Había dudas sobre si finalmente Jeff Hornacek terminaría la temporada como entrenador, dudas que se disiparon cuando anunciaron su despido. Para la gran mayoría de seguidores fue un mal movimiento y Hornacek fue una cabeza de turco. McDonough decidió utilizar a un interino, Earl Watson, en vez de fichar a otro entrenador, tarea que quedaría pendiente para el verano. Además pocos días después, justo en el deadline, se traspasó a Markieff Morris a los Washington Wizards a cambio de DeJuan Blair y Kris Humphries, ambos cortados, y un valioso pick de primera ronda para el Draft 2016.

En apenas mes y medio la situación del equipo había cambiado de forma radical. Se pasó de un inicio flojo pero esperanzador, estando a tan solo tres victorias de los Playoffs, a entrar en una espiral de lesiones y derrotas que terminó con el despido de Jeff Hornacek y el esperado traspaso de Markieff. Y como venían haciendo durante la temporada, los Suns siguieron firmando distintos agentes libres por periodos de diez días, hasta que se quedaron finalmente a John Jenkins y Chase Budinger. También se firmó a Alan Williams para varias temporadas, que si bien al principio era un desconocido, en menos de diez partidos ya es uno de los favoritos de la afición. De 23 años, natural de Phoenix, venía de ser el máximo reboteador de la Liga China, aporta energía y trabajo desde el banco.

Los últimos meses de temporada regular eran más que otra cosa para dar minutos y balones a los jóvenes, Booker, Goodwin y Len, y a un Mirza Teletovic inspiradísimo en la segunda mitad de temporada y al que se quería renovar en verano. La imagen del equipo mejoró, con un Devin Booker mostrando su tremendo talento, y con Earl Watson realizando un trabajo que fue aclamado por todos los jugadores.

La temporada terminó con la tarea de buscar un nuevo entrenador, puesto para el que Watson era candidato, y preparar al equipo para una nueva temporada. A pesar de existir distintos candidatos, Ryan McDonough no dudó y firmó a Watson un contrato de tres años como entrenador jefe. Ahora los Suns miran al Draft, donde tienen dos elecciones en la lotería, otra en primera ronda y una más en segunda; a la más que posible llegada de Bogdan Bogdanovic; a la agencia libre, con el claro objetivo de renovar a Teletovic, y buscar algún que otro revulsivo; y a posibles traspasos, como los rumores en torno a Brandon Knight o Tyson Chandler.

Destacados

La estrella: Devin Booker

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Antes de las lesiones apenas jugaba y no contaba en la rotación de Hornacek, el entrenador quería introducirle poco a poco en la NBA siendo el jugador más joven de la liga. Pero las lesiones adelantaron los planes y ha sido titular prácticamente cuatro meses. Hasta la lesión de Bledsoe promediaba 5.4 puntos en 14.1 minutos, después pasó a 17.9 puntos, 3.5 asistencias y 3.1 rebotes en 34.4 minutos. Aparte de los números ha demostrado ser mucho más de lo que se esperaba de él. Su potencial y talento ya le colocan como futura referencia en la NBA en el puesto de escolta.

La promesa: los jóvenes

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En este grupo, y obviando a Devin Booker, entran T.J. Warren, Alex Len y Archie Goodwin. Son los tres jóvenes por excelencia del equipo si tampoco contamos a Brandon Knight como joven, aunque tenga mucho por pulir. Los tres han realizado sus mejores temporadas desde que son profesionales y, si bien no tienen potencial para ser estrellas, si para ser muy buenos complementos. Warren, en su temporada sophomore, ha sido uno de los mejores anotadores desde el banquillo de toda la NBA y es sin duda el más destacado de los tres.

La decepción: Tyson Chandler

tyson-chandler-espnEl veterano pívot llegaba a los Suns para tapar las claras carencias de rebote y defensa interior, además de enseñar a Alex Len, jugadores muy parecidos. La teoría era que Chandler y Len se repartirían los minutos, teniendo la posibilidad los Suns de tener siempre en pista a un siete pies de perfil defensivo. Pero la realidad ha sido distinta. Sus primeros meses fueron muy flojos, con continuas molestias y sobre todo sin mostrar energía en pista. Su tramo final de temporada con Watson ha sido mejor, pero aún así, temporada decepcionante.

 

Opinión

Antes del inicio de temporada, la mayoría de seguidores del equipo y yo personalmente estábamos convencidos de que el equipo daría guerra en la lucha por los Playoffs. Eso desde luego. También estaba convencido de que junto a New Orleans Pelicans y Utah Jazz sería uno de los equipos que se colaría en los últimos puestos de postemporada. A pesar de que el inicio no fue el ideal, con varios jugadores importantes muy por debajo del rendimiento esperado, el principal factor que ha evitado a los Phoenix Suns pelear por los Playoffs han sido las lesiones. Es imposible ganar partidos cuando se lesionan tus tres mejores anotadores, en un equipo claramente ofensivo, en un mes. A pesar de la decepción de ser un año de tanking inducido, hay factores que crean expectación de cara a la futura temporada. La dupla Bledsoe-Knight, que sanos son de los tres mejores backcourts de la liga por números; el talento de Devin Booker y otros jóvenes como Warren, Len o Goodwin; el gran estado de forma de Mirza Teletovic; buenas elecciones para el próximo Draft… El futuro apunta esperanzador y. según los propios periodistas presentes en la primera rueda de prensa de Watson como entrenador jefe, por primera vez desde la etapa de Steve Nash todo el mundo parece remar en la misma dirección y con muy buena química. Todo esto no evita que la temporada, sea por el motivo que sea, haya sido de nuevo una decepción por no entrar en Playoffs:

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